Investigación

El salto al vacío de las salamandras que frenan su caída como un paracaidista

Salmandra errante

Salmandra errante

Su salto es apenas es perceptible para el ojo humano, las salamandras errantes (Aneides vagrans) que habitan en bosques de California y en partes de Canadá son unas supervivientes natas. Ante el peligro, saltan. Pero no saltan desde poca altura, lo hacen desde los árboles más altos de los bosques que habitan. Y en su salto no se matan porque son capaces de frenar la caída adoptando posturas parecidas a las que adoptan los paracaidistas humanos en el aire. 

Una investigación publicada en Current Biology describe este insólito comportamiento aéreo. «Nuestra investigación del comportamiento aéreo reveló que las especies de salamandras altamente arbóreas, especialmente la salamandra errante ( Aneides vagrans ), se lanzan en paracaídas y planean de manera confiable para frenar y dirigir su descenso», afirma Christian Brown, doctorando en la Universidad del Sur de Florida y autor principal del estudio.

En el nuevo estudio los investigadores describen el desempeño aéreo de las salamandras en el que mantienen posturas de deslizamiento estables ajustando las patas y la cola. En experimentos en túneles de viento, las salamandras se lanzaron en paracaídas constantemente, reduciendo su velocidad vertical hasta en un 10 % mientras caían. También combinaron el paracaidismo con ondulaciones de la cola y el torso para efectuar el deslizamiento en ángulos no verticales aproximadamente la mitad del tiempo.

Este nivel de control aéreo fue inesperado porque estas salamandras no parecen poseer características llamativas para el control aéreo».

Christian Brown

“Lo más sorprendente para nosotros fue el exquisito nivel de control que tenían las salamandras más arbóreas en el túnel de viento vertical. Las salamandras errantes eran especialmente hábiles y parecían desplegar instintivamente posturas de paracaidismo en el primer contacto con la corriente de aire”, explica Brown. “Estas salamandras no solo pudieron reducir la velocidad, sino que también hicieron un control de su caída con cabeceo y balanceo para mantener posturas corporales erguidas, ejecutar giros inclinados y deslizarse horizontalmente. Este nivel de control aéreo fue inesperado porque estas salamandras no parecen poseer características llamativas para el control aéreo”, añade el doctorando.

Pero las destrezas de esta salamandra para sobrevivir al peligro no son suficientes para evitar el mayor de las amenazas: los humanos. La tala de árboles es la principal causa de que esta especie esté en la lista de especies amenazadas de extinción.

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