Acaba de producirse el primer contacto entre miembros del gobierno de España y de Estados Unidos, después de la toma de posesión del presidente, Joe Biden. La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha mantenido una conversación telefónica de 40 minutos muy cordial con el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. Estados Unidos está dispuesto a reforzar su cooperación con España.

González Laya ha escrito en su cuenta de Twitter, en inglés: «Ha sido un placer hablar con el secretario de Estado, Antony Blinken. Juntos vamos a reforzar las relaciones entre EEUU y España, el multilateralismo y la relación transatlántica defendiendo nuestros intereses y promoviendo nuestros valores comunes».

De forma simultánea, el Departamento de Estado ha difundido un comunicado en el que da cuenta de esta conversación. «El secretario ha agradecido a España por ser sede de las fuerzas de Estados Unidos y ha enfatizado que EEUU desea trabajar con España, la Unión Europea, y otros socios para afrontar los retos comunes, incluido el Covid-19, y la preparación para futuras pandemias, así como el cambio climático, Rusia, China y Venezuela».

Sin embargo, poco después se ha sabido que los aranceles de un 25% sobre el aceite de oliva y la aceituna procedentes de España, impuestos por la Administración Trump. Seguirán al menos seis meses más. El Ministerio español de Agricultura asegura que esta cuestión se abordará de inmediato y el objetivo es que se elimine después de este semestre.

El presidente de EEUU, Joe Biden, aún no ha mantenido ningún contacto con el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez. Sí que lo ha hecho con otros mandatarios como el mexicano, Andrés Manuel López Obrador, el canadiense, Justin Trudeau, o el británico, Boris Johnson.

Confianza en retomar la relación transatlántica

España, como el resto de la Unión Europea, tiene gran confianza en que la Administración Biden acabe con el distanciamiento vivido con Trump en la Casa Blanca. La relación transatlántica ha resultado dañada como consecuencia de esa actitud de Trump que veía a la UE lejos de un socio a la par. Incluso llegó a alentar el Brexit. Tanto Biden como Blinken sostenían que el Brexit era una mala idea para el Reino Unido y para la UE.

En una entrevista con El Independiente, la ministra González Laya señalaba que con Biden en la Casa Blanca hay «una oportunidad para reconstruir el lazo transatlántico». Destacaba cómo ahora falta una brújula estratégica, y que esa brújula sería «el proyecto compartido de rehumanizar la globalización, de seguir impulsando lo que tiene de más eficiencia, más competitividad, más oportunidades, más empleo, pero donde no se nos olvide que esa globalización tiene que ser puesta al servicio de la humanidad, al servicio de acabar con las desigualdades, al servicio de asegurarnos que nadie se quede atrás, al servicio de unos bienes públicos globales que todos protejamos y que todos impulsemos».

Antony Blinken ya fue subsecretario de Estado y principal asesor adjunto de Seguridad Nacional en la Administración Obama. También trabajó como asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden, cuando era vicepresidente. Había empezado con Bill Clinton, para quien elaboraba discursos.

En el mismo sentido que se manifestaba González Laya, Blinken decía, antes de su designación, en un  un podcast de Intelligence Matters, que Estados Unidos ha de reconstruir las alianzas para hacer frente a «la recesión democrática» experimentada durante el mandato de Trump que ha permitido «a las autocracias como Rusia y China a explotar nuestras dificultades».