Medio Ambiente

Cinco especies marinas venenosas que puedes encontrar en la playa este verano

Científicos explican que, con la subida de las temperaturas, las especies marinas venenosas tienden a llegar a las zonas de costa.

logo
Cinco especies marinas venenosas que puedes encontrar en la playa este verano
La no medusa asesina, carabela portuguesa

La no medusa asesina, carabela portuguesa V. Ponce (CC)

Resumen:

Medusas, carabelas portuguesas, peces araña, erizos de mar e hidrozoos son las principales especies venenosas que habitan en las playas españolas en verano y que pueden causar lesiones a los bañistas.

Gili es uno de los participantes del Proyecto MEDUSA del Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, encargado de actualizar el protocolo de actuación para hacer frente a la presencia de medusas y a sus picaduras en el litoral español.

Este informe ofrece las pautas generales aplicables a estos animales marinos que viven en aguas abiertas pero «en verano son arrastradas hasta las cálidas aguas de las zonas costeras, donde causan cerca del 50 % de las lesiones que sufren las personas en las playas», ha señalado el científico a Efe.

De aspecto gelatinoso y transparente, estos animales poseen unas células urticantes que alcanzan su máxima concentración en los tentáculos que «pueden causar lesiones tanto a nivel cutáneo como sistémico» y que suelen producirse con mayor frecuencia al contactar accidentalmente con ellas durante un baño en el mar.

Quitar los restos de medusa sin frotar, lavar con abundante agua salada y aplicar hielo seco a intervalos son las recomendaciones generales para tratar su veneno, ha sostenido el experto tras desmentir «el mito de que usar vinagre es bueno».

El empleo de este líquido, sin embargo, «sí es un remedio efectivo frente a las picaduras de la carabela portuguesa, una especie de sinóforo de apariencia muy similar al de las medusas, cuyo contacto puede producir escozor y dolor intenso que se debe tratar con calor», ha apuntado.

Para reducir el roce de la piel con estos animales y con ello, el efecto de su veneno, «es recomendable aplicar una abundante cantidad de crema solar sobre el cuerpo», una medida que también sirve contra las picaduras de los peces araña, que provocan una intensa irritación local y dolor instantáneo.

El biólogo ha asegurado que la mayoría de las picaduras de estos peces, que poseen dos pequeñas espinas encima de la dorsal, se producen «al pisarlos inadvertidamente con el pie cuando están semienterrados en la arena de la playa o al desengancharlos con la mano» de un anzuelo, ya que por lo general son «bastantes sedentarios» y no suelen atacar «a menos que se sientan amenazados».