Algo se está moviendo en Venezuela, un país con una economía hundida. El PIB venezolano ha perdido un 75% desde 2013, cuando asumió el poder Nicolás Maduro tras la muerte de Hugo Chávez. El presidente encargado, Juan Guaidó, ha propuesto una negociación encaminada a elaborar una hoja de ruta que incluya la celebración de elecciones presidenciales, supervisadas por la comunidad internacional. Aboga por que se levanten sanciones progresivamente en caso de que se cumpla el acuerdo.

El presidente interino, Juan Guaidó, propuso este martes un “Acuerdo de Salvación Nacional” entre las fuerzas democráticas, los integrantes del régimen de Nicolás Maduro y la comunidad internacional, que incluya un cronograma electoral que contemple elecciones presidenciales, y el levantamiento progresivo de las sanciones. Este paso va en consonancia con la voluntad de la Unión Europea de que haya negociaciones para buscar una salida política a la crisis.

«Venezuela necesita un Acuerdo de Salvación Nacional, que debe darse entre las fuerzas democráticas, representadas por el gobierno interino, la Asamblea Nacional y la plataforma unitaria; los actores que conforman y sostienen al régimen, y la comunidad internacional», ha dicho en un video difundido en sus redes sociales.

Los puntos del acuerdo

Este acuerdo contempla un cronograma para celebrar elecciones libres y justas. Serían presidenciales, parlamentarias, regionales y municipales, con observación internacional. También sería una vía para que entre la ayuda humanitaria y las vacunas contra el coronavirus.

Ha de buscar garantías democráticas para todos los actores, es decir, liberación de todos los presos políticos y vía libre para que regresen los exiliados. La comunidad internacional vigilará este proceso y si se cumplen las condiciones, se levantarán progresivamente las sanciones.

Guaidó se ha declarado dispuesto a medirse con otros dirigentes de fuerzas democráticas con el objetivo de legitimar su liderazgo y lograr la unidad de la oposición. «Estoy dispuesto a construir y participar en cualquier mecanismo que permita construir la mayor y mejor unidad posible y que legitime nuestra lucha», ha dicho en un mensaje difundido en sus redes sociales.

Ha llamado a los dirigentes democráticos a fortalecer la unidad y apoyar el Acuerdo de Salvación Nacional para lograr elecciones presidenciales.

La mofa de Maduro

Fue Nicolás Maduro quien respondió a Juan Guaidó, al que descalificó, como suele hacer. «Quiero que los periodistas que cubren la fuente política de Venezuela estén claros de que el bobolongo vino hay a estar pidiendo diálogo porque ellos se quedaron por fuera», ha dicho, de acuerdo con El Nacional.

«Nosotros hemos conversado con todos los factores de la oposición. Menos con uno: el extremista y terrorista», ha señalado, en alusión a la oposición legítima, encabezada por Juan Guaidó.

El líder chavista ha indicado que si Guaidó quiere dialogar tendría que incorporarse a las conversaciones que ya están en curso. «Que no se crea que él es el líder supremo de un país que no lo reconoce… Se les acabó su gobierno de Narnia».

Mientras Guaidó insiste en las elecciones bajo supervisión internacional, Maduro habla de que se levanten las sanciones. «Ahora los que no querían diálogo andan como locos, Leopoldo López, Juan Guaidó, andan locos buscando a Maduro para un diálogo», ha dicho en plan de burla.

Según la agencia Nova, que cita fuentes de El Vaticano, el Papa está dispuesto a mediar entre Maduro y Guaidó.

A pesar de los reproches de Maduro, el gobierno español ha señalado que la propuesta de Juan Guaidó «incorpora todos los elementos» necesarios para que haya «una solución negociada con liderazgo venezolano y acompañamiento internacional», según informa la agencia Efe.

Extradición de Leopoldo López

Mientras tanto, las instituciones chavistas siguen su arremetida contra la oposición. Este martes el Tribunal Supremo de Justicia ha autorizado a Maduro para que solicite la extradición de Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular, el mismo partido de Juan Guaidó.

La Sala de Casación Penal declaró procedentes solicitar al Reino de España la extradición activa «para el fiel cumplimiento del resto de su condena en territorio venezolano». Serían más de ocho años y medio «por delitos de determinador en el delito de incendio, determinador en el delito de daño, autor en el delito de instigación pública y el de asociación», según la nota de prensa del TSJ.

Leopoldo López, que pasó años encerrado en Ramo Verde, se encontraba en prisión domiciliaria cuando se produjo un intento de levantamiento contra el régimen chavista. Sus guardias le permitieron salir. Al comprobar que no había suficientes apoyos militares a este movimiento, López fue acogido en la residencia del embajador español en Caracas en aquel momento, Jesús Silva.

En octubre de 2020 dejó la embajada y salió del Venezuela con rumbo a España, donde ya vivía su familia. Desde entonces reside en Madrid, donde realiza una activa misión de apoyo al presidente encargado, Juan Guaidó. A su llegada a España fue recibido por diversos líderes políticos, entre ellos, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en su calidad de líder del PSOE.

Su padre, Leopoldo López Gil, es eurodiputado del Partido Popular Europeo. El líder del PP, Pedro Casado, ha pedido a Sánchez que no reconozca el TSJ chavista y no tramite la extradición.

La cuestión venezolana vuelve a estar en el centro de la política española.