Más de un cuarto de millón de personas han muerto en Estados Unidos por coronavirus. Son más de cuatro veces los caídos en Vietnam (58.220) y más del doble que en la Primera Guerra Mundial (116.516). En este caso los fallecidos son civiles. El rebrote de la pandemia ha llevado a la ciudad de Nueva York a cerrar las escuelas.

El presidente electo, Joe Biden, ha denunciado cómo el bloqueo impuesto por el saliente, Donald Trump, a la transición puede provocar más muertes. Joe Biden ya ha nombrado un comité de científicos y académicos que le asesorarán sobre las medidas que hay que tomar para combatir el Covid-19. Ya hay más de 11,5 millones de casos, según la Universidad Johns Hopkins.

Los expertos predicen que pronto se contabilizarán unos 2.000 muertos diarios, cifras que ya se registraron en la primavera. En los próximos meses pueden morir entre 100.000 y 200.000 personas más, según informa The New York Times. No se descarta que el número de fallecidos supere el de caídos en la Segunda Guerra Mundial (más de 400.000).

Just how bad it gets will depend on a variety of factors, including how well preventive measures are followed and when a vaccine is introduced.

En marzo el virólogo-en-jefe, Anthony Fauci, a quien el presidente Donald Trump ha desacreditado, ya predijo que este nuevo coronavirus acabaría con la vida de 240.000 personas en Estados Unidos. El problema es que se ha superado esta cifra sin que haya visos de que la situación mejore.

Llevar o no mascarilla se ha convertido durante meses en un símbolo ideológico. Donald Trump lo ha descrito como un signo de debilidad y él mismo, incluso tras haber padecido la enfermedad, no suele llevarla en público. Por el contrario, el presidente electo, Joe Biden, siempre lleva mascarilla y en una de sus alocuciones recientes pidió a los estadounidenses portarla siempre para evitar más pérdidas humanas.

El día más mortífero de la pandemia fue el 15 de abril, cuando se registraron 2.752 fallecidos. Ahora vuelve a haber 1.900 diarios. Y el momento es muy complicado por el invierno, el hartazgo con las medidas y la inminencia de la fiesta del Día de Acción de Gracias, la próxima semana. Es un momento de encuentro familiar y hay muchos traslados en todo el país.

Cierre de colegios en Nueva York

Unos 300.000 niños en Nueva York se quedan a partir de este jueves sin enseñanza presencial al decretarse de nuevo el cierre de los colegios. Apenas han podido asistir ocho semanas a clase presencial.

En Nueva York hay 1.800 escuelas con más de 1,1 millones de alumnos, la mayoría de ingresos bajos y de las minorías afroamericana y latina.

Las autoridades de Nueva York han tomado esta decisión tras registrar durante siete días consecutivos una tasa de contagios superior al 3%. El miércoles 2.202 personas fueron hospitalizadas por coronavirus en la Gran Manzana. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ya había anunciado que al superar este umbral la ciudad entraría en zona naranja.

En rueda de prensa, Cuomo ha expuesto su temor de que después de Acción de Gracias (el jueves 26 de noviembre) habrá «un pico tremendo». Es un día de reuniones familiares. «Y si no tienes miedo al Covid-19, te vas a reunir», ha añadido el gobernador.

También cierran los negocios de alto riesgo y no esenciales, en los bares y restaurantes solo podrá comerse en el exterior, y las reuniones se limitan a diez personas.

Bajo esta categoría las escuelas tendrían que cerrar durante dos semanas. También cerrarían los negocios de alto riesgo y no esenciales, los bares y restaurantes en el interior, se limitarían las comidas al aire libre y las reuniones a 10 personas.