Dos años después de la firma del Acuerdo de París sobre el cambio climático, donde los Gobiernos acordaron como objetivo un calentamiento límite de 1,5°C, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) ha elaborado un informe pormenorizado sobre el tema y ahora son los Gobiernos quienes tienen que tomar decisiones. Actualmente, son 181 países los que han ratificado su voluntad de “mantener el incremento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C respecto a los niveles preindustriales y limitar el aumento a los 1,5 grados”.

El informe viene a confirmar que el cumplimento de los objetivos en el Acuerdo de París se presenta como la casi única solución a los devastadores efectos del Cambio Climático. Además, sale a la luz en un momento crucial en el que las cifras que manejan los 28 para cumplir con París son insuficientes. Así, todos los Estados miembro se reúnen este martes para discutir conjuntamente la posición europea para la próxima Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP24) en el Diálogo de Talanoa, que se celebrará en diciembre en Katowice, Polonia, en la que las diversas partes están obligadas a presentar una propuesta sobre la mesa de negociación.

Reacciones de las ONG

Las organizaciones ambientales estatales WWF, Greenpeace y Amigos de la Tierra coinciden en que las conclusiones a las que llega el informe de los expertos ponen de manifiesto la necesidad imperiosa de que los gobiernos actúen en consonancia con los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

“Esperábamos duras negociaciones sobre este informe y estamos felices de que los gobiernos hayan emitido comentarios y reflexiones positivas sobre la ciencia subyacente. Los compromisos actuales de los países de reducir las emisiones son insuficientes para limitar el calentamiento global a 1,5ºC. Esto es así y no se puede negociar con la ciencia”, asegura Stephen Cornelius, Consejero Jefe de Cambio Climático de WWF.

Y añade: “Cada medio grado más tiene un gran impacto en la gente y la naturaleza, esta es la realidad. No tenemos otra opción además de tomar fuertes medidas climáticas y acelerar la transición energética de todos los sectores –energía, transporte y alimentación-. Sin la rápida disminución de las emisiones de carbón, enfrentaremos cada vez más graves impactos de los ecosistemas, desde las barreras de coral al Ártico y a otras zonas en peligro”.

Los gobiernos pidieron este informe. Ahora que ya lo tienen, deben hacer caso a la ciencia

Este informe es el resultado de una petición que los mismos Gobiernos hicieron a los expertos. En este sentido, Manuel Pulgar-Vidal, responsable de Cambio Global y Prácticas Energéticas de WWF, dijo: “Los gobiernos pidieron este informe. Ahora que ya lo tienen, deben hacer caso a la ciencia para evitar los peores impactos del cambio climático. Limitar el calentamiento a 1,5ºC es posible, necesario y urgente. Traspasar esta cifra no es inevitable pero no podemos retrasar más la acción global. La diferencia entre ‘imposible’ y ‘posible’ está en el liderazgo político. Lo que necesitamos ahora es un fuerte compromiso para asegurar que enfrentamos el reto que tenemos delante”.

Según Jeniffer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, “Este es el informe de ciencia climática más singular e importante hasta la fecha. Los líderes gubernamentales y empresariales no tienen dónde esconderse y deben demostrar que entienden la ciencia actuando con la urgencia que exige. Pero todos tenemos un papel. Cada persona tiene que hacer todo lo que esté a su alcance para cambiar de rumbo y seguir el plan que se incluye en el informe del IPCC”.

Algunos escenarios contemplan el uso de métodos tan arriesgados y desconocidos como la Bioenergía con Captura

Por su parte, Amigos de la Tierra, a pesar de que celebra que la comunidad científica describa de un modo tan detallado los impactos del cambio climático y la necesidad de eliminar los combustibles fósiles, difiere en la presentación de determinadas propuestas a priori enfocadas a reconducir la situación. La organización ecologista critica “que la comunidad científica haya incluido escenarios que se apoyan en el uso injustificado de tecnologías no probadas para reducir la concentración de carbono en la atmósfera. Algunos escenarios contemplan el uso de métodos tan arriesgados y desconocidos como la Bioenergía con Captura y Almacenamiento de Carbono (BECCS), la baza estrella de los partidarios de la geoingeniería climática. Diversos estudios certifican que estas medidas no solo no garantizarían una disminución de partículas de carbono en la atmósfera, sino que además generarían diversos problemas adicionales especialmente entre las poblaciones más empobrecidas”.

No obstante, reconocen que “el informe también demuestra que se puede mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 1,5 grados sin depender de geoingeniería, compensaciones y otras falsas soluciones. Según la presidenta de Amigos de la Tierra Internacional, Karin Nansen “solamente cuando la justicia ambiental, social, económica y de género esté contemplada en las políticas climáticas, podremos evitar que el aumento de la temperatura exceda los 1,5 grados. De lo contrario, el actual sistema nos lleva de cabeza a la catástrofe. Ya tenemos los datos que le demuestra, ahora hace falta la acción”.

“Este informe especial certifica lo que ya sabíamos: en estos momentos nos encontramos en un estado de emergencia climática, y las políticas que pongamos en marcha durante esta década determinarán nuestro futuro”, ha advertido Héctor de Prado, responsable de clima y energía en Amigos de la Tierra. “El clima no es un juego de azar, es un problema serio que afecta a toda la ciudadanía, pero no del mismo modo: para algunas personas, la cuestión del medio grado arriba o medio grado abajo, es realmente una cuestión de vida o muerte”, añade el técnico.