El correísmo ha resultado derrotado en las urnas en Ecuador. El banquero Guillermo Lasso (Guayaquil, 1955) sucederá a Lenín Moreno como presidente de este país latinoamericano. La victoria de Lasso frustra las aspiraciones del ex presidente Rafael Correa de volver al país. Y supone un freno para el avance de la izquierda en Latinoamericana.

Con el 98% de los votos escrutados, Lasso logra la victoria con un 52,5% de los votos, mientras que el correísta Andrés Arauz obtiene un 47,5%, según el Consejo Nacional Electoral. Arauz era, sobre el papel, el favorito por ser el primero en la primera vuelta.

Pasaron a segunda vuelta Arauz y Lasso, después de una enconada disputa por el segundo puesto. El candidato apoyado por el movimiento indígena Yaku Pérez denunció que se había cometido fraude.

Arauz ha reconocido su derrota. «Luego de esta declaración, realizaré una llamada al señor Lasso y le felicitaré por el triunfo electoral conseguido el día de hoy», ha dicho esta noche, madrugada en España, el candidato del correísmo.

«Este es un día histórico, un día en que todos los ecuatorianos han decidido su futuro, han expresado con su voto la necesidad de cambio y el deseo de mejores días para todos», ha declarado Lasso en Guayaquil. Ha prometido progreso para todos.

«Gracias desde el fondo de mi corazón por darme la oportunidad de ser su presidente y poderlos servir», ha señalado. Asumirá el cargo el próximo 24 de mayo.

Golpe a Rafael Correa

El triunfo es un golpe al llamado socialismo del siglo XXI. El correísmo llevaba 14 años ganando las presidenciales, si bien Lenín Moreno, el actual presidente, dio pronto la espalda al ex presidente Rafael Correa.

El ex presidente Correa, que vive en Bruselas y aspiraba a poder volver con Arauz en el poder, ha reconocido la derrota en las urnas. «Sinceramente creíamos que ganábamos, pero nuestras proyecciones eran erradas. Suerte a Guillermo Lasso, su éxito será el de Ecuador», ha escrito en Twitter.

«Solo le pido que cese el lawfare, que destruye vidas y familias», ha señalado, en alusión a la persecución judicial que Correa dice sufrir.

De ‘eterno candidato’ a presidente

Lasso había intentado ya en otras dos ocasiones ser presidente de Ecuador. Primero fue claramente derrotado por Rafael Correa en 2013 y por poca diferencia también perdió frente a Lenín Moreno cuatro años más tarde.

No era el favorito tampoco en esta convocatoria, incluso estuvo a punto de no pasar a la segunda vuelta. Yaku Pérez aún mantiene que ese puesto era suyo. En realidad, Lasso debe a Correa su victoria, ya que ha sido el voto anti Correa el que ha movilizado el apoyo al banquero.

Lasso se define como un liberal que «cree en buenas ideas y no en ideologías». De familia numerosa de clase media, comenzó a trabajar en la Bolsa de Valores de Guayaquil con 15 años. Acabó siendo presidente del Banco de Guayaquil, cargo que ocupó durante dos décadas.

En 1999 fue designado ministro de Economía pero renunció un mes después por desavenencias con el presidente Jamil Mahuad.

Muy religioso, cercano o miembro del Opus Dei, es padre de cinco hijos. Rechaza el aborto incluso en casos de violación. En campaña llegó a decir que se plantearía celebrar una consulta popular sobre el tema.

Los desafíos del nuevo presidente

El nuevo presidente es consciente de que hereda un país en graves dificultades. «Recibiremos un país complicado, el gobierno no tiene liquidez, apenas 400 millones de dólares en la reserva», dijo a BBC en la campaña electoral. La deuda supera el 60% del PIB.

La victoria será bienvenida por inversores extranjeros, ya que Lasso prometió mantener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), algo que cuestionaba Arauz. También ha felicitado efusivamente a Lasso el presidente de la OEA, Luis Almagro. Lasso ha mostrado su agradecimiento a uno de sus referentes, el ex presidente colombiano Álvaro Uribe.

No lo tendrá fácil Lasso porque en la Asamblea Nacional la oposición es fuerte. El movimiento CREO que lidera apenas cuenta con 12 diputados a los que puede sumar los 19 del Partido Social Cristiano, aliado tradicional.

Además, de los correístas, que cuentan con 48 diputados, el bloque que apoya a Yaku Pérez busca alianzas con la izquierda no correísta. Pérez representa una izquierda ecologista que se desmarca claramente de Rafael Correa.

De hecho, en esta segunda vuelta el número de votos nulos ha sido histórico: un 16%. Yaku Pérez pedía que se votara así, tras denunciar el fraude en primera vuelta.

El nuevo presidente ha de hacer frente a una grave crisis económica y la pandemia del coronavirus, que ha azotado con fuerza Ecuador. Más de 17 millones de ecuatorianos viven en la pobreza. La crisis del coronavirus ha agravado la deteriorada situación de partida: medio millón de personas se han visto abocadas al desempleo.

Desde España los 180.000 ecuatorianos que residen en nuestro país han seguido las votaciones con gran atención.