Es la Jefa. Vuelve la Jefa. O el demonio en tres letras, CFK. Solo equiparable a Evita Perón, en quien se ve reflejada. Ni una decena de causas por corrupción, ni la amenaza de los mercados, ni el paso del tiempo parece amenazar su eterno reinado. Cristina Fernández de Kirchner (Tolosa, 1953) es candidata a vicepresidenta por el peronista Frente de Todos, liderado por Alberto Fernández, su antiguo jefe de gabinete. En el salón de la mansión en Río Gallegos, CFK se mira en Evita y Evita en CFK en un cuadro hiperrealista. O surrealista.

Ningún otro líder político argentino reúne tantos admiradores y tantos detractores. Nunca llegó a irse del todo, sobre todo, porque en 2017 fue elegida senadora y sus intervenciones han sido muy sonadas, como su defensa del aborto. Desde junio de 2016 se veía en el punto de mira de los tribunales. Fue entonces cuando se difundió un vídeo en el que aparecía un colaborador suyo, José López, ex ministro de Obras Públicas, escondiendo bolsas de dinero, con nueve millones de dólares, en un convento. López ha implicado a CFK en múltiples casos de sobornos.

En su última jugada política, Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina entre 2007 y 2015, sucesora de su esposo Néstor Kirchner (2003-2007), cedió la candidatura a la Casa Rosada por el peronismo a su antiguo jefe de gabinete, Alberto Fernández, con quien estuvo enemistada.

«Los hombres tienen un concepto del ejercicio de la jefatura totalmente diferente a nosotras, las mujeres. Yo no tengo ningún problema con que el otro parezca tener más o menos poder que yo, si hace lo que quiero. ¿Cuál es el problema?»Así lo dice en su último libro, Sinceramente, un éxito de ventas en Argentina desde que salió a la venta a finales de abril de este año.

Es el libro más vendido de 2019. En la presentación de su obra, rodeada de cientos de fervorosos seguidores, dijo: «Me llaman populista, nos llaman choripaneros (por dar pan con chorizo en los mítines) pero creamos millones de puestos de trabajo». Evita habría aplaudido.

No tengo ningún problema con que el otro parezca tener más o menos poder que yo, si hace lo que quiero. ¿Cuál es el problema?», escribe Cristina Fernández de Kirchner en ‘Sinceramente’

Los Fernández se han impuesto en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), celebradas el domingo en Argentina. CFK y su elegido como número uno, Alberto F, han superado el 47% de los votos, 15 puntos más que el presidente actual, el neoliberal Mauricio Macri. Si el 27 de octubre, cuando tienen lugar las elecciones generales, se repite el resultado de este ensayo general, no sería necesaria una segunda vuelta. El peso argentino perdió más del 20% de su valor frente al dólar, y la Bolsa argentina cayó un 38%. Las empresas españolas con intereses en Argentina vivieron una jornada aciaga.

Al presentarse como número dos, CFK ha conseguido unir al peronismo y atraer a los no kirchneristas, y también le permite atender a su hija, a quien atienden en un hospital en Cuba, y que también está procesada. Cristina Fernández relaciona la dolencia de su hija Florencia con la persecución política que sufre por ser hija de quién es. De esta forma, el cabeza de lista sería alguien que no está implicado en casos de corrupción.

El presidente Macri, consciente de que tiene un pie fuera de la Casa Rosada, ha lanzado una serie de ayudas a la clase media argentina con el fin de revertir el anunciado y previsible triunfo de los Fernández, según informa la prensa local. Ha prometido pagar un bono de 5.000 pesos a los funcionarios a finales de este mes, entregar 2.000 pesos a cada trabajador por vía fiscal o salarial, o congelar los precios de los combustibles durante 90 días. Desde su residencia en Los Olivos, Macri pidió disculpas y dijo que comprendía que los argentinos estaban al límite. «Los he escuchado», puntualizó.

«El domingo vimos un voto de castigo a Macri. Hay mucho descontento y la gente se ha movilizado. Además, comprobamos cómo la maquinaria del peronismo funciona muy bien, especialmente en la provincia de Buenos Aires, clave para ganar el país. Ahí se concentra el 30% del voto. Macri no tiene partido político», señala Francisco Sánchez, director del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca.

El triunfo del peronista Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires ha sido arrollador. Axel Kicillof, quien fuera ministro de Economía con CFK, consiguió un 52,5% de los votos, mientras que María Eugenia Vidal, del Juntos por el Cambio, se quedó en un 34,6%.

Cristina Kirchner se ofrece a atender desde el Estado las necesidades de los argentinos. Es un discurso autoexculpatorio. Trasladan a los ciudadanos que al país no lo salvan las instituciones, sino una persona», explica Francisco Sánchez

Es una victoria muy simbólica, ya que es el distrito más poblado del país, y además María Eugenia Vidal es la dirigente más popular del partido de Macri. En el barrio de Chacarita, donde los peronistas celebraron la victoria con la ausencia de CFK, sus primeras palabras de agradecimiento fueron para Cristina Fernández de Kirchner, antes que a Alberto Fernández. Axel Kicillof (Buenos Aires, 1971) forma parte del núcleo duro de los Kirchner.

Los peronistas, que se han unido como hace mucho tiempo no estaban, han trasladado el mensaje de que la culpa de la deteriorada situación económica es del actual gobierno. «Cristina Kirchner se ofrece a atender desde el Estado las necesidades de los argentinos. Es un discurso autoexculpatorio. Trasladan a los ciudadanos que al país no lo salvan las instituciones, sino una persona. Es como la reencarnación de Evita», explica Francisco Sánchez.

Una economía muy frágil

De acuerdo con las estimaciones del Banco Central, el año pasado se fugaron de Argentina unos 27.230 millones de dólares -récord histórico desde la salida de la convertibilidad- y en los primeros cinco meses de este año, otros 9.532 millones de dólares. El Gobierno de Macri pidió 57.600 millones de dólares al FMI, de los cuales ya se desembolsó más de la mitad. Alberto F intenta mostrar un perfil menos antimercado que CFK. La mención al control de capitales pone nerviosos a los mercados.

Argentina está entre los cinco países del mundo con la economía más frágil, según Standard & Poor’s. Después de Venezuela, es el país que menos confianza genera en los inversores. El propio Macri ha reconocido que Argentina depende mucho más que otros países del financiamiento externo.

«El problema es que en las últimas cuatro décadas su economía oscila entre dos modelos muy diferentes: uno basado en la industria local y otro entregado a los mercados internacionales. La falta de rumbo ha dado lugar a hiperinflaciones, devaluaciones, fuga de capitales y aumento de la pobreza. Los gobernantes argentinos cambian de modelo cada 10 o 15 años: cierre del país o apertura total; uno impone controles, otro desregula todo; uno fomenta las importaciones, otro las prohíbe. Nunca hay soluciones a medio plazo», explica Daniel Pardo, en un video de BBC Mundo.

«Cuenta con un histórico déficit de cuenta corriente, es decir, gasta en bienes y servicios más de lo que recibe. Pasa en 30 de los últimos 40 años. Esto genera la restricción externa, no hay suficientes dólares para sostener la economía, por fuga de capitales o pago de deuda. El desequilibrio es la regla, lo que genera desconfianza en la moneda local. El dólar es el referente más estable», añade la BBC.

En el punto de mira de la Justicia

Esta Evita de 2019 tiene un problema serio con la Justicia. Nada menos que una decena de causas pendientes. Su escaño como senadora ha impedido su encarcelamiento. Si finalmente fuera vicepresidenta, sería necesario un juicio político para que fuera a prisión, y es previsible que el peronismo tenga la mayoría y pueda impedirlo. Al ser número dos en la papeleta electoral, cuenta con el escudo necesario y aparentemente deja paso a un antiguo rival reconvertido en aliado, Alberto F.

Varias de las causas que tiene pendientes están en manos del juez Claudio Bonadio, a quien CFK llama El juez pistolero. En septiembre de 2001 el magistrado mató a dos delincuentes, tras un tiroteo en Buenos Aires. Los ladrones habían herido a un amigo de Bonadio, según informa Perfil.com.

Lleva las causas de de los cuadernos sobre los presuntos sobornos y robo de dinero público, y  de la supuesta complicidad con Irán en el atentado de 1994 contra la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina). CFK lo plantea como si todo fuera cuestión de venganzas personales. «Me enfrento a fiscales y jueces sin escrúpulos que me acusan solo para satisfacer las demandas de quienes me quieren fuera de la política en Argentina», señala la ex presidenta.

Los casos pendientes son los siguientes:

Obra pública. El martes 21 de mayo compareció en el caso de la obra pública en la provincia de Santa Cruz, en el que se juzga si hubo una asociación ilícita de ministros y funcionarios del gobierno kirchnerista que habría desvíado fondos públicos de infraestructura para beneficiar a empresarios afines a los Kirchner como Lázaro Báez, propietario de Austral Construcciones, que consiguió más de 50 licitaciones y solo se hizo cargo de dos. También investigan adjudicaciones de carreteras de forma ilícita. Báez se hizo millonario gracias a Néstor Kirchner, a quien conoció cuando era alcalde de Río Gallegos.

Cuadernos de la corrupción. Es la causa por corrupción más monumental de la historia de Argentina. Las anotaciones del chófer del Ministerio de Planificación en ocho cuadernos son la base de las acusaciones de esta trama de sobornos que comenzó con Néstor Kirchner y siguió con CFK. Hay 14 detenidos, 43 imputados y 13 arrepentidos. El juez Bonadio considera que CFK era la «jefa de la asociación ilícita». Han registrado tres casas de la ex presidenta y el magistrado llegó a pedir su encarcelación, de la que se libró por ser senadora, según informó Efe.

Memorándum con Irán. El Gobierno de CFK firmó un acuerdo para investigar el atentado antisemita de 1993 con Irán, si bien se investiga si lo que trataron fue de ocultar la culpabilidad de Teherán. Fue el fiscal Alberto Nisman quien sospechó de esta confabulación. Tras denunciarlo, apareció muerto con un disparo en la cabeza. Las circunstancias de su muerte son aún una incógnita. También el juez Bonadio dirige este proceso.

Dólar futuro. La tercera causa de la bestia negra de CFK, el juez Bonadío. En este caso lo que se investiga son los contratos a futuro de dólares a un precio menor que el del mercado, lo que tuvo consecuencia que el Estado sufriera pérdidas millonarias. CFK está acusada de perjuicio a la administración pública. También está relacionado con esta causa Kicillof.

Hotesur. Así se llama la empresa de la ex presidenta y sus dos hijos, Máximo y Florencia, que administraba varios hoteles en Santa Cruz. La sospecha del juez Ercolini es que servían para dar una cobertura aparentemente legal a los sobornos a empresarios. Los tres están procesados.

Los Sauces. En este caso era la empresa de hoteles así denominada la que servía para canalizar sobornos. – Los Sauces. A Florencia Kirchner le encontraron 4,5 millones de dólares en una caja fuerte. El juez Ercolini ha envíado a juicio a toda la familia.

La ruta del dinero K. Así se refieren al supuesto lavado de dinero negro del matrimonio Kirchner, los K. CFK está imputada desde 2016 por este caso. Sigue investigándose .

Como se ha visto en las primarias, pesa más en el votante argentino la situación económica que la corrupción. Solo un 19% cambia su voto por cuestiones de corrución, según Gustavo Cordoba&Asociados. «Para la opinión pública la prioridad es económico-social, en segundo lugar les importa la inseguridad y luego la corrupción», señalaba a la BBC el historiador Rosendo Fraga.

CFK escribe en su libro Sinceramente cómo todas estas indagaciones obedecen a una persecución. «El odio que han sembrado entre nosotros me ha condenado a cargar con un peso aún mayor: soportar la persecución, no sólo mía, sino de mis hijos también, en meido de un sinfín de ataques y difamaciones como solo fueron sufridos por líderes populares en otras etapas de la vida nacional».

Una ‘conductora’ persuasiva

De padre antiperonista y madre peronista, Cristina Fernández conoció a Néstor Kirchner en la facultad de Derecho en los 70. Desde su juventud estuvo muy interesada en la política. Sus primeros pasos los dieron en la provincia de Santa Cruz, y desde allí saltaron al poder nacional. Néstor Kirchner fue presidente entre 2003 y 2007 y le sucedió Cristina Fernández, que estuvo en la Casa Rosada hasta 2015. Cinco años antes falleció Néstor, con quien tuvo dos hijos Máximo, también volcado en política y líder de sus más devotos admiradores de La Cámpora, y Florencia.

En 2008 se ganó la enemistad de la oligarquía rural y del mayor grupo de comunicación de Argentina, el grupo Clarín, al gravar las exportaciones de girasol y soja. Alberto F intenta acercar posturas con el propietario de Clarín, Héctor Magnetto. Macri facilitó que el Grupo Clarín volviera a su posición dominante.

En su segundo mandato se enemistó con muchos dirigentes peronistas, entre ellos con Alberto F, que llegó a decir que CFK había perdido el sentido de la realidad. Astuta y sibilina, sabe que ahora le conviene tenerle como aliado. En realidad, la incógnita será saber si, una vez en el poder, Alberto F se somete a CFK.

El deber de vencer es indispensable en la conducción. Quien quiere conducir con éxito debe exponerse», decía Juan Domingo Perón

«El problema del peronismo es el propio peronismo. Es una cuestión de liderazgo, de quién tiene el poder», apunta el director del Instituto de Iberoamérica. Nadie mejor que el propio Juan Domingo Perón para conocer las claves de lo que él denominaba la «conducción».

«La técnica de la conducción tiene unas variantes tremendas. Yo en la conducción la técnica que he empleado se ha basado en la persuasión, no en la obligación. Cuando yo quería que se hiciera una cosa, me ocupaba de que un tercero lo propusiera. Así satisfacía muchas ambiciones o deseos», explica Perón. Y añade: «El deber de vencer es indispensable en la conducción. Quien quiere conducir con éxito debe exponerse». Como si hubiera conocido a CFK.