Con el aval del Senado y de la Cámara de Diputados, el gobierno que encabeza Mario Draghi se puede poner ya en marcha. Draghi debutará en el G-7 este viernes. En el Senado el nuevo gabinete logró el miércoles 262 votos a favor, 40 en contra y dos abstenciones. Este jueves en la Cámara de Diputados ha cosechado 535 votos a favor, 56 noes y cinco abstenciones.

En su réplica a las intervenciones de los parlamentarios, Draghi ha realizado un alegato contra la corrupción en apenas 13 minutos. No ha repetido los principios que esgrimió la víspera en el Senado, pero sí ha dejado claro que Italia para avanzar ha de combatir la corrupción.

«Un país capaz de atraer inversores, incluidas las internacionales, tiene que defenderse de fenómenos de corrupción. Son un vehículo de intromisión de las mafias y un motor que castiga el tejido económico y desincentiva la competencia y el libre mercado», ha dicho Draghi en su discurso de réplica, horas antes de que la Cámara de los Diputados votara la confianza de su Gobierno.

Ha asegurado que se volcarán para que la marca Italia sea más competitiva y para que la Justicia mejore como servicio público. Ha anunciado una reforma de la Administración Pública para que fomente la transparencia. A su vez, ha dicho que desde el gobierno ayudarán a las pequeñas y medianas empresas, muy afectadas por las consecuencias de la pandemia.

Meloni, estrella de la oposición

Tan solo ha votado en contra en bloque Fratelli d’Italia, el partido conservador que lidera Giorgia Meloni. En su intervención de este jueves, Meloni ha arrancado con una cita de Bertolt Brecht: «Nos sentamos en el lado equivocado, porque todos los demás asientos estaban ocupados».

Meloni ha explicado que su partido iba a votar en contra de la moción de confianza al gobierno Draghi, si bien «es una elección incómoda». Ha añadido: «Elegimos decir no a la idea de que Italia tiene una democracia de segunda clase. Elegimos denunciar la hipocresía de esos solitarios que antes aplaudieron a Giuseppe Conte y hoy le agradecen a usted que lo quite de en medio».

También votaron en contra en el Senado 15 miembros del Movimiento Cinco Estrellas, que serán expulsados del grupo. La que todavía es la formación con más representación parlamentaria está en crisis y corre riesgo de escisión.

Tanto el fundador, Beppe Grillo, como Luigi di Maio, que seguirá al frente de Exteriores, han defendido el apoyo al gobierno Draghi. El ex presidente del BCE era la quintaesencia del sistema económico y político contra el que se rebelaron los grillini en sus inicios. Sin embargo, ahora son partido de poder y actúan de forma diferente.

Alessio di Battista, número dos de la formación, es uno de los que ha dejado el Movimiento. Si hubiera elecciones, sería uno de los grandes perdedores. De ahí su apoyo pragmático al gobierno de Draghi. Beppe Grillo ha vendido como un gran logro la creación del Ministerio de Transición Ecológica.

El gobierno Draghi está formado por ocho tecnócratas de peso en puestos como Economía o Justicia, pero también forman parte del gabinete dirigentes de Cinco Estrellas, el Partido Democrático, la Liga, Forza Italia, e Italia Viva. Su gran desafío ahora es acometer un plan para aprovechar las ayudas europeas por la propagación del coronavirus y superar la mayor crisis sufrida por el país desde la Segunda Guerra Mundial.