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Europa se la juega en Alemania: la batalla sucesoria en el partido de Merkel

La CDU se debate entre la vuelta a la austeridad conservadora o el continuismo centrista de la canciller

Carmen Vivas

Este sábado la Unión Europea contiene la respiración y mantiene la mirada fija en Alemania. El partido de Angela Merkel, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), elige a su líder, tras el fallido intento de Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK), la elegida como heredera por la canciller. Tres hombres libran esta batalla sucesoria. Si ganara Friedrich Merz, del ala más conservadora, que probablemente sería candidato a canciller, Alemania cambiaría su papel en la Unión Europea. Volveríamos a la Alemania de la austeridad.

1.001. Es el número de delegados de la CDU que este sábado tienen en sus manos la elección del nuevo líder. Por primera vez el congreso, que empieza este viernes, será virtual, un factor que hace imposible predecir quién ganará.

No habrá negociaciones de pasillo, como en otras ocasiones. Cada uno votará desde su casa y los contactos se limitarán a llamadas o mensajes de texto. Nada que ver con el intercambio de impresiones presencial. El congreso ya se ha retrasado dos veces por la pandemia, que ahora hace estragos en Alemania, donde se sobrepasa el millar diario de muertos.

Los tres candidatos llegan muy empatados al congreso. Los tres son varones, así como los dos tapados que pueden competir por la cancillería. Y los tres aspirantes a liderar la CDU proceden de Renania del Norte-Westfalia. Gane quien gane, la CDU se remasculiniza. Una incógnita es qué votarán las mujeres, que apoyaron a AKK hace dos años.

Tres ‘barones’ para el trono de la CDU

En cabeza en la mayoría de los sondeos, que se realizan entre votantes y no delegados, ha figurado Friedrich Merz (Brilon, 1955), ex jefe del grupo parlamentario de la CDU hasta 2002, reconvertido en inversor de éxito. Es el favorito de las bases, sobre el papel, pero ya perdió frente a AKK en diciembre de 2018, aunque era favorito sobre el papel.

Es quien representa el ala más conservadora, que encarnaba el ex ministro de Finanzas y actual presidente del Parlamento, Wolfgang Schäuble, conocido como schwarze Null (cero negro) por su rigor presupuestario. Sería la vuelta a escena de los barones que quedaron apartados por Angela Merkel. Schäuble era el delfín de Helmut Kohl cuando apareció en escena Merkel.

Merz no está a favor de mayor integración europea ni de mutualizar la deuda. Los pasos dados en este sentido por la canciller Merkel podrían ser el último gesto de solidaridad alemana. Merz, que difícilmente dejaría paso a que cualquier otro aspirante fuera quien ocupara la cancillería, se alinearía con los frugales, y en cuestiones migratorias, no se alejaría de los países del Este.

Quienes defienden a Merz creen que pueden ganar votos de los que se fueron a Alternativa para Alemania (AfD), de cuyos postulados migratorios el candidato más conservador de los tres en liza por el liderazgo de la CDU no se aleja. Ejecutivo de BlackRock, es un neoliberal a ultranza. Ha llegado a decir que mejor sería que las jubilaciones se invirtieran en fondos para rentabilizarlas.

Si gana Merz, Alemania no volvería a generar deuda… Habría un golpe a los alineamientos de Merkel en la UE. Merz estaría en línea con escandinavos y Países Bajos»

franco delle donne

«Si gana Merz, Alemania no volvería a generar deuda, lo contrario de lo que hemos visto ahora con la pandemia. Habría un golpe a los alineamientos de Merkel en la UE. No coincide con Merkel en lo que significa la Unión. Merz estaría en la línea de los escandinavos y de Países Bajos», afirma Franco delle Donne, consultor político y coautor del podcast El fin de la era Merkel.

Una victoria de Merz puede favorecer a las aspiraciones de los socialdemócratas, ya que Olaf Scholz, que será su líder y actualmente es ministro de Finanzas de Merkel, ofrecería garantía de continuidad en la política europea. Además, Merz es la antítesis de Scholz.

Delle Donne suscribe cómo Merz nada tiene que ver con Trump ni con el populismo. «Al contrario, Merz es elitista, practica una política alejada de la gente y precisamente por eso si gana, Alternativa para Alemania puede diferenciarse claramente, porque su mensaje cala más entre la gente».

Laschet o el continuismo y Röttgen, el renovador

La canciller no se ha pronunciado a favor de ningún candidato, pero a quien se considera como el más continuista es Armin Laschet (Aquisgrán, 1961), jefe del gobierno del Land de Renania del Norte-Westfalia. Su victoria en este Land es un tanto a su favor.

Carece de experiencia internacional y ha recibido el apoyo del ambicioso Jens Spahn (Ahaus, 1980), ministro de Sanidad, que compitió por el liderazgo en diciembre de 2019, cuando se impuso sorprendentemente AKK a Friedrich Merz en una segunda vuelta muy ajustada. Pocos creen que realmente Spahn esté fuera de juego. ¿Será el tapado de Laschet para la cancillería?

El último en liza, pero quizá el candidato revelación, es Norbert Röttgen, (Meckenheim, 1965), ex ministro de Medio Ambiente en uno de los gabinetes de Merkel, y actual jefe del comité de Exteriores de la CDU en el Parlamento federal.

Es quien más se ha volcado en la renovación del viejo partido de Adenauer. Su campaña es la más moderna y es quien más ha despuntado en los últimos días. Röttgen es quien más experiencia internacional tiene y la mejor apuesta para la Unión Europea.

«Los viejos peces gordos de la CDU pueden volver al trono. Cuando llegó al liderazgo, Merkel era una persona que iba a durar poco: una figura de transición para un momento difícil de gran coalición. Para muchos era una intrusa. Pero como es una máquina de ganar elecciones todos la aplaudían. Sin embargo, muchos no la querían», apunta Franco delle Donne.

Más candidatos a la cancillería

Pero la batalla por la sucesión de Merkel va más allá de la lucha por el liderazgo de la CDU. El candidato a canciller por la Unión (CDU y los socialcristianos, CSU) no se elegirá hasta primavera, y será fruto del acuerdo entre las dos formaciones conservadores.

La CSU tiene su bastión en Baviera, donde gobierna desde siempre. El jefe del gobierno regional es Markus Söder (Nürnberg, 1967), a quien sitúan como posible tapado en caso de que gane Röttgen.

Desde el final de la II Guerra Mundial, solo dos candidatos socialcristianos han aspirado a la cancillería. El legendario líder de la CSU, Franz-Josef Strauss, lo intentó en 1980 pero acabó siendo derrotado de forma dramática. Strauss reinó en Baviera pero no pudo conquistar Bonn (entonces la capital federal estaba en Bonn y Berlín estaba dividido.

El líder bávaro, Edmund Stoiber, lo intentó en 2002. A punto estuvo de ganar al socialdemócrata Gerhard Schröder, que logró revalidar su mandato en un ajustadísimo recuento.

Markus Söder afirma, de cara a la galería, que él está a gusto en Baviera, pero suceder a Merkel en Berlín sería un hito histórico para un líder bávaro. Según el barómetro político de la cadena de televisión pública alemana ZDF, Söder es el favorito como candidato a canciller entre todos los posibles aspirantes de todos los partidos.

El líder bávaro cuenta con un 54% de apoyos, seguido del 45% del socialdemócrata Olaf Scholz. Jens Spahn, el ministro de Sanidad, tendría un 32% de apoyos, y de los tres en liza por el liderazgo de la CDU habría empate (29%) entre Merz y Röttgen.

Otra cuestión será qué coalición gobernará a partir del otoño de 2021. En Alemania los gobiernos de coalición son la norma y no hay ningún partido que logre la mayoría absoluta. Según el barómetro político de la ZDF, la CDU tiene un apoyo del 37%, seguidos por los Verdes con un 20%. Los liberales tendrían un 10%, el SPD se hunde hasta un 15%, AfD, un 10% y Die Linke, un 8%. Serían posible, si se mantuviera así, una coalición con los liberales o con los Verdes.

Apenas quedan ocho meses para las elecciones federales en Alemania, cuando se producirá el relevo en la cancillería. Será el fin de la era Merkel. En Alemania dejará un gran vacío. En Europa puede ser un abismo.

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