El Ejército de Birmania ha asumido el poder del país y ha declarado el estado de emergencia durante un año tras la detención de los principales líderes y miembros del partido gobernante Liga Nacional para la Democracia (NLD), entre ellos el arresto de la líder ‘de facto’ del país, Aung San Suu Kyi.

El golpe ha llegado tras las recientes tensiones a raíz de las elecciones generales de noviembre, en las que tanto la oposición como el Ejército han denunciado posibles irregularidades, aunque sin presentar pruebas.

Así lo ha informado la televisión militar Myawaddy este lunes, después de los rumores extendidos durante la última semana de un posible golpe de Estado por parte de los militares tras las elecciones de noviembre, en las que tanto la oposición como el Ejército han denunciado posibles irregularidades, aunque sin presentar pruebas.

La declaración sobre la detención de Suu Kyi y otros dirigentes birmanos ha sido firmada por el presidente interino, el exgeneral Myint Swe, hasta ahora vicepresidente. Como presidente en funciones, Swe ha transferido todo el poder al comandante en jefe del Ejército, Min Aung Hlaing, mientras dure el estado de emergencia de un año.

Suu Kyi pide a los birmanos que resistan

La líder birmana ha reclamado a la población que se oponga a la asonada y «resista con firmeza», según un comunicado publicado por su partido, la Liga Nacional para la Democracia (NLD).

El comunicado, publicado en su nombre por el partido a través de una de sus cuentas verificadas en la red social Facebook, critica las acciones del Ejército birmano y pide a la población que «proteste contra el golpe dado por los militares».

Así, resalta que «las acciones del Ejército no muestran consideración alguna por la pandemia de coronavirus y devuelven al país bajo la dictadura militar». «Se pide a la población que se oponga totalmente al golpe militar y resista con firmeza contra el mismo», añade.

Por otro lado, la oficina del jefe del Ejército ha asegurado que han tomado esta medida en respuesta a las infundadas teorías de fraude electoral y que los militares celebrarán «unas elecciones generales libres y justas» una vez acabe el estado de emergencia.

En la orden firmada por el recién investido presidente interino, se señala que «si este problema no se aborda adecuadamente (en referencia a las irregularidades que denuncian en los comicios), habrá obstáculos en la transición democrática de la nación».

Además, han indicado que se revisará el censo electoral y «restablecerá» la comisión electoral. Los militares ocupan las calles de la capital, Naipyidó, y de la ciudad principal, Rangún, mientras que se han cortado las líneas telefónicas y de internet, según ha informado la BBC.

Llamamiento de la embajada española

La embajada de España en Birmania ha pedido este lunes a los ciudadanos españoles que residen en el país que «permanezcan en sus domicilios» tras el golpe de Estado dado por el Ejército, que ha detenido a la líder ‘de facto’ del país asiático y ha declarado el estado de emergencia durante un año.

«Ante la declaración del estado de emergencia en Birmania, se ruega a la colonia a permanecer en sus domicilios, estar pendiente de las redes sociales de esta embajada», ha señalado, antes de solicitar igualmente que «tengan a mano» el teléfono de emergencia de la sección consular y el correo de la notaría de la legación en Tailandia.

El jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, ha declarado en su cuenta de Twitter que «la Constitución y los resultados electorales deben ser respetados». A su vez, ha demandado la liberación de todos los arrestados.

La oficina del jefe del Ejército ha asegurado que han tomado esta medida en respuesta a las infundadas teorías de fraude electoral y que los militares celebrarán «unas elecciones generales libres y justas» una vez acabe el estado de emergencia.

Condena de la ONU, EEUU y la UE

La ONU ha «condenado enérgicamente» el arresto de Aung San Suu Kyi, el presidente Win Myint, y otros líderes políticos en vísperas de la sesión de apertura del nuevo Parlamento birmano. «Estos acontecimientos representan un duro golpe para las reformas democráticas en Birmania», ha dicho el portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

El Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, deploró este domingo el golpe de Estado por medio de un mensaje en su cuenta personal de Twitter en el que señalaba que «los resultados electorales y las constituciones deben ser respetadas. Los ciudadanos de Myanmar quieren una democracia, la Unión Europea les apoya».

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, ha declarado en un comunicado que EEUU «tomará medidas contra los responsables si estos pasos no se revierten».

A su vez, el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, ha pedido la inmediata liberación de la Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, y los otros arrestados. «Pedimos a los líderes militares birmanos que respeten la voluntad del pueblo de Birmania expresada en las elecciones democráticas del 8 de noviembre. EEUU apoya al pueblo de Birmania en sus aspiraciones de democracia, libertad, paz y desarrollo. Los militares deben revertir estas acciones inmediatamente», ha dicho el jefe de la diplomacia de EEUU.