Estados Unidos no reconoce el resultado de las elecciones regionales y municipales celebradas el domingo 21 de noviembre en Venezuela. En un comunicado, el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, ha dicho que Nicolás Maduro ha privado a los ciudadanos del derecho de votar de forma libre y justa.

«Temeroso de la voz y el voto de los venezolanos, el régimen distorsionó enormemente el proceso para determinar el resultado de esta elección mucho antes de que se emitieran las papeletas», señala el comunicado del Departamento de Estado.

Blinken menciona las detenciones arbitrarias y el acoso contra dirigentes de la oposición y miembros de la sociedad civil. A su vez ha denunciado la criminalización de las actividades de partidos de la oposición, la censura en los medios de comunicación y diversas prácticas que califica como autoritarias. «Así se ha anulado el pluralismo político de modo que las elecciones no reflejan la voluntad del pueblo venezolano».

A su vez, ha reiterado que EEUU apoya la restauración de la democracia en Venezuela. «Apoyamos al pueblo de Venezuela en su deseo de una restauración pacífica de la democracia a través de elecciones libres y justas, con pleno respeto por las libertades de expresión y reunión pacífica», dice el comunicado.

Otra foto de la oposición, según el régimen

En las elecciones del domingo, las primeras en las que participaba la oposición aunque fragmentada, han concluido con una abstención elevada, del 58%, y la victoria del chavismo. Veinte de las 23 gobernaciones en liza están en su poder ahora. En Zulia se concentra el mayor triunfo de la oposición. Allí será gobernador Manuel Rosales.

Con el fin de dividir aún más a la oposición, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional chavista, ha reclamado que Fuerza Vecinal y Alianza Democrática, los dos partidos que han obtenido victorias en tres gobernaciones, estén presentes en la mesa de negociación en México porque hay «otra foto de la oposición». Rodríguez ha arremetido contra la oposición que representa Juan Guaidó. «Hay un primer derrotado: la violencia y el extremismo. Si Juan Guaidó se quedó sin trabajo el 6 de diciembre, el día de ayer 21 de noviembre se quedó sin política,sin argumento. Ellos aspiraban que hubiera abstención», ha dicho Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez, mano derecha de Maduro.

El diálogo está interrumpido debido a la extradición de Álex Saab, a quien la fiscal Ortega acusó de ser el testaferro de Maduro. Según el régimen, es un enviado especial del gobierno de Maduro para obtener alimentos y medicinas de países aliados.

Estados Unidos apoya la negociación que se estaba celebrando el México hasta que se levantó de la mesa el oficialismo en octubre pasado. «Continuamos apoyando las negociaciones lideradas por Venezuela para restaurar la democracia que los venezolanos merecen y aliviar el sufrimiento que les provocó Maduro y sus facilitadores. Apoyamos los esfuerzos de la oposición democrática venezolana y del presidente interino Juan Guaidó».

Es decir, para Estados Unidos el presidente interino de Venezuela sigue siendo Juan Guaidó, quien se ha mostrado crítico a la participación en las elecciones, a pesar de que el G4 que reúne a los principales partidos de la oposición se decantó por intentar abrir una brecha en el régimen con la vuelta a las urnas. Entre ellos, el ex candidato a la Presidencia, Henrique Capriles, que sí pidió el voto a los venezolanos. Hay quienes demandan que haya un nuevo liderazgo opositor, pero Guaidó asegura que seguirá al frente hasta que no haya elecciones presidenciales y legislativas libres y justas.

Mientras tanto, los venezolanos se desviven por salir adelante en el día a día con la inflación disparada y una pobreza que compite con la situación en Haití o Cuba.