Quinientas campanadas han evocado a los 500.000 muertos por coronavirus en Estados Unidos. El presidente, Joe Biden, junto a la vicepresidenta, Kamala Harris, y sus parejas han rendido homenaje ante la Casa Blanca, toda rodeada de velas, a las víctimas de la pandemia. «Hay luz en la oscuridad», ha dicho Joe Biden, en una alocución al pueblo estadounidense.

«Es terrible. Es realmente horrible. Es algo histórico. Es algo nunca visto en los últimos 102 años, desde la pandemia de gripe de 1918». El epidemiólogo-en-jefe, Anthony Fauci, no podía ocultar su consternación al ver cómo Estados Unidos se encaminaba a superar el medio millón de muertos por coronavirus. Esta marca se ha rebasado este lunes, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins.

 «Hemos de resistir volvernos insensible ante el dolor. No podemos ver cada vida como una estadística, o un anuncio o en las noticias», ha declarado Biden, a la vez que ha subrayado que también es importante «cuidar a los que se han quedado atrás, a los seres queridos que se han quedado».

El presidente se ha referido a la grieta que divide a los estadounidenses. «Debemos de acabar con la política y la desinformación que ha dividido familias, comunidades en el país, que ya se han cobrado muchas vidas. No es que los demócratas y los republicanos estén muriendo por el virus, son nuestros compatriotas estadounidenses, nuestros vecinos, amigos, madres, padres, hijos, hijas, maridos, esposas…».

La ceremonia de toma de posesión también tuvo en cuenta esta tragedia. Más de 200.000 banderas de Estados Unidos recordaban a quienes no pudieron presenciarla por el coronavirus. El presidente ordenó que todas las bandeas en las propiedades federales ondeen a media asta.

El número de fallecidos por Covid-19 es mayor que los soldados estadounidenses muertos en los cuatro años que duró la Segunda Guerra Mundial, Vietnam y Corea. Habría que remontarse a la guerra civil en Estados Unidos para encontrar un balance más trágico.

En este caso los caídos son civiles, de todas las edades, aunque con especial incidencia en personas de la tercera edad. Y con gran impacto en quienes tienen menos medios económicos.

Es un hito en la historia de EEUU. Mucha gente ha muerto por esta infección respiratoria, una situación terrible que aún estamos viviendo»

anthony fauci

Estados Unidos es el país con mayor número de muertos en todo el mundo y también con más positivos, en total, más de 28 millones, según los datos de la Universidad Johns Hopkins. California es el estado más golpeado.

La tasa de mortalidad per capita es de las mayores del mundo: 148,61 por cada 100.000 habitantes, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El Reino Unido, Portugal e Italia tienen datos aún peores. En España la tasa es de 106 fallecidos por cada 100.000 habitantes.

En una comparecencia en la CNN, Fauci dijo que del impacto del coronavirus se va a hablar durante décadas. «Es un hito en la historia de este país. Mucha gente ha muerto de una infección respiratoria, una situación terrible que aún estamos viviendo».

Estados Unidos reaccionó tarde, debido al negacionismo del anterior presidente, Donald Trump. Durante su mandato, la mascarilla se convirtió en un símbolo político. Sus partidarios se resistían a usarla, mientras que los demócratas abogaron por su uso desde el principio.

Aún así, Trump, que padeció el coronavirus al igual que su esposa Melania, presumía de los grandes avances con la vacuna. Una de las primeras, la de Moderna, es de factura estadounidense, así como también es germano-americana la de Pfizer/BioNTech.

Cambio radical con Biden

Desde que Biden es presidente, ha cambiado radicalmente la estrategia. El presidente, Joe Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris, se han marcado como prioridad la lucha contra el coronavirus. Han mantenido en su puesto a Anthony Fauci, que contradijo en varias ocasiones a Trump. También ha creado un comité científico que empezó a trabajar ya desde la transición.

Para dar ejemplo, el presidente, Joe Biden, que cumplió 78 años en noviembre, ya se ha vacunado, al igual que la vicepresidenta, Kamala Harris. Querían transmitir a los estadounidenses el mensaje de que vacunarse es seguro y ayuda tanto al que lo hace como a su familia y amigos.

El objetivo de la Administración Biden es que el 29 de abril se hayan administrado 150 millones de vacunas. La semana pasada se aplicaron 1.320.000 vacunas cada día, según el recuento que realiza Bloomberg News. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades ha confirmado que ya se han proporcionado 61 millones de dosis en EEUU. Ya está vacunado el 5,47% de la población.

Estamos en vías de superar los 100 millones de dosis en mis primeros 100 días. Hemos aumentado un 50% el ritmo de vacunación»

joe biden

En un artículo del que se hace eco en su cuenta de Twitter, Biden confirma que la pandemia es su prioridad y que supone un milagro científico y también logístico. «Estamos en vías de superar nuestra meta de 100 millones de dosis en mis primeros cien días en la Casa Blanca. Hemos aumentado un 50% el ritmo de vacunación desde que empezamos. Hemos aumentado de 892.000 pinchazos a 1,7 millones al día. Unos 300 millones de estadounidenses se habrán vacunado a finales de julio».

El mal tiempo registrado en el sur del país está retrasando el transporte de las vacunas a estados afectados por estas inclemencias como Texas. Sin embargo, Fauci confía en que se recupere el ritmo a finales de esta semana.

Biden aprobó un decreto nada más asumir el cargo de presidente para que sea obligatorio llevar mascarilla en todos los organismos públicos. El epidemiólogo Anthony Fauci ha dicho que sería recomendable seguir llevando mascarilla más tiempo, hasta 2022.

Fauci se ha declarado partidario de mantener la guardia alta hasta que las tasas de contagio y mortalidades sean mínimas. A su juicio, es impredecible saber cuándo se retomará la normalidad, entendida como vivíamos antes de la pandemia, pero sí que la vacunación ayudará a que poco a poco se retomen muchas rutinas.