La pesadilla que vive el mundo por la propagación del nuevo coronavirus está lejos de tener fecha de caducidad cuando el número de casos supera los 38 millones y se acerca a los 1,1 millones de muertos. Europa, con cerca de 6,3 millones de casos, surfea este otoño a la desesperada con la segunda ola del Covid-19. Varios países ya están a los niveles de marzo pasado, cuando se impusieron los confinamientos, que ahora se quieren evitar de forma generalizada, pero se aplican parcialmente.

En la Unión Europea destacan por número de positivos: España, Francia, Reino Unido e Italia, según el recuento del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades. La cuenta atrás para conseguir la vacuna está siendo agónica para los más vulnerables y para quienes los atienden, los sanitarios. La economía va a quedar hecha añicos.

Este miércoles entran en vigor nuevas medidas para intentar contener la propagación en varios países, entre ellos el Reino Unido, Italia y la República Checa. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha anunciado un toque de queda en París y otras ocho ciudades al tiempo que el gobierno ha decretado el estado de alarma en todo el país a partir del sábado.

El último balance en la ejemplar Alemania, uno de los países que mejor ha lidiado la primera ola en primavera, asciende a 5.100 nuevos casos.

Dadas las tentaciones de muchos gobiernos de evitar daños mayores a la economía con medidas más tímidas de las necesarias, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanon, ha advertido que permitir que se propague el virus en espera de llegar a la llamada «inmunidad de rebaño» carece de base científica y no es ético.

La semana pasada se dio a conocer la llamada declaración de Great Barrington en la que un supuesto grupo de científicos volvía a poner la cuestión sobre la mesa. Más tarde se supo que varios de los expertos no existían.

Hacemos un repaso sobre la situación en los países europeos más afectados y las medidas que entran en vigor este miércoles o son inminentes.

Reino Unido: tres niveles de alerta

En el Reino Unido se están registrando niveles muy preocupantes: hasta 14.000 contagios en un solo día. El primer ministro británico, Boris Johnson, quien llegó a estar en cuidados intensivos por coronavirus, ha empezado la semana con el anuncio de un sistema de alerta de tres niveles con distintas restricciones.

En Liverpool y su zona metropolitana se aplica el nivel 3, el máximo. En esta ciudad del norte de Inglaterra desde este miércoles se cierran los pubs, los centros de ocio, gimnasios y los casinos.

«No actuar sería imperdonable. Hemos de actuar ahora», sentenció Boris Johnson, mientras el doctor Chris Witty, uno de los expertos asesores del gobierno, daba por hecho que estas medidas no serán suficientes. «La idea de que podemos hacer frente al virus sin daños es ilusoria», dijo Witty, quien pidió a las autoridades locales que vayan más allá de las medidas obligatorias anunciadas por el gobierno en aquellos lugares con altas tasas de contagio.

Un documento de los asesores del gobierno de hace tres semanas reunía una serie de estrictas medidas, incluidos confinamientos parciales, que tenían que aplicarse con urgencia, pero se ha pospuesto su aplicación, según informa The Guardian. En este informe se urgía a cerrar restaurantes, bares, gimnasios y se suspendieran las clases presenciales en universidades y en institutos, para evitar una epidemia generalizada y prolongada.

La zona con peores datos es el norte de Inglaterra, de momento en fase 2 (Manchester, Birmingham, Leicester, entre otras ciudades) donde las autoridades locales se oponen a que la alerta se eleve al máximo por el daño a la economía. El gobierno pagará las dos terceras partes de los sueldos de quienes se vean obligados a echar la persiana.

Francia: estado de alerta y toque de queda

El primer ministro francés, Jean Castex, justo cuando cumple 100 días al frente del gobierno, aseguraba el lunes que «dados la situación que estamos viendo en los hospitales, nada debe descartarse». El sábado 10 de octubre se llegó al récord de 27.000 nuevos casos, y 16.000 el domingo.

En una entrevista en dos cadenas de televisión, el presidente, Emmanuel Macron, ha anunciado el toque de queda en París y otras ocho ciudades, entre ellas Lille, Rouen, Toulouse, Montepellier y Grenoble. París es la zona más afectada, con 413,2 casos por 100.000 habitantes.

El toque de queda se ha aplicado con éxito en la Guayana, territorio francés en ultramar. En la primera ola ya se impusieron toques de queda temporales en Nancy, Mulhouse, Montpellier, Béziers y Perpiñán.

El gobierno de Castex va a imponer el estado de alarma a partir del sábado. En principio estará vigente seis semanas, y para ello requiere la aprobación de la Asamblea Nacional. El objetivo es terminar el año con el nuevo coronavirus bajo control.

Países Bajos: confinamiento parcial

Con 7.000 contagios diarios en Países Bajos se imponen a partir de este miércoles confinamientos parciales. El primer ministro, Mark Rutte, ha llamado a la responsabilidad individual al anunciar las medidas el martes por la tarde. Ha aconsejado a los holandeses que, siempre que puedan, se queden en casa. «Hemos de imponer este cierre parcial. Es duro, pero es la única manera», ha dicho Rutte.

Bares y restaurantes permanecerán cerrados durante cuatro semanas. Las reuniones se limitan a cuatro personas, tanto en espacios al aire libre como cerrados, se cancelas conciertos y festivales así como actividades deportivas, y se impone la mascarilla en tiendas y museos. Están estudiando medidas para que sea obligatoria en todo espacio público. Las medidas se revisarán en dos semanas.

La semana pasada se sobrepasaron los 44.000 nuevos casos, un 60% más que la anterior.

Bélgica: un coronómetro por colores

Con 402 casos por 100.000 habitantes, una de las tasas más altas de Europa, en Bélgica se ha establecido el toque de queda en dos provincias (Brabante Valón y Luxemburgo, en Valonia). En Bruselas los bares que no sirven comida están cerrados. El gobierno de Vandenbroucke anunciará este viernes nuevas medidas según La Libre.

El gobierno va a presentar un barómetro con códigos de colores para los diferentes niveles basados en número de hospitalizaciones y tasas de contagios.

Es posible que este viernes se imponga el cierre a todo tipo de local de comidas, hasta ahora pueden abrir hasta las 11 de la noche con un límite de cuatro personas por mesa.

En Flandes está prohibido desde este miércoles la práctica deportiva donde no sea posible mantener la distancia social. En Valonia se prohíbe la práctica deportiva en espacios cerrados salvo para los menores de 12 años.

República Checa: «El peor momento»

«Es uno de los peores momentos de nuestra historia. No podemos fallar», ha asegurado el primer ministro checo, Andrej Babis, según indica Politico. «Es nuestra última oportunidad (antes de decretar un confinamiento total)», ha reconocido Babis.

Las tasas de transmisión son más altas que en Bélgica o España. En un país de 11 millones de habitantes se ha superado el millar de muertos. Los nuevos casos han llegado a los 8.000 y 2.500 personas están hospitalizadas por coronavirus.

Los bares ofrecieron cerveza gratis antes de cerrar a medianoche de este martes. Permanecerán así hasta que la tasa de contagio se sitúe por debajo de 1. Se prohíbe consumir alcohol al aire libre y las reuniones se limitan a seis personas. Los centros de enseñanza, salvo jardines de infancia, se clausuran.

Portugal, estado de calamidad

Portugal ha aumentado el nivel de alerta en todo el territorio a partir de la medianoche pasada. Las reuniones en la calle quedan limitadas a cinco personas. También en restaurantes y comercios.

El primer ministro, António Costa, ha anunciado las medidas después de seis días consecutivos con más de 1.000 casos por jornada.

«Tenemos que clasificar la evolución de la pandemia en nuestro país como una evolución grave», ha reconocido Costa. Las medidas estarán en vigor al menos 15 días.

A su vez el gobierno va a presentar al Parlamento una propuesta de ley por vía de urgencia para que se imponga el uso de mascarilla de forma obligatoria en la vía pública.

Italia: se acabó la fiesta

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, mantiene que no habrá un nuevo confinamiento pero ha prohibido las fiestas privadas y ha impuesto restricciones a los bares y restaurantes, que han de cerrar a las 21h en la zona cerrada y el consumo en las terrazas.

El decreto, recién aprobado, limita a 10 el número de asistentes a bodas y a 15 a funerales. También se prohíbe la práctica deportiva en interior a los aficionados.

En el Vaticano cuatro miembros de la Guardia Suiza, que protege al Papa Francisco, han caído enfermos con coronavirus. Están aislados y se están rastreando sus contactos.

Italia superó los 5.000 casos en un solo día el viernes pasado por primera vez desde marzo y estos datos se mantuvieron el fin de semana.