Alemania, Francia, Italia y Rumanía apoyan que Ucrania sea país candidato a la Unión Europea. Es el mensaje que le han dado Scholz, Macron, Draghi y Iohannis al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a quien este jueves han visto en Kiev. «Europa está con vosotros y seguirá con vosotros hasta que haga falta, hasta la victoria», ha dicho el presidente francés, Emmanuel Macron, en la rueda de prensa conjunta. «Es un gesto de esperanza y claridad para Ucrania y su pueblo», ha agregado. «Ucrania pertenece a la familia europea», ha remarcado el canciller alemán, Olaf Scholz, y también lo ha repetido Macron.

Zelenski ha subrayado ante los cuatro líderes europeos: «El estatus de país candidato para Ucrania puede reforzar la libertad en Europa y ser la decisión más importante de la tercera década del siglo XXI… Ucrania está en primera línea pero la agresión rusa es contra toda Europa».

«El estatuto de país candidato marcará el inicio de una hoja de ruta y también implicará que se tome en cuenta la situación de los Balcanes y de la vecindad, en particular de Moldavia», ha señalado Macron. «El pueblo ucraniano defiende cada día los valores de la democracia y la libertad sobre los que se asienta el proyecto europeo, nuestro proyecto. No podemos retrasar el proceso», ha indicado Draghi.

El proceso de adhesión puede durar años, que requiere reformas profundas, pero es una señal relevante del apoyo claro de la Unión Europea al pueblo ucraniano. Será confirmada por la Comisión Europea este viernes y por el Consejo Europeo la próxima semana, si finalmente se vencen las reticencias de países como Portugal. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estuvo en Kiev el pasado fin de semana.

A su llegada a la capital ucraniana, Macron subrayaba la importancia del momento. «Estamos enviando un mensaje de unidad a los ucranianos, de apoyo, para hablar del presente y del futuro, cuando afrontamos semanas que serán muy difíciles», en clara referencia a la batalla por el control del Donbás. El presidente francés, Emmanuel Macron, acompañado del canciller alemán, Olaf Scholz, y el primer ministro italiano, Mario Draghi, ha hablado en nombre de los tres líderes europeos que por primera vez han viajado a la capital de Ucrania, en plena guerra. En Kiev fueron recibidos por los sonidos de las alarmas antiaéreas. «Gracias por vuestra solidaridad», escribía en su canal de Telegram el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

La imagen del viaje en tren es similar a la que vimos hace tres meses cuando se desplazaron a Kiev los presidentes de Eslovenia, Janez Jansa; Polonia, Mateusz Morawiecki, y de la República Checa, Petr Fiala. El secretario de estado de EEUU, Antony J. Blinken, y el de Defensa, Lloyd J. Austin III, estuvieron en Kiev en abril.

Poco después de llegar a Kiev, los tres líderes de Francia, Alemania e Italia se desplazaron a Irpin, donde se libraron los ataques más fieros en las primeras semanas de la guerra. El presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, se ha unido a ellos.

Los cuatro se han encontrado con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, quien ha aceptado la invitación del secretario general, Jens Stoltenberg, a participar en la cumbre de la OTAN, que se celebra en Madrid el 29 y 30 de junio. Pocas horas antes decidirá si se dan condiciones para que sea presencialmente. Si no, lo hará de forma virtual, como ha intervenido en decenas de Parlamentos de todo el mundo. También ha sido invitado al G-7, que se celebrará en Baviera justo antes de la cumbre de la OTAN.

«Irpin es como Bucha un símbolo de la inimaginable crueldad de la guerra que ha perpetrado Rusia, un símbolo de la violencia sin sentido. Esta guerra debe acabar», ha escrito en su cuenta de Twitter el canciller alemán. Macron se ha referido a la «barbarie» cometida por Rusia en Irpin. «Francia ha estado al lado de Ucrania desde el primer día. Estamos con los ucranianos sin ambigüedad. Ucrania debe resistir y ganar», ha dicho el presidente francés en Irpin.

Armas pesadas y entrar en la UE

La visita coincide con dos hechos significativos: por un lado, las autoridades ucranianas han subrayado que solo han recibido un diez por ciento de las armas que han requerido a Occidente y dieron a conocer la lista de todo lo que necesitarían para vencer a Rusia. Estados Unidos anunció el miércoles una nueva ayuda militar de mil millones de euros, la mayor hasta el momento. En Kiev, Macron ha anunciado que Francia enviará otros seis obuses autopropulsados Caesar que se suman a los 12 ya entregados a Ucrania.

Según el asesor militar de la Presidencia de Ucrania, Mijailo Podolyak, Ucrania necesitaría un millar de howitzer, calibre 15 milímetros; 300 MLRS; 500 tanques; 2.000 vehículos armados, y un millar de drones. 

El canciller alemán ha dicho en reiteradas ocasiones que no iría a Kiev solo para hacerse la foto. Es a quien critican más los ucranianos, sobre todo el embajador en Berlín, por la lentitud a la hora de entregar el material bélico prometido y por sus reticencias a la hora de enviar armamento pesado.

Además, este viernes se pronunciará la Comisión sobre la posibilidad de que Ucrania sea país candidato y dentro de una semana el Consejo Europeo abordará la cuestión. Como puede demorarse décadas, Macron propuso crear una «comunidad política europea», para países como Ucrania que comparten valores pero no pueden acceder de forma rápida al no cumplir todos los criterios.

Finalmente, Alemania, Italia, Francia y Rumanía están a favor de que sea país candidato, lo que permite prever que la Comisión Europea también lo apoyará este viernes y el Consejo Europeo dentro de una semana lo suscriba si los menos entusiastas como Portugal terminan sumándose. El canciller alemán, Olaf Scholz, era reticente hasta ahora. Aún así el proceso puede ser larguísimo: Turquía es país candidato desde 1999, por ejemplo.

También temían las autoridades ucranianas que los tres líderes europeos tengan en mente presionar a Kiev para que aceptara un alto el fuego que consolide las conquistas del Kremlin en el Donbás. Macron ha dicho recientemente que no había que «humillar» a Putin para facilitar una salida pacífica a la guerra en Ucrania.

En la rueda de prensa, ha dejado claro que nunca negociarían con el Kremlin a espaldas de Kiev. «No estamos en guerra contra el pueblo ruso como colectividad, continuamos hablando con el líder ruso, pero siempre informamos a Zelenski. La modalidad de la paz solo la decidirá Ucrania y quiénes la representan», ha dicho Macron. En la misma línea ha señalado Draghi: «Cualquier solución diplomática pasa por la voluntad de Ucrania».

El jefe de la delegación negociadora rusa, Vladimir Medinsky, ha señalado que Moscú está dispuesta a reanudar la conversaciones de paz con Kiev aunque aún esperan la respuesta a sus últimas propuestas, según ha informado la agencia Interfax. Dimitri Peskov, portavoz del presidente ruso, decía que confiaba en que los dirigentes europeos no se dedicaran a dar más armas a Ucrania porque eso contribuye, a su juicio, a prolongar la guerra.

El Kremlin también ha hecho gala de su sorna diplomática para aludir a la visita de los tres dirigentes europeos. Dimitri A. Medvedev, ex presidente y número dos del Consejo de Seguridad, se ha referido a ellos como «los conocedores de ranas, Leberwurst y pasta». En su cuenta de Twitter, puede leerse: «Prometieron el ingreso en la UE y viejos howitzers, se han tomado unos tragos de vodka ucraniano y se irán a casa como hace 100 años». Y ha añadido: «Así Ucrania no se acerca a la paz. Y el tiempo pasa…»