Gota fría: la Vega Baja del Segura, anegada.

Gota fría: la Vega Baja del Segura, anegada. EP

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¿Está el cambio climático detrás de esta DANA? Lo dirá la 'autopsia'

Medio Ambiente

¿Está el cambio climático detrás de esta DANA? Lo dirá la 'autopsia'

Los meteorólogos analizan la virulencia de la gota fría en el Mediterráneo

Cinco muertos, 3.500 evacuados, decenas de carreteras cortadas, trenes y aviones cancelados son el balance provisional de la DANA que está asolando la cuenca mediterránea. La depresión aislada a niveles altos, más conocida hasta ahora como gota fría, está causando estragos en todo el este peninsular y se habla ya, en lugares como Murcia, de las peores lluvias torrenciales del último siglo. Y es inevitable, cuando en todo el mundo hay cada vez más desastres climáticos, relacionar este fenómeno con el calentamiento global.

“No, en absoluto. Esto ha pasado toda la vida, desde que yo tengo uso de razón y uso de razón meteorológica la gota fría se ha producido en el Mediterráneo. Recuerdo, de pequeño, las noticias en el NODO sobre las inundaciones en el Vallés de Cataluña”, afirma tajante José Antonio Maldonado, meteorólogo e histórico presentador del tiempo en TVE.

En las inundaciones a las que se refiere el director de Meteored, ocurridas en 1962, murieron unas 800 personas. Un siglo antes, en las riadas de Santa Teresa en Murcia (1879), fallecieron más de 1.000 personas. Lo recuerda el climatólogo Jonathan Gómez Cantero, presentador de El Tiempo en CMM, para coincidir en que «la DANA es un fenómeno climatológico totalmente natural del clima mediterráneo. Que ocurre como lo hacía hace un siglo y como seguirá ocurriendo en las próximas décadas».

Maldonado explica que para que se dé una DANA tienen que coincidir varios factores que no tienen que ver con el calentamiento global. “Hoy, por ejemplo, había temperaturas de 25 grados bajo cero a 5.500 metros de altura y una temperatura a nivel del mar de 20 o 22 grados. Una tremenda diferencia en cinco kilómetros”, explica el meteorólogo. “Así, al llegar el aire húmedo y caliente del Mediterráneo a la superficie de la tierra sube con mucha velocidad y, al encontrarse con el embolsamiento de aire frío en altura, se condensa muy rápido y causa la lluvia torrencial”, añade.

Para Maldonado, la virulencia de este año tiene que ver con la casualidad: “Las lluvias son peores depende de dónde caigan, si ocurre más al interior los daños son peores que si llueve más cerca del mar. Y la extensión tiene que ver con cómo se ha desplazado la DANA, empezó por Cataluña y se ha ido desplazando a la Comunidad Valenciana, Murcia y Almería”.

Porque lo que el cambio climático puede cambiar no es la DANA sino sus efectos en forma de lluvias torrenciales. «La DANA es un fenómeno que se da independientemente de las lluvias. Por ejemplo, puede darse en enero en Levante o en octubre en Galicia sin producir lluvias. Para que haya precipitaciones torrenciales la DANA debe ubicarse en un lugar concreto. Porque lo que está claro es que, a final de verano y en Levante, una DANA es una bomba de relojería», afirma Gómez Cantero.

No con el cambio climático sino con el huracán Dorian, que está asolando Estados Unidos, relaciona esta DANA el meteorólogo Ángel Rivera en una entrevista a Europa Press. «Su entrada por el Cantábrico creo que ha tenido que ver con la existencia de Dorian que, cuando interaccionó con la corriente en chorro, formó una vaguada (ascenso de masas de aire cálido y húmedo a lo largo de una zona alargada de baja presión atmosférica) muy profunda y de ahí se descolgó esta DANA», ha explicado Rivera, aunque ha recalcado que es una probabilidad que se debería probar.

Cambio climático, DANA, olas de calor y huracanes

Mientras que las olas de calor –su frecuencia e intensidad– se relacionan directamente con el cambio climático, los estudios aún no son concluyentes en cuanto a otros fenómenos como la gota fría. Al menos, como coincide la meteoróloga Irene Santa, de Eltiempo.es, “no se puede relacionar directamente la DANA con el cambio climático, aunque entre los efectos que podría tener en España el calentamiento global podría incluirse el aumento de frecuencia y virulencia de los fenómenos de gota fría”.

La meteoróloga habla del “ascenso acelerado de la temperatura del mar Mediterráneo desde los años 80 y que se espera que siga subiendo, un aumento de temperaturas que podrían empeorar los efectos de las DANA en el futuro”. En un reciente informe de la Agencia Estatal de Meteorología con la mayor recopilación de datos históricos, se recogía ese aumento de temperatura del mar Mediterráneo de unos 0,34 grados anuales desde la década de los ochenta y se relaciona con una mayor temperatura de las zonas costeras, especialmente por la noche.

Pero, ¿ha sido esta DANA especialmente virulenta por culpa del cambio climático?

«Podría ser, o no. Habrá que esperar a la autopsia«, afirma el climatólogo de CMM. La «autopsia» es el estudio de atribución que solo podrá realizarse cuando termine el fenómeno. «Ese estudio analizará si esta DANA se ha salido de la normalidad climática de la zona, de los umbrales considerados normales. Si es así, y podría ser, los efectos de esta DANA tendrían que ver con el cambio climático», añade.

Y para el futuro, el climatólogo cree probable que las DANA sean «más intensas y más frecuentes». «Porque a un mar Mediterráneo más cálido, la posibilidad de lluvias torrenciales será mayor y las DANA más intensas. Y también más frecuentes, porque con el cambio climático se espera que el clima tenga una temporada de sequía más larga y una de lluvias más corta pero más intensa», concluye.