Los disturbios que llevan viendo desde hace cuatro días en diversas ciudades de Países Bajos, y que han tenido su epicentro en la capital, Ámsterdam, La Haya y Róterdam, han vuelto a repetirse en la noche de este lunes. Los manifestantes protestan contra la implantación del toque de queda entre las 21 y las 4:30 horas que entró en vigor el sábado y que permanecerá hasta el próximo 9 de febrero.

  • Alrededor de 150 personas han sido detenidas esta noche después de haber participado en el incendio de un centro de PCR y de haber tirado piedras a un hospital, que se suman a los 250 arrestados del domingo -190 en Ámsterdam, 55 en Eindhoven, 18 en La Haya y 19 en Tilburgo-.

  • Saqueo en una tienda durante los disturbios en Rotterdam, Países Bajos.
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    EFE/EPA/MARCO DE SWART

    Los manifestantes han explotado, además, fuegos artificiales contra coches de policía, han saqueado supermercados y tiendas, entre otras acciones violentas registradas en al menos 10 municipios del país. Asimismo, la policía ha resaltado que una comisaría de Róterdam ha sido apedreada y ha sido objeto de un intento de incendio por parte de los manifestantes. «La rápida reacción evitó que la comisaría fuera incendiada», han manifestado fuentes del Cuerpo.

  • Los incidentes han provocado duras críticas por parte de las autoridades. Así, el alcalde de Rotterdam, Ahmed Aboutaleb, ha tildado a los participantes en las protestas de «ladrones sin vergüenza», mientras que el alcalde de Hertogenbosch, Jack Mikkers, ha denunciado un «inimaginable rastro de destrucción. El regidor de Eindhoven, John Jorritsma, ha alertado por su parte de que teme «una guerra civil si la sociedad no se mantiene unida en esta situación».

  • Un manifestante es atacado por un perro en la Museumplein, en Ámsterdam, Países Bajos.
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    EFE/EPA/ROBIN VAN LONKHUIJSEN

    La Policía ha reaccionado con contundencia a una manifestación no autorizada en la Museumplein, la plaza de los Museos de Ámsterdam. Las autoridades han utilizado cañones de agua y han cargado a caballo y con perros contra los asistentes a las protestas.

  • Por su parte, el jefe de la Policía de Rotterdam, Fred Westerbeke, ha denunciado además que los participantes en los disturbios evitaron en un primer momento que los bomberos actuaran para atender a varias personas que necesitaban ayuda, incluidas una niña con discapacidad y un anciano. «Son ejemplos muy graves», ha relatado.

  • Un hombre es arrestado por la policía durante los enfrentamientos en Róterdam, Países Bajos.
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    EFE/EPA/MARCO DE SWART

    Westerbeke ha resaltado que la Policía logró controlar «rápidamente» la situación en varios puntos de la ciudad, si bien ha reconocido que en Rotterdam Sur «se convirtió inmediatamente en algo tan grande y violento que no se pudo controlar de forma rápida».

Los departamentos de Policía local y los alcaldes han apuntado a varios grupos detrás de los disturbios, incluidos negacionistas del coronavirus y seguidores radicales de equipos de fútbol. Los incidentes han llegado después de los del domingo, que las autoridades describieron como los peores en 40 años.

El toque de queda impuesto recientemente entró en vigor la noche del sábado al domingo y obliga a los ciudadanos, bajo penas que rondan los 95 euros, a permanecer en sus hogares entre las 21:00 y 4:30 horas del día siguiente.

Rutte denuncia la «violencia criminal» de los manifestantes

El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, condenó los disturbios del domingo y los tildó de «violencia criminal», al tiempo que subrayó que «el 99 por ciento de la población del país se adhiere a las medidas y al toque de queda». «Todo Países Bajos está en contra de eso», agregó.

De forma paralela, avisó de que las autoridades tratarán «la violencia criminal como tal», antes de defender la labor de la Policía. Por último, resaltó que las restricciones contra el coronavirus «no se adoptan por diversión». «Debemos ganar esa batalla, solo entonces recuperaremos nuestra libertad», zanjó.