Madrid y Pontevedra ya hacen sonar las alarmas por niveles de contaminación preocupantes para la salud en grupos sensibles, con avisos de nivel naranja, según los datos de calidad del aire de eltiempo.es.

La mayoría de ciudades españolas han experimentado en los últimos días un incremento de los niveles de polución atmosférica, pasando de tener un nivel de calidad del aire "satisfactorio" a lo largo de diciembre -que no provoca un riesgo para la salud- a un nivel de calidad "aceptable" -nivel amarillo-, suponiendo ya una "preocupación moderada para un grupo de la población por parte de algunos agentes contaminantes" -nivel naranja-.

Con el anticiclón estancado durante días en muchas ciudades y la ausencia de lluvias, se comienza a ver en muchas de ellas la ya clásica boina de contaminación, esa capa gris que se atisba en el horizonte. Esto se debe a que las partículas se estancan en la atmósfera ante la ausencia de viento que las mueve y la falta de lluvia que las deposite en el suelo.

Más concretamente, en Madrid y Pontevedra, que en este momento registran la peor contaminación atmosférica del país, se ha alcanzado un nivel poco saludable para grupos sensibles. Esto implica que la población con enfermedades del pulmón, ancianos y niños se vean afectados por los actuales niveles contaminación.

En el caso de Madrid, en varias estaciones (las de Collado Villalba, Valdemoro y Villarejo de Salvanes), los índices de calidad de aire están siendo de nivel rojo, siendo las partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (PM2,5) las que se encuentran en mayor concentración, tal y como se desprende de la Sección de Calidad del Aire de eltiempo.es.

Este tipo de partículas son de origen antropogénico, y proceden en su mayoría de las emisiones de los vehículos en la ciudad.

¿Qué es el Índice de Calidad del Aire?

El índice de calidad del aire (ICA) es un indicador genérico de la calidad del aire y sus efectos sobre la salud en un lugar determinado. En concreto, indica el nivel de contaminación existente en un lugar, sus potenciales efectos para la salud y las recomendaciones que se deben seguir para protegerla.

Los principales contaminantes que se miden en este parámetro son las Partículas (PM), Monóxido de carbono (CO), Ozono (O3), Dióxido de nitrógeno (NO2) y Dióxido de azufre (SO2).

Pero, ¿por qué saltan las alarmas en ciudades como Madrid o Pontevedra? Sin duda, el contaminante que más incremento ha experimentado tras la vuelta de las vacaciones es el NO2, procedente de la combustión de la gasolina de los coches. Se trata, además, de la principal fuente de contaminación en las zonas urbanas.

Los vehículos son los principales generadores de este tipo de gas contaminante. De hecho, los coches de combustión están detrás del 30% del total de emisiones generadas a nivel mundial; una cifra que asciende al 70-80% en las grandes ciudades.

Aunque es por la mañana y por la tarde, coincidiendo con los traslados a los puestos de trabajo, cuando más emisiones se generan, los picos de contaminación -sin embargo- se disparan por la noche. Esto se debe a que el calentamiento del suelo genera mayor turbulencia del aire y se fomenta la dispersión de contaminantes. Cuando cae la noche aumenta la estabilidad y, por ello, los índices de contaminación suben.

La estabilidad en el tiempo que se ha instaurado en la mayoría del territorio español, con el anticiclón estancado en estas dos últimas semanas, no ha ayudado a limpiar las partículas contaminantes de la atmósfera en los últimos días.

Uno de los fenómenos que influyen directamente en la calidad del aire que respiramos y que hay que tener en cuenta en estas circunstancias es la inversión térmica. Este fenómeno impide la circulación del aire, lo que hace que ese aire contaminado no ascienda, quedándose una capa de "humo", aunque el cielo esté despejado.