«Hemos vuelto a ganar con votos. Todo lo que tenemos lo hemos conseguido con votos. No con balas. Sin intervencionismo. Hemos cumplido. Le doy las gracias a Dios y al espíritu inmortal de Simón Bolívar y de nuestro Comandante Supremo». Nicolás Maduro se ha atribuido la victoria en una convocatoria electoral organizada por el régimen chavista en la que, según datos oficiales, la participación ha sido de un 31%. La oposición al régimen destaca una abstención superior al 80%.

«Aquí estamos ratificados y contraratificados. Por el amor de un pueblo», ha declarado Maduro, que ha asegurado que le queda mucho tiempo en el poder.

El oficialismo, representado por el Gran Polo Patriótico, obtiene dos tercios de la Asamblea Nacional, en unas elecciones en las que la mayoría de la oposición ha pedido no acudir a las urnas. En 2015 la participación fue de un 70%: unos 14 millones de venezolanos acudieron entonces a las urnas.

La oposición logró entonces una histórica mayoría en la Asamblea Nacional. Ahora han votado, de acuerdo con el chavismo, 5,2 millones de venezolanos, que habrían dado al Gran Polo Patriótico un 67,6% de los votos, según el Centro Nacional Electoral.

Entre los elegidos para esta nueva Asamblea Nacional dominada por el chavismo están la llamada «primera combatiente», Cilia Flores, y el hijo de Maduro, Nicolasito Maduro, quien el domingo animaba a los venezolanos a acudir a las urnas, dado que la afluencia, según él mismo reconocía, estaba siendo muy baja.

Guaidó: «El pueblo dio la espalda a Maduro»

El presidente encargado, Juan Guaidó, que encabeza el bloque opositor al régimen que pedía la abstención, ha asegurado que Maduro «ha perdido el apoyo popular». «La mayoría de Venezuela dio la espalda a Maduro y a su fraude», ha dicho en un video difundido en sus redes sociales.

Guaidó ha aludido a la «extorsión» del régimen a un pueblo que padece hambre. El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, dijo en un mitin: «El que no vota no come».

En una entrevista con El Independiente, Juan Guaidó decía cómo el objetivo de Maduro en estas elecciones es «aniquilar a la oposición y aniquilarme a mí». Juan Guaidó es presidente encargado desde el 23 de febrero de 2019, cuando juró ante una asamblea popular tras las elecciones presidenciales fraudulentas de mayo de 2018. Guaidó está reconocido por unos 60 países, entre ellos la Unión Europea, con España a la cabeza, y Estados Unidos.

La oposición que lidera Guaidó ha convocado una consulta nacional que empieza este lunes con el fin de movilizar a la población para denunciar la usurpación del poder por Maduro. En los comicios del domingo ha participado un sector minoritario de la oposición, del que forman parte dirigentes como Henry Falcón y Javier Bertucci, entre otros.

Muchos de estos países ya han empezado a anunciar que la convocatoria chavista ha sido un fraude. Entre ellos ya lo han hecho Canadá, Colombia y Estados Unidos. En breve, se reúne este lunes la Unión Europea que se prevé que tampoco reconozca los resultados que se atribuye Maduro.

Una anomalía llamada Zapatero

Frente a la valoración que realizan países como Canadá, Colombia, o Estados Unidos, el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero ha bendecido los comicios con los que el chavismo pretende dominar la única institución que quedaba libre del dominio del régimen, la Asamblea Nacional.

Zapatero hizo el domingo un llamamiento a la Unión Europea para que flexibilice su posición con respecto a Venezuela. «La Unión Europea debería hacer una reflexión luego de estas elecciones». A su juicio, «es absurdo que no reconozca a Nicolás Maduro ni a la Asamblea Nacional que surja de estos controvertidos comicios». Instó a su vez a la UE a que deje de seguir la política de Trump sobre Venezuela.

La Unión Europea reconoce al presidente encargado, Juan Guaidó, y pide que se celebren elecciones legislativas y presidenciales libres, transparentes y equitativas, a lo que el régimen chavista, que controla el Centro Nacional Electoral, el Supremo, y todas las instituciones salvo hasta ahora el Legislativo, se ha negado.

El líder de la oposición en España, Pablo Casado, ha denunciado esta convocatoria como «una farsa, un insulto a los 17.000 asesinados, violados y torturados por la dictadura de Maduro». En sus redes, el dirigente del Partido Popular, ha escrito que es inmoral lo que hacen Iglesias y Zapatero, y lo que calla Sánchez. Quiero para Venezuela lo mismo que para España: libertad y democracia».

La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, explicaba en una entrevista con El Independiente cómo con la nueva Administración Biden en Washington es buen momento para diseñar una estrategia conjunta de la UE y EEUU con el fin de que se encauce el diálogo político y, con urgencia, se apresuren a llegar un mínimo común denominador para que llegue la ayuda humanitaria a la población.

Más de cinco millones de venezolanos se han visto forzados por la crisis política y económica a salir de Venezuela. En España viven oficialmente unos 200.000 venezolanos.