El Parlamento Europeo ha aprobado una resolución por la que reconoce la continuidad de Juan Guaidó como presidente interino legítimo de Venezuela. Han votado a favor 391 eurodiputados, del Partido Popular Europeo y de Renew Europe (liberales), en contra 119 (entre ellos los representantes de Unidas Podemos) y 177 se han abstenido (los socialistas españoles).

El Pleno subraya que «no reconoce ni la legitimidad ni la legalidad de la Asamblea Nacional establecida el 5 de enero de 2021» debido a que las elecciones del 6 de diciembre pasado se consideran no democráticas.

Los eurodiputados han pedido al Consejo Europeo y a los Estados miembros que reconozcan la continuidad constitucional de la Asamblea Nacional elegida en 2015, de mayoría opositora, y del presidente interino, Juan Guaidó.

Según el Parlamento Europeo, la única salida a la crisis de Venezuela es «una vía política, pacífica y democrática, con unas elecciones parlamentarias, regionales y locales dignas de crédito, inclusivas, libres, justas y transparentes».

Los eurodiputados han pedido la liberación incondicional e inmediata de los más de 350 presos políticos en Venezuela, según los datos de Foro Penal.

Asimismo, han considerado positivo que se amplíe a 11 personas más las sanciones de la Unión Europea, e incluso han solicitado que incluyan a más dirigentes del régimen chavista.

El pasado 6 de diciembre el chavismo celebró unas elecciones legislativas que previamente tanto Estados Unidos como la Unión Europea había considerado que no se ajustaban a los estándares democráticos. Con una oposición diezmada, y gran parte de ella promoviendo el boicot por considerar la convocatoria fraudulenta, ganó el chavismo. La participación apenas superó el 30%.

La Asamblea Nacional fruto de esas elecciones asumió su mandato el 5 de ener. El presidente es Jorge Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez, número dos de Maduro.

Paso atrás del Alto Representante

El Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, emitió el 6 de enero una declaración en nombre de la UE en la que definía a Juan Guaidó como uno de los representantes de la Asamblea Nacional saliente, elegida en 2015. No reconocía la continuidad de Guaidó como presidente interino.

«Venezuela necesita urgentemente una solución política que ponga fin al bloqueo actual mediante un proceso integrador de diálogo y negociación del que se sigan procesos democráticos dignos de crédito, integradores y democráticos, con la celebración de elecciones locales, presidenciales y legislativas», señala la declaración.

La posición del gobierno español

En la reciente conferencia de embajadores, del lunes 18 y martes 19 de enero, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha pedido que vuelvan a celebrarse elecciones libres y justas en Venezuela.

«Las elecciones de diciembre no fueron ni justas ni libres, y España debe mantener la iniciativa en la búsqueda de la salida a la crisis relanzando un diálogo que conduzca a la celebración de unas elecciones democráticas, que los venezolanos y las venezolanas hablen», dijo Sánchez.

Pero los eurodiputados del PSOE se han abstenido en el Parlamento Europeo en el voto de la resolución sobre Venezuela, e incluso han votado en contra del punto 1 de la resolución, donde se establece que la legitimidad corresponde a la Asamblea Nacional de 2015 y al presidente encargado, Juan Guaidó.

Los eurodiputados del otro partido del gobierno de España, Unidas Podemos, han votado en contra. El vicepresidente segundo del gobierno, Pablo Iglesias, nunca ha reconocido la legitimidad de Juan Guaidó y es uno de los defensores de Nicolás Maduro y los aliados que aún le quedan en Latinoamérica.