«Moveremos cielo y tierra para atender las necesidades de Ucrania». Con esta determinación ha abierto el secretario de Defensa de EEUU, Lloyd J Austin III, el encuentro en la base alemana de Ramstein con los representantes de más de 40 países dispuestos a ayudar a Kiev en la guerra iniciada por el líder ruso, Vladimir Putin, el pasado 24 de febrero. Austin, que ha calificado la cumbre como «histórica», ha dicho que Putin «jamás habría imaginado que el mundo se iba a poner detrás de Ucrania de forma tan rápida y determinada». Rusia acusa a la OTAN de llevar a cabo en Ucrania «una guerra de proxys» (por intermediación).

«Como estamos viendo, naciones de todo el mundo están unidas para respaldar a Ucrania en su lucha contra la agresión imperial de Rusia», ha dicho el secretario de Defensa de EEUU, que ha anunciado la creación de un Grupo de Contacto sobre la defensa de Ucrania que se reunirá mensualmente. El Grupo de Contacto será «un vehículo para que las naciones de buena voluntad intensifiquen sus esfuerzos, coordinen la ayuda y se centren en ganar la lucha de hoy y las que están por venir».

El tiempo no corre a favor de Ucrania. El resultado de esta guerra depende de quienes estamos reunidos en esta habitación»

general mark milley, jefe del estado mayor conjunto

Austin ha elogiado la decisión de Alemania de enviar 50 blindados autónomos antiaéreos, conocidos como Gepard, a Ucrania. «Sé que estamos todos más resueltos que nunca en apoyar a Ucrania en su lucha contra el agresor ruso y sus atrocidades. Vamos a coordinar mejor que nunca nuestros esfuerzos», ha añadido. «Armas, armas y más armas», dijo hace días el ministro ucraniano de Defensa, Dmytro Kuleba, al preguntarle sobre lo que necesita Ucrania para vencer a Rusia. Austin estuvo la víspera estuvo junto al secretario de Estado, Antony Blinken, en Kiev, donde se entrevistaron con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. El secretario estadounidense de Defensa ha elogiado el coraje de Ucrania. «Estamos aquí todos porque están muriendo civiles ucranianos».

En una intervención ante los participantes en la reunión, el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, ha asegurado que «el tiempo no corre a favor de Ucrania». En esta fase de la guerra Rusia intenta controlar todo el este y el sur de Ucrania. Incluso se teme que pretenda llegar a Transnistria, en Moldavia. «El resultado de la guerra ahora depende de quienes están reunidos en esta habitación».

El general estadounidense se refiere a los países que se han sumado a Estados Unidos, el principal proveedor de material militar y financiación a Ucrania, y que han asistido a la cumbre en Rammstein. Son Albania, Australia, Bélgica, Reino Unido, Bulgaria, Canadá, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Israel, Italia, Kenia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Montenegro, Macedonia del Norte, Noruega, Países Bajos, Polonia, Qatar, Rumanía, Eslovenia, y Turquía. Es decir, está la OTAN y la UE en pleno y algunos países más como Qatar o Israel.

La ministra de Defensa de Canadá, Anita Anand, ha dicho en Rammstein que su país va a entregar un número no determinado de howitzers M777 de 155 milímetros. Son obuses remolcados que han sido utilizados en Afganistán recientemente. También hará llegar a Kiev miles de rifles, granadas de mano y lanzadores de misiles.

EEUU en cabeza de los suministros

Estados Unidos ha destinado más de 3.000 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania en estos dos meses largos de guerra. El último paquete de 800 millones de dólares, incluye artillería pesada, obuses y aviones no tripulados tácticos que se podrán emplear en el este de Ucrania. EEUU ha prohibido la entrada de barcos con bandera rusa es sus puertos, según informaba la BBC.

En su comparecencia ante la comisión de Exteriores del Senado, el jefe de la diplomacia de EEUU ha señalado este martes que los suministros llegan ahora muy rápido, «en 72 horas». También ha dicho que EEUU aceptaría que Ucrania fuera un país «neutral» y «no alineado» después de la guerra, si esa era su decisión.

Entre las armas más potentes figuran los misiles Javelin y los sistemas antiáereos Stinger, que se utilizaron para derribar aviones soviéticos en Afganistán. También EEUU ha entregado cientos de drones Switchblade, diseñados para estrellarse contra objetivos enemigos antes de explotar.

Los Javelin son armas antitanque que se portan en el hombro y que disparan cohetes que buscan el calor y se dirigen a objetivos situados a una distancia de hasta cuatro kilómetros. Según los ucranianos, estos misiles, que pueden controlarse con una unidad portátil, causan «pánico» entre las tropas rusas los ucranianos ahora tienen miles.

Para evitar que estas armas lleguen a manos del Ejército ucraniano, las tropas rusas han empezado a atacar estaciones de ferrocarril, que hasta ahora no habían sido su objetivo. En las últimas horas han bombardeado cinco en el centro y oeste del país.

Giro en Alemania

Después de semanas en las que el canciller alemán, Olaf Scholz, se ha resistido a aprobar el envío de armamento pesado a Ucrania, la ministra alemana de Defensa, Christine Lambrecht, ha confirmado este martes ante esta entente comandada por Estados Unidos que Alemania va a dar luz verde a la exportación de 50 blindados autónomos antiaéreos conocidos como Gepard.

Estamos decididos a combinar nuestros esfuerzos para ayudar al pueblo ucraniano en esta emergencia existencial»

christine lambrecht, ministra alemana de defensa

«Estamos decididos a combinar nuestros esfuerzos para ayudar al pueblo ucraniano en esta emergencia existencial», dijo Lambrecht, casi con las mismas palabras que había empleado antes Austin. La fiereza de la batalla en el Donbás habrían inclinado a Alemania a cambiar de posición

Alemania, tras esos titubeos de Scholz, se une a países como Francia que aporta obuses autopropulsados Caesar con alcance de 40 kilómetros y el Reino Unido, que ha envíado misiles antiaéreos Starstreak y carros de combate.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció ante el presidente Zelenski que España iba a duplicar su aportación militar a Ucrania en la visita que realizó a Kiev el jueves 21 de abril. España incrementó sus suministros a Kiev con 200 toneladas de material militar, 30 camiones y 10 vehículos ligeros.

El canciller alemán se habría resistido al envío de armamento pesado a Ucrania porque alegaba que esta medida podría incrementar las posibilidades de un enfrentamiento militar directo entre la OTAN y Rusia, que podría desembocar en una guerra nuclear.

Es la amenaza constante del Kremlin. El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, dijo el lunes que hay riesgo «real» de una Tercera Guerra Mundial y acusó a Occidente de librar una guerra de proxys contra Moscú en Ucrania. Esa intervención de la OTAN y sus socios puede acabar en una conflagración nuclear, según dijo Lavrov.

Del encuentro del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, con Putin se ha sabido que el líder ruso aún confía en que las negociaciones que se llevan a cabo por video tengan algún resultado positivo, si bien ha remarcado que no habrá ningún acuerdo sin que se resuelvan las cuestiones territoriales de Crimea y el Donbás. Guterres irá a Kiev el jueves.

El Kremlin, por otro lado, ha reaccionado con fiereza a las declaraciones del ministro británico de Defensa, James Heappey, que ha considerado «legítimos» los ataques ucranianos en territorio ruso. El Kremlin advierte de que responderá proporcionalmente. En los últimos días se han registrado explosiones en instalaciones rusas de sospechoso origen. La guerra sigue su curso y cada vez parece más lejano su final.