La garra de Giorgia Meloni (Roma, 1977) es inapelable. Su intervención en Marbella el pasado fin de semana en apoyo de la candidata de Vox en Andalucía, Macarena Olona, no dejó a nadie indiferente. Su discurso identitario en defensa de la civilización cristiana llamó la atención a quienes no conocían a esta líder conservadora romana, líder de Fratelli d’Italia, que puede convertirse en la primera mujer que dirige el gobierno italiano.

Las encuestas dan a su partido una media del 22,2% de los votos, un punto más que el Partido Democrático, de centro izquierda. El auge de Meloni despierta dudas en Europa, aunque ella se presenta como una europeísta (a su modo soberanista) y una convencida atlantista. 

“Estamos dispuestos a gobernar”, dijo Meloni al conocer los resultados de las elecciones parciales del pasado domingo en Italia. Votaron en un millar de ciudades, más de ocho millones de ciudadanos italianos, pero el viento es favorable a Fratelli d’Italia, el partido heredero del posfascismo italiano. Fratelli d’Italia se disputa con la Liga de Matteo Salvini la corona del centroderecha. Y, mientras Salvini no para de meter la pata, Meloni consolida su imagen.

En estos comicios locales, con una segunda vuelta el 26 de junio, ya ha empezado a consumarse el sorpasso. Fratelli ha superado en la primera vuelta a la Liga en Génova, Parma, Alessandra, Monza, Padua y claramente en Verona. “El centroderecha ha ganado en la primera vuelta y Fratelli es la fuerza pujante. En estas elecciones se confirma una vuelta a una sana bipolarización”, ha dicho Meloni.

El Movimiento 5 Estrellas, el partido antisistema que fue la revelación en las elecciones de 2018 cuando superó el 32% de los sufragios, ahora está en caída libre. Tampoco está en su mejor momento la Liga, que ronda el 15%. 

“En la primera vuelta se ha confirmado la pujanza de Fratelli dentro del bloque de derechas, si bien son unas municipales parciales, en un millar de ayuntamientos. En todos los ayuntamientos en liza ha subido Fratelli y lo ha hecho en el norte, en territorios hegemónicos del berluconismo y luego de la Liga de Salvini. En Lombardía y Véneto ha sido la lista más votada. Meloni está logrando atraer a sectores conservadores que antes no veían a Fratelli como una opción”, afirma el historiador italiano Steven Forti, autor de Extrema derecha 2.0. Qué es y cómo combatirla. Destaca Forti el elevadísimo nivel de abstención, un 60%, “un dato muy preocupante en un sistema democrático”. 

Hace 14 años fue ministra de Juventud en un gobierno encabezado por Silvio Berlusconi. Lleva desde los 15 años en política, primero vinculada a la neofascista Movimiento Social Italiano esta evolucionando a lo que ella llama una tercera vía conservadora, al estilo de la tercera vía en la izquierda de Tony Blair. Meloni se describe como conservadora y rechazó la calificación de ultraderechista. Ahora es toda una celebridad con videos virales de 11 millones de visualizaciones y una autobiografía, Io sono Giorgia. Le mie radici. Le mie idee, que se ha convertido en un best-seller.

La única oposición

La líder de Fratelli d’Italia está rentabilizando el hecho de haberse quedado como única fuerza de la oposición en el Parlamento. Así ha pasado de conseguir apenas 4,3% de los votos en 2018 a superar el 22,5% en los sondeos en junio de 2022, su mejor resultado histórico. Ahora cuenta con 37 diputados y 31 senadores. 

El resto de los grupos parlamentarios, incluida la Liga y Fuerza Italia, brindaron su apoyo a Mario Draghi para que formara gobierno en febrero de 2021. Super Mario, como es conocido desde que puso en marcha el mecanismo para salvar el euro en 2012 con su conocido whatever it takes, es una garantía para las instituciones europeas. Pero es más probable que sea el sustituto del presidente, Sergio Mattarella, que opte por competir en las elecciones, como hiciera uno de sus antecesores, Mario Monti, cosechando un sonoro fracaso. 

Italia lleva ya unos años asustando mucho en Europa: primero con 5 Estrellas, luego con Salvini, ahora con Meloni. Al final la sangre nunca llega al río»

ignacio molina, investigador principal del real instituto elcano

“Italia lleva muchos años asustando mucho en Europa: primero fue con el Movimiento 5 Estrellas, luego con Salvini, ahora con Meloni. Pero al final la sangre nunca llega al río. Es cierto que de todos ellos Meloni es la más ideológica. Tiene un discurso muy nítido ultraconservador y ella viene del neofascismo. Que un país fundador de la Unión Europea tenga un gobierno al estilo de Polonia es más preocupante”, señala Ignacio Molina, investigador principal en el Real Instituto Elcano.  

“Es cierto que no quiere irse de Europa sino que se erige en representante de las ideas cristianas. Es una moderación de la idea de impugnar Europa. Pero no acepta que el derecho europeo rime sobre el italiano, es muy restrictiva en el tema migratorio… sigue la línea de Hungría y Polonia. Es revisionista en política exterior, económica y sobre todo en temas culturales. Y lo heterodoxo pone en peligro la unidad y produce inquietud”, añade Ignacio Molina. 

Incluso sus rivales reconocen a Meloni su coherencia. A diferencia de Salvini, sus declaraciones están cargada de ideología y no son oportunistas. También se ha distanciado del líder de la Liga en su visión sobre la guerra en Ucrania y sobre Putin. Apoya el envío de armas a Ucrania, al contrario que Salvini que pretendía encabezar una estrambótica misión de mediación con el Kremlin. De quien sí se siente cercana es de Donald Trump. Si regresa en 2024, tendrá en Meloni una fiel aliada y eso tampoco sería una buena noticia para la UE.

«Si logra ser primera ministra, habrá cierto miedo a nivel comunitario. Los riesgos son mayores si Italia tiene al frente a una fuerza como Fratelli. Pero es inteligente y creo que buscaría un modus vivendi con la UE”, apunta Forti, que recuerda que su grupo en el Parlamento Europeo, Conservadores y Reformistas Europeos,  acabó dando su apoyo a Ursula von der Leyen. No están con los antieuropeístas radicales. 

Si logra ser primera ministra, habrá cierto miedo a nivel comunitario… Creo que buscaría un ‘modus vivendi’ con la UE»

steven forti, historiador

«Es europeísta pero critica la Europa de los tecnócratas. Defiende una confederación de Estados europeos soberanos. Cree que hay competencias que hay que devolver a los Estados. Su política supondría un frenazo a la integración pero consciente de los equilibrios europeos y de la correlación de fuerzas”, añade Forti, quien cree que sería un riesgo pero distinto a Salvini. 

Según Pablo Martín de Santa Olalla, autor de Italia, 2013-2018. Del caos a la esperanza, «Salvini es más de temer que Meloni. La Unión Europea no puede caer a Salvini, que está con los antieuropeístas. Y Salvini aún tiene opciones porque busca la unión con Forza Italia de Berlusconi para aislar a Meloni. Además, su partido tiene más infraestructura que Fratelli».

La Europa de Meloni

En un artículo publicado en Il Foglio en abril pasado, Giorgia Meloni defiende su idea «una Europa alternativa a la que la Unión Europea ha construido hasta ahora: una Europa confederal, respetuosa de la subsidiariedad y de las soberanías nacionales, que haga menos cosas pero las haga mejor». Aprovecha para dar un rapapolvo al «duopolio de populares y socialistas que ha gobernado Europa y la ha llevado a la irrelevancia». Según Meloni, son los responsables de que Europa llegue al 24 de febrero «sin una política exterior y defensa común, y casi totalmente dependiente en el plano energético y de materias primas, con poca preparación en gestión humanitaria, y dividida sobre las sanciones”».

En el texto, en un lenguaje similar al que emplea el Partido Ley y Justicia o Fidesz del húngaro Viktor Orbán, reprocha que Alemania y Francia puedan defender sus intereses nacionales sin pecar de antieuropeísmo cuando si lo hace Italia resulta demonizada. «Como si existiera una soberanía buena y otra mala», indica la líder de Fratelli d’Italia. 

Alude directamente a quien dicen públicamente que «Europa no consentirá en Italia la formación de un gobierno formado por Fratelli d’Italia». Y plantea: «Entonces, la soberanía es del pueblo pero solo cuando vota lo que dice Europa. Extraño concepto de democracia, ¿no creen?». 

Concluye con una cita de Benedicto XVI que alude a la necesidad de que Europa tenga «una identidad y una misión». Para Meloni, «Europa debe tratar de ser una democracia de valores, de los que se remontan a nuestras raíces clásicas y cristianas, que sirvan de base para un proyecto respetuoso de la identidad nacional y que actúe como actor global para defender los intereses de nuestros ciudadanos». 

Aún queda tiempo para las elecciones legislativas, previstas para la primavera de 2023 en caso de que no se celebren de manera anticipada. Son muchos meses en unos momentos turbulentos por la guerra en Ucrania y la crisis económica, marcada por una inflación en continuo ascenso. Antes se celebran en otoño elecciones en Sicilia, que es el Ohio de Italia o el laboratorio del laboratorio. En 2017 los resultados predijeron lo que pasó en las generales celebradas cinco meses después. Entonces Sicilia vaticinó la derrota del Partido Democrático que perdió la isla, el centroderecha ganó y logró buenos resultados 5 Estrellas. El actual gobernador, que proviene de Alianza Nacional y tiene buena sintonía con Meloni, Nello Musumeci, tiene las de ganar.