Estados Unidos | Internacional CUMBRE EN GINEBRA

Joe Biden y Vladimir Putin, condenados a entenderse (lo mínimo)

Solo logran un acuerdo para que los embajadores vuelvan a sus puestos y conversarán sobre ciberseguridad

Putin y Biden, en la Villa La Grange, en Ginebra

El presidente ruso, Vladimir Putin, a cierta distancia del estadounidense, Joe Biden, en Ginebra. EFE

Decía Henry Kissinger que la visión de los americanos sobre la Unión Soviética vacilaba entre la decepción y la euforia. También podría sugerirse de las relaciones con Vladimir Putin, que ya ha conocido a cinco presidentes de Estados Unidos en sus 21 años en el poder. Ahora la sensación se acerca a la decepción pero marcada por el pragmatismo. Al final de su primera cumbre, que ha durado dos horas y 38 minutos han llegado a un acuerdo para que los embajadores vuelvan a sus puestos. Es un paso para que las relaciones diplomáticas se normalicen, si bien se mantienen profundas discrepancias. Biden y Putin están condenados a un entendimiento de mínimos «por responsabilidad global».

También iniciarán consultas sobre ciberseguridad, si bien ha señalado que la mayoría de los ataques proceden de EEUU y Occidente. Biden ha señalado que «habrá consecuencias» si hay más ciberataques propiciados por el Kremlin. «Esto no va de confianza sino de trabajar en el interés propio», ha dicho el presidente de EEUU.

No han acordado verse de nuevo ni visitas oficiales. Ha sido una cumbre «productiva» marcada por un «espíritu constructivo», en palabras de Putin, con las que ha coincidido Biden.

He dicho al presidente Putin que mi agenda no va contra Rusia sino en favor del pueblo de EEUU. Por eso hablamos de derechos humanos»

joe biden

«Nada sustituye al cara a cara. Nuestra relación ha de ser estable y predecible», ha remarcado Joe Bien al empezar su rueda de prensa. «He dicho al presidente Putin que mi agenda no va contra Rusia, sino en favor del pueblo de Estados Unidos. Por eso hablamos de derechos humanos». Así ha explicado que no se opone a Rusia al defender los derechos humanos, sino que defiende los valores americanos.

«Le he dejado claro que seguiremos poniendo sobre la mesa los derechos humanos. Están en nuestro ADN», ha dicho y se ha referido al caso del disidente Alexei Navalni. Según Putin, «ese hombre», como lo llama, quería ser detenido y por eso regresó a Rusia.

También ha dejado claro que hay áreas en las que han de cooperar «por responsabilidad con el mundo» como en control de armamento, si bien van a seguir las diferencias sobre Ucrania, por ejemplo.

«El tono ha sido bueno, positivo. Tenemos discrepancias pero la atmósfera ha sido buena», ha remarcado. «He dicho que hemos vuelto. Ahora hemos establecido una base clara sobre cómo queremos entendernos con Rusia». Y ha subrayado cómo esto es un punto de partida.

Sin embargo, Biden ha dicho cómo Rusia sufre por sus acciones porque ha perdido credibilidad. El presidente de EEUU ha remarcado cómo los principales perjudicados por la política del Kremlin son los rusos y Rusia como nación. «¿Qué pasará si Navalni muere en prisión?», ha dicho. Y se ha referido a cómo Rusia pierde atractivo para los inversores por sus acciones contrarias a los derechos humanos.

«Seamos directos. ¿Cómo nos verían a los Estados Unidos si nos acusaran de injerir en procesos electorales en otros países? ¿Cómo sería si nos implicáramos en actividades como hacen ellos? Esto perjudica sus posibilidades de ser contemplado como una potencia global», ha planteado Biden a los medios y a la audiencia global.

Sin hostilidad, puro pramatismo

En su comparecencia ante los medios, Putin ha calificado el encuentro como «constructivo» y ha desmentido que hubiera «hostilidad» entre las partes. Los periodistas han aprovechado para preguntar a Putin por el disidente Alexei Navalni, a quien el presidente ruso siempre señala como «este hombre» sin mencionar su nombre. «Este hombre sabía que estaba obrando contra la ley en Rusia. Ha sido condenado dos veces», ha remarcado.

Este hombre (por Navalni) sabía que estaba obrando contra la ley en Rusia. Ha sido condenado dos veces»

vladimir putin

Cada vez que los periodistas han aludido a violaciones de derechos humanos Putin ha contraatacado. El líder ruso se ha referido a Guantánamo y a los que mueren en EEUU por ataques por la espalda. «¿Quién es el asesino?», ha señalado. Biden asintió en una entrevista en la cadena de televisión NBC cuando el vperiodista le dijo si creía que Putin era un asesino.

Al volver a preguntarle por el trato que da Rusia a los disidentes, Putin ha puesto sobre la mesa lo que pasó en el Capitolio el pasado 6 de enero. «La gente se sublevó y fue hacia el Congreso con demandas políticas. Muchos fueron declarados criminales y ahora pesa sobre ellos la amenaza de cárcel».

Tampoco se ha inmutado Putin cuando una periodista de la cadena ABC le ha hecho un repaso de sus ataques a la oposición y ha concluido interrogándole: «¿A qué tiene tanto miedo, señor Putin?» Como acostumbra, se ha referido a la «oposición no autorizada», e incluso financiada por agentes del exterior, para volver a incidir en la situación en Estados Unidos con las protestas del movimiento Black Lives Matter.

Putin: «Biden, experimentado y equilibrado»

Sobre Biden, Putin ha señalado que es una persona «constructiva, con amplia experiencia, muy equilibrado». Incluso ha mencionado que el presidente de EEUU ha mencionado a su madre, algo que revela sus valores morales, según Putin. «Eso no significa amistad eterna… Diría que la relación es pragmática», ha apuntado Putin.

«En la vida no hay felicidad, solo el espectro de la felicidad», ha concluido el líder ruso su rueda de prensa de algo menos de una hora.

Biden había aterrizado en Ginebra el martes por la tarde procedente de Bruselas. Putin ha llegado directo al encuentro en la Villa La Grange, un palacio del siglo XVIII. Han posado juntos dándose la mano en la puerta y poco después en la biblioteca, donde les han acompañado los jefes de la diplomacia de EEUU, Antony Blinken, y de la Federación Rusa, Serguei Lavrov.

Putin ha reconocido que hay muchos asuntos sobre los que discrepan y Biden ha remarcado que era necesario este acercamiento cara a cara. La primera reunión entre Putin y Biden ha durado 93 minutos, poco más de los 80 minutos previstos.

Después ha tenido lugar el encuentro de las dos delegaciones. Putin y Biden se han sentado frente a frente. El presidente de EEUU ha estado flanqueado por el secretario de Estado, Antony Blinken, y por el asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan. En este caso la traducción ha sido simultánea.

Putin ha estado siempre al lado del ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov. Han formado parte de la delegación rusa el asesor de Exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov, el secretario de Prensa del Kremlim, Dmitry Peskov, entre otros.

Con vistas al lago Lemán, en una ciudad símbolo del fin de la Guerra Fría, Joe Biden ha concluido su gira europea con este encuentro con el presidente de la Federación Rusa. Las relaciones entre Moscú y Washington están en su peor momento en 30 años. El objetivo de Biden era que la relación con el Kremlin sea «estable y predecible». Putin busca que Rusia tenga un papel relevante como potencia global.

Putin y Biden son viejos conocidos. Cuando Joe Biden era vicepresidente con Barack Obama, en 2011, se vio con el entonces primer ministro Vladimir Putin en Moscú. Recientemente Putin ha descrito a Biden como «un profesional» que lleva toda la vida en política, en contraposición a Donald Trump, «un individuo con un talento extraordinario».

En Helsinki, Trump y Putin se vieron cara a cara en 2018 y Trump dio muestras de su admiración a Putin. Putin se llevaba muy bien con George Bush hijo.

Sin embargo, la relación empezó a deteriorarse de forma acelerada en la Presidencia de Obama, especialmente a raíz de la anexión de Crimea en 2014, que fue condenada con claridad por Estados Unidos. Desde entonces han llovido sanciones a Rusia y la tensión ha ido in crescendo.

Putin y Biden saben que están condenados a entenderse, pero también son conscientes de que hay cuestiones sobre las que nunca coincidirán. Putin plantea como injerencia cualquier cuestión que concierna a los derechos humanos, mientras que para Biden está en el ADN del pueblo estadounidense la libertad, una libertad que muchos en Rusia no tienen. La advertencia más dura se ha referido a los ciberataques: es una línea roja. Si hay más, habrá represalias. Y Biden deja claro a Putin: si seguís por esa línea dejaréis de ser una potencia global para ser un país paria.

Te puede interesar

Comentar ()