Más de cuatro millones de venezolanos se han visto forzados a refugiarse en otros países de su vecindad debido a la crisis humanitaria que sufre su país. La Conferencia de Donantes, organizada por la Unión Europea y España, junto a ACNUR, la Organización Internacional de Migraciones y los gobiernos de Canadá y Noruega, han logrado recaudar 2.544.167 euros para ayudar a las comunidades de acogida. España ha comprometido 50 millones de euros.

Los organizadores consideran logrado su objetivo: sensibilizar a la comunidad internacional sobre la crisis sin precedentes generada por el coronavirus que se suma a la situación dramática que ya vivían los refugiados y migrantes venezolanos.

«El grave déficit de atención que padece esta crisis de desplazamiento, a la que ahora se suman las dificultades provocadas por la propagación de la Covid-19, se verá paliado por estas contribuciones de la comunidad internacional», señala el comunicado del Ministerio de Exteriores de España.

«La UE y España instan a países, agencias de la ONU, instituciones financieras internacionales, y sociedad divil a mantener el interés sobre una situación que seguirá exigiendo nuestro compromiso en el futuro», añade el texto.

La Ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, ha anunciado que España va a desembolsar 50 millones de euros en los próximos tres años para apoyar a los principales países de acogida de venezolanos en América Latina. La jefa de la diplomacia española recordó que a través de la cooperación española nuestro país ya destinó más 20 de millones de euros.

González Laya ha dicho que España ha querido dar «un salto cualitativo» al concretar el paquete de apoyo anunciado hace siete meses para atender la crisis venezolana en su conjunto, es decir, también el impacto en la región por las masivas migraciones.

Es perentorio ayudar a los millones de venezolanos que salieron en busca de una vida digna… A todos nos concierne lo que pasa más allá de nuestras fronteras», dice la ministra González Laya

A lo largo de este primer año, España desembolsará unos 20 millones de euros, con el fin de «atender las necesidades inmediatas, que son muy elevadas y han aumentado mucho con la pandemia, pero también para contribuir a la resiliencia de medio y largo plazo de los países de acogida». De esos 20 millones, 12 se canalizarán a través de ACNUR y la Organización Internacional de Migraciones.

En la bienvenida a los donantes, González Laya ha llamado a los participantes a apoyar «una buena causa sin matices» que demanda «generosidad y compromiso». En la videoconferencia también estaba presenta el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell. Había representantes de una veintena de países, de la OEA, del Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Mundial o la Santa Sede.

Han seguido con especial interés esta conferencia de donantes los presidentes y ministros de Exteriores de tres países que acogen a cientos de miles de venezolanos: Colombia, Perú y Ecuador. «Es perentorio atender a los millones de venezolanos que salieron en busca de una vida digna», ha dicho González Laya. «A todos nos concierne lo que pasa más allá de nuestras fronteras».

En Venezuela, el régimen chavista sugería a los países organizadores que también busquen recursos para sí mismos, dado el golpe sufrido por la pandemia. El jefe de la diplomacia chavista, Jorge Arreaza, dijo: «Ante el evidente colapso de sus sistemas de salud…varios países deberían aprovechar su participación en la conferencia de donantes para solicitar recursos con urgencia para evitar más contagios y fallecidos por Covid-19».

El presidente encargado, Juan Guaidó, sin embargo, agradeció a la comunidad internacional su apoyo dada «la crisis migratoria causada por la dictadura».

Informe devastador

Venezuela precisa, más que nunca, ayuda humanitaria, como lo confirma un informe hecho público este martes por Human Rights Watch y la Universidad Johns Hopkins. Destaca este informe cómo «la absoluta falta de preparación del sistema de salud venezolano para la llegada de la pandemia agudiza el riesgo para la salud de los venezolanos y podría contribuir a una propagación regional de la enfermedad».

Hay más de 1.121 casos confirmados a fecha del 25 de mayo, y 10 muertos. Pero a estas fuentes les parece que los datos reales serán mucho mayores, ya que no hay test fiables. Además, el régimen chavista no está siendo transparente y está persiguiendo a todo aquel que pone en duda la versión oficial o denuncia la falta de material.

Llaman la atención sobre la inminente rápida propagación del coronavirus en Venezuela, debido al hacinamiento en los barrios populares y en las cárceles. A ello se suma los problemas para acceder al agua incluso en centros sanitarios.

“La crisis humanitaria en Venezuela y el colapso del sistema de salud han generado una peligrosa situación que favorece una rápida propagación del virus en la población en general, condiciones de trabajo inseguras para el personal de salud y un alto índice de mortalidad entre pacientes que necesitan tratamiento en hospitales”, señala Kathleen Page, médica y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y los Centros Johns Hopkins.

“La imposibilidad de Venezuela para hacer frente a la pandemia de Covid-19 podría provocar que más personas intenten irse del país. Esto desbordaría aún más los sistemas de salud de los países vecinos, poniendo en peligro más ampliamente la salud en la región”, añade la experta.

Esos cerca de cinco millones de migrantes venezolanos serán pronto muchos más. Y hay grave riesgo de que su salida del país acabe por extender más la enfermedad. Mientras tanto, el régimen chavista mira hacia otro lado y continúa la represión. Ahora pretende ilegalizar al partido de Juan Guaidó y Leopoldo López.