Ha ganado la continuidad. Es decir, Merkel. El nuevo líder del partido de Angela Merkel, la CDU, es Armin Laschet (Aquisgrán, 1961), el actual jefe del gobierno de Renania del Norte-Westfalia, centrista como la canciller. Laschet ha presentado una candidatura de equipo, ya que le ha respaldado el ministro de Sanidad, Jens Spahn. La votación, sin embargo, muestra la división de la CDU post Merkel.

Laschet, católico y renano, ha ganado por 521 votos a favor por los 466 que ha obtenido Friedrich Merz, también renano, quien habría supuesto una ruptura hacia tendencias más conservadoras en lo social y cultural y neoliberales en los aspectos económicos.

En primera vuelta se ha impuesto por apenas cinco votos Friedrich Merz, el dirigente que representa el fin de la línea marcada por Angela Merkel. Ha sido segundo Armin Laschet, quien se ha impuesto en la votación final. Norbert Röttgen, ex ministro de Medio Ambiente, ha quedado tercero y no ha pasado a segunda vuelta.

Los delegados han de ratificar su voto por escrito. El resultado oficial se anunciará el 22 de enero cuando se hayan recibido los apoyos de los delegados por esta vía. En caso de que este resultado sea diferente del que se conozca hoy con el voto virtual, los candidatos se han comprometido a no aceptarlo.

¿Quién es Laschet?

Armin Laschet cumple 60 años el mes próximo. Nació en la renana Aquisgrán (Aachen, en alemán), una bellísima ciudad del oeste de Alemania, donde fue coronado Carlomagno. Aquisgrán está a apenas dos horas en tren de Bruselas.

«Mi padre fue minero. Cuando estás bajo tierra, da igual de dónde sea cada uno. Lo importante es confiar los unos en los otros», ha dicho Laschet, en el momento más emotivo de su intervención, cuando ha mostrado un amuleto que el regaló su padre.

Lleva al frente de Renania del Norte-Westfalia desde 2017. En la campaña por el liderazgo de la CDU, hizo gala de estar volcado en la crisis del coronavirus y no tener tiempo para más.

Su carrera política arrancó en el ayuntamiento de Aquisgrán en 1989, el año en que cayó el Muro de Berlín. En 1992 fue elegido diputado en el Parlamento alemán. Entre 1999 y 2005 fue eurodiputado.

Recientemente le acusaron de favorecer en la concesión de las compras de mascarillas a una empresa relacionada con la marca Van Laack, para la que ha trabajado su hijo Joe como modelo. Laschet monto en cólera por las sospechas, si bien la compañía sí recibió el contrato, por su méritos, según el presidente renano.

Laschet se ha presentado como un político con experiencia de gobierno que es capaz de ganar elecciones. Venció en Renania del Norte-Westfalia, un Land tradicionalmente socialdemócrata. La CDU teme sufrir una hecatombe con la salida de Merkel, quien goza actualmente de una popularidad de un 80%.

En las encuestas, la CDU ahora se sitúa en torno al 35% de los apoyos y es favorita en las elecciones del 26 de septiembre, pero muchos creen que puede perder varios puntos si su nuevo líder o el candidato a canciller no convence. Merkel ha sido en sus casi 16 años como canciller una máquina de ganar elecciones.

Solo ganaremos si nos situamos en el centro de la sociedad. Es lo que ofrecerá confianza»

armin laschet

En su intervención en el congreso de la CDU, Laschet ha abogado por el continuismo claramente. «Solo ganaremos si nos situamos en el centro de la sociedad. Es lo que ofrecerá confianza. Es lo que representamos Jens Spahn y yo. Debemos ganar, no porque lo queramos, sino porque es lo que necesitamos», ha dicho Armin Laschet.

«La CDU no necesita un CEO (en alusión a la carrera de Friedrich Merz)», ha dicho Laschet, que se ha presentado como el adalid de la «continuidad». Ha mencionado a Angela Merkel y sus logros varias veces. También se ha mostrado como el estandarte de una «Alemania europea».

Laschet ha evocado a su padre con una moneda que le regaló para decir a los 1.001 delegados: «Mi padre me ha dicho que podéis confiar en mí. Aquí se trata de quién merece su confianza. Mi padre confió en mi. Espero que ustedes nos den su confianza». Ha sido el momento más sentimental en un candidato que, como bien ha reconocido, no domina la puesta en escena.

Merkel ha sido discreta y no ha decantado explícitamente por ninguno de los candidatos. En su intervención el viernes, en el arranque del congreso de la CDU, la canciller dijo: «Ojalá sea elegido un equipo». El único equipo que se presenta es el que encabeza Laschet y lo apoya Jens Spahn, el ministro de Sanidad.

Merz, perdedor por partida doble

Friedrich Merz (Brilon, 1955) se ha presentado como quien puede liderar a una CDU que siga en el poder. «Esto es una sociedad en estado de excepción», ha dicho Merz, que ha repetido varias veces la palabra «Mut» (coraje). Ha anticipado que la salida de la crisis del coronavirus será dura. Es la segunda vez que fracasa a la hora de liderar la CDU.

Merz no tiene experiencia de gobierno. Ha sido CEO en BlackRock, lo que le ha criticado Laschet. Fue jefe de la oposición en el grupo parlamentario de la CDU entre 2000 y 2002. Lo desbancó la propia Angela Merkel, con quien no mantiene una buena relación. Son antitéticos.

«No vivimos aquí solos y ahora. Tenemos una responsabilidad por nuestros hijos y nuestros nietos. Por eso hacemos política y queremos formar el mundo del futuro», ha dicho Merz, quien se presenta como el exitoso hombre de negocios, dedicado a la política desde que empezó a militar a los 16 años, que puede conducir al país a la salida de la crisis.

El aspirante sorpresa

El último en pronunciar su discurso ha sido Norbert Röttgen, quien también ha hablado a un auditorio vacío. «Quiero que la CDU sea un partido de futuro. Trata de las ideas cristianodemócratas para el futuro», ha dicho. También ha mencionado a la canciller Angela Merkel, que «ha dirigido bien el país durante 16 años». Röttgen fue quien se apuntó a la carrera de forma sorprendente.

«Debemos orientarnos más a las mujeres, a los jóvenes, a la digitilización. Hemos de cambiar y renovarnos», ha añadido Röttgen. «Hemos de dar respuesta a nuevas cuestiones y nuevos desafíos». Ha mencionado el relevante vínculo con Europa, como también lo hizo Laschet.

Röttgen ha hecho una buena campaña y ha quedado bien en la votación. Le han dado su apoyo 224 delegados, que luego se han repartido entre Merz y Laschet. Dos tercios han ido a Laschet y un tercio a Merz. Ha mostrado su apoyo al ganador, y probablemente busque acomodo en su equipo.

La incógnita del candidato a canciller

También ha intervenido el ministro de Sanidad, Jens Spahn, quien se presenta en la candidatura de Armin Laschet. Spahn compitió en diciembre de 2018 por el liderazgo de la CDU. Entonces ganó Annegret Kramp-Karrenbauer, que estaba a cargo del jefe del gobierno del Sarre.

Es probable que el pacto entre Armin Laschet y Jens Spahn es que sea el actual ministro de Sanidad el candidato a canciller. Hasta la primavera no se sabrá quién será el aspirante a suceder a Merkel en la cancillería.

Su apoyo explícito a Laschet en el congreso ha despertado las críticas de muchos delegados. Ningún otro candidato ha recurrido a un reconocido dirigente para que le apoye en estas últimas horas finales.

Otra opción sería que en esta ocasión como ya ocurrió en 1980 con Franz-Josef Strauss y en 2002 con Edmund Stoiber el candidato a canciller fuera socialcristiano, de la CSU, el partido que gobierna en Baviera desde hace décadas. Son momentos en los que la CDU estaba en crisis. Ni Strass ni Stoiber lograron la cancillería. Nunca ha habido un canciller socialcristiano en Alemania.

El jefe del gobierno de Baviera, Markus Söder, sería en ese caso el candidato a canciller. Söder es un político pragmático que ha evolucionado desde posiciones cercanas a las de Merz a una versión más ecologista, tendencia en auge en Baviera, y en Alemania.

AKK, como es conocida, dimitió después de los problemas a la hora de formar coalición en Turingia, en febrero de 2020. El semanario Die Zeit se ha referido a AKK como «la líder oportuna en el momento inoportuno». En su alocución el primer día del congreso, AKK dijo a los delegados que lo que estaba en juego era «el alma del partido».

Sea como sea, Merkel sigue siendo canciller hasta el otoño de 2021, «die Chefin, la jefa», en palabras de los medios alemanes. En plena pandemia es quien lidera Alemania y con quien ha de entenderse el nuevo líder de la CDU. Aún tiene el poder si bien en 2021 se pondrá fin a su mandato.