Los talibanes han emprendido la búsqueda casa por casa de aquellos que colaboraron con las fuerzas de la OTAN desplegadas en Afganistán. Un documento del Centro Noruego de Análisis Globales, que aporta información a la ONU, así lo suscribe. No solo son objetivos los colaboradores sino también sus familias.

«Hay un número elevado de personas que están en el punto de mira de los talibanes. La amenaza es muy clara», ha dicho Christian Nellemann, que ha dirigido el informe, a la BBC.

También corren peligro los periodistas que han trabajado para empresas extranjeras. Al menos se sabe que han matado a una persona de la familia de un periodista de la Deutsche Welle y han herido a otra gravemente. Otros parientes pudieron escapar a tiempo. Los talibanes iban en busca del reportero.

El director general de la Deutsche Welle Peter Limbourg ha condenado este atentado y ha pedido al gobierno alemán que actúe en consecuencia, según informa la DW.

«Es evidente que los talibanes están llevando a cabo una operación de busca y captura de periodistas, tanto en Kabul como en otras provincias. Es urgente ayudar», ha dicho Limbourg.

Los talibanes han entrado en las casas de al menos tres colaboradores de la Deutsche Welle. Nematullah Hemat, de la cadena privada de televisión Ghargasht, ha desaparecido y se teme qeu esté en manos de los talibanes. Algunas fuentes locales aseguran que Toofan Omar, director de la emisora privada Paktia Ghag Radio, ha sido ejecutado por los talibanes.

Desde el fin de semana pasada los talibanes controlan prácticamente todo el territorio de Afganistán, salvo el Panshjir. Han prometido que no se vengarán y que construirán un gobierno «inclusivo». Sus portavoces insisten en que el pueblo afgano no tiene nada que temer.

Sin embargo, los colaboradores de las fuerzas extranjeras y los periodistas saben que están en su punto de mira. Por ello, la mayoría de los afganos que han tratado con extranjeros quieren salir del país.

Entre ellos, Fawad Ahmad, de 34 años, con quien El Independiente habló hace unos días. Nos decía que temía por su vida, que si le alcanzaban los talibanes iba a ser degollado. «Por fin hemos llegado al aeropuerto», nos escribía por whapp en la madrugada española. Estos últimos días contaba cómo el caos impedía que llegara al aeropuerto. Habían muerto varias personas en avalanchas.

Llevaba días a la espera de ser evacuado. Va en el segundo vuelo que en pocas horas llegará a España. Trae a 110 personas, que se unirán a las primeras que ya están en Madrid.

Robles pide paciencia a los que quedan

La ministra española de Defensa, Margarita Robles, ha dicho en RNE que la situación en el aeropuerto es «dramática». Es tal el caos que una de las personas que ha sido evacuado en el segundo avión ha perdido a su hija en medio del tumulto. «Fuera del aeropuerto no hay control de la situación. Los estadounidenses tienen el control del aeropuerto. Sería ideal un corredor pero no hay posibilidad de momento», ha dicho Robles, que ha pedido paciencia a los que aún quedan. Confía en que se acelere la salida en este fin de semana.

La titular de Defensa ha atribuido la lentitud de la operación a que el aeropuerto no estuvo operativo más de 24 horas. Lo más difícil es acceder, en gran parte por la desesperación de muchos, que se saben en peligro, por salir.

Las tropas de EEUU han garantizado que controlarán el aeropuerto hasta que no se vayan los últimos. Ya han salido unas 18.000 personas por el aeropuerto, según la OTAN. De ello hablaron el secretario de Estado, Antony Blinken, y el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, en su conversación del jueves. El presidente de EEUU, Joe Biden, ya lo anticipaba en su primera entrevista después de la caída de Kabul.

Siguen en Afganistán aún muchos a la espera de salir. Para ellos cada minuto es eterno.