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La OTAN ratifica que el estatus de Ceuta y Melilla no cambiará tras la cumbre de Madrid

En caso de ataque a las ciudades enclavadas en el norte de África, la respuesta dependería de una decisión política de los aliados

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

El secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, ante el emblema de la cumbre de Madrid. EFE

«Sin novedad sobre Ceuta y Melilla». A pesar de los deseos del gobierno español, la OTAN ha ratificado que nada cambiará sobre el estatus de Ceuta y Melilla, ciudades españolas cuya soberanía reclama Marruecos, tras la cumbre de Madrid. La defensa de Ceuta y Melilla por parte de la OTAN, en caso de que sufrieran un ataque, dependería de una «decisión política», como ha señalado el secretario general, Jens Stoltenberg, en rueda de prensa desde Bruselas. Geográficamente quedan fuera del marco de actuación de la Alianza Atlántica, según el Tratado de Washington.

Según el artículo 6 del Tratado de Washington de 1949, el ámbito geográfico de la garantía de la defensa colectiva, reflejada en el artículo 5, corresponde «al territorio de las partes en Europa, o América del Norte, o las islas bajo la jurisdicción de cualquiera de las partes en el área del Atlántico Norte, al norte del Trópico de Cáncer». Ceuta y Melilla se hallan fuera de estas coordenadas.

En ningún caso puede contemplarse una alusión a Ceuta y Melilla en el Concepto Estratégico, la hoja de ruta de la alianza para la próxima década. Para que esta situación cambiara serían necesaria una modificación del Tratado de Washington, piedra angular de la Alianza Atlántica, según han confirmado a El Independiente fuentes de la OTAN.

Sin embargo, el secretario general de la OTAN ha remarcado que «la cuestión de invocar el artículo 5 y nuestra cláusula de defensa colectiva es una decisión política. Así que tiene que ser tomada por consenso, por todos los aliados en el Consejo del Atlántico Norte, basándose en última instancia en lo que importaría en ese caso concreto». La cuestión no ha merecido más comentario por parte del secretario general de la OTAN.

Un posible ataque

En caso de ataque sobre Ceuta o Melilla, España podría invocar el artículo 4 del Tratado de Washington, que dice que «las partes se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellas, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las partes fuere amenazada». En virtud de esa alusión a «la integridad territorial», España convocaría a los aliados, a pesar de que estas ciudades no están en el ámbito geográfico de la Alianza.

«La OTAN defiende a todos los países miembros pero aplicar la cláusula de seguridad colectiva sería fruto de una decisión política adoptada por consenso. Los aliados tendrían que decidir según cada caso», afirman fuentes de la OTAN en línea con las escuetas declaraciones de Stoltenberg al ser preguntado en Bruselas. Expertos legales de la Alianza Atlántica destacan que si bien la decisión es política, hay que tener en cuenta las obligaciones del Tratado.

El gobierno español y las autoridades militares están convencidas de que Ceuta y Melilla estarían cubiertas por el paraguas de la OTAN en caso de un ataque claro. «La OTAN es solidaria con sus miembros. Mira si son atacados o no, no el literal de las coordenadas geográficas», decía el teniente general Fernando López del Pozo, director general de Política de Defensa, en las jornadas sobre seguridad y defensa organizadas por la Asociación de Periodistas Europeos.

En ningún caso se citaría a Ceuta y Melilla porque hacerlo implicaría una reforma del Tratado de Washington»

almirante teodoro lópez calderón (jemad)

En la misma línea, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón, aseguraba a El Independiente en el seminario de la APE que «en ningún caso se citaría a Ceuta y Melilla en una declaración de la OTAN y menos aún en el concepto estratégico, porque para hacerlo habría que reformar el Tratado de Washington, si bien su defensa se entiende en virtud de la integridad territorial de España (artículo 4)».

En un caso práctico, si en aguas españolas cercanas a Ceuta y Melilla se diera un ataque como consecuencia de un acción en su defensa quedaría aún más clara la invocación del artículo 5 o de seguridad colectiva. No es automática su aplicación, sino que responde al consenso de los aliados. Rabat ha convertido las ciudades autónomas en una de sus principales reivindicaciones del «Gran Marruecos», su plan expansionista. Precisamente, uno de los interrogantes que La Moncloa no ha despejado desde el cambio de posición en el conflicto del Sáhara Occidental es si, en reciprocidad, la monarquía alauí ha proporcionado un documento por escrito de su renuncia a las reclamaciones históricas sobre Ceuta y Melilla.

Como señala Félix Arteaga, investigador principal en el Real Instituto Elcano, «no es lo mismo un ataque armado de un grupo insurgente yihadista sobre Ceuta y Melilla que un cruce de fronteras poco controlado. O una incursión de un grupo terrorista desde Ceuta o Melilla sobre el territorio OTAN o un suceso local. Ningún tratado recoge la casuística moderna». Por ejemplo, las amenazas híbridas o los ciberataques aún no son objeto de invocación del artículo 5.

En toda la historia de la OTAN solo se ha invocado una sola vez el artículo 5 y lo hizo el secretario general, George Robertson, cuando Estados Unidos sufrió el mayor ataque terrorista de su historia, el 11 de septiembre de 2001.

En el Este, 300.000 en estado de alerta

Lo que sí es mérito de España, apoyada por Italia, es la atención que se va a prestar en la cumbre de Madrid al flanco sur, siempre teniendo en cuenta que el foco está colocado sobre la gravísima amenaza a la seguridad que supone Rusia, la atención a Ucrania y la necesidad de aumentar la protección para disuadir al Kremlin de cualquier ataque en el Este.

En los Bálticos y en Polonia se van a duplicar las fuerzas y todo indica que los actuales battlegroups, que constan de unos 1.500 efectivos, se transformen en brigadas (más del doble). En estado de alerta habrá unos 300.000 soldados listos para actuar en el Este, en lo que supone el mayor dispositivo puesto en marcha desde la Segunda Guerra Mundial. según informa Financial Times.

La tensión ha aumentado especialmente en Lituania, después de que aplicara las sanciones a Kaliningrado, exclave de Rusia, rodeado por Polonia y Lituania. Como Vilna impide la exportación de algunos bienes, Rusia acusa a Lituania de bloqueo y ha amenazado con represalias sobre la población de esta república báltica. Especialmente delicada es la situación en el corredor de Suwalki, de fácil acceso desde Kaliningrado. La invasión de Ucrania ha puesto de relieve la fragilidad del flanco oriental.

Los retos del Sur

Pero no hay que olvidar que las amenazas vienen de todas partes. «En el sur no habrá despliegue de fuerzas pero sí habrá planes para reforzar la región y en caso de necesidad que se activen rápidamente los operativos», señalan fuentes aliadas.

Cuando el secretario general de la OTAN anunció que la cumbre que daría luz a un nuevo concepto estratégico se celebraría en Madrid, justo en el 40 aniversario del ingreso de España en la OTAN, destacó que sería «una oportunidad para centrarnos en los retos que provienen del Sur». Lo consideraba Stoltenberg «un potencial sin explotar en la OTAN».

Nunca ha tenido tanta importancia el Sur como en esta cumbre»

carmen romero, vicesecretaria general adjunta de diplomacia pública de la otan

«Nunca ha tenido tanta importancia el Sur como en esta cumbre», confirma Carmen Romero, vicesecretaria general adjunta de Diplomacia Pública de la OTAN, la española con mayor rango en la Alianza Atlántica. Destaca la asistencia de Mauritania, gracias a las gestiones de España, y de Jordania, un país que actúa como foco de estabilidad en una región convulsa.

Como medidas que se adoptarán en la cumbre de Madrid sobre el flanco sur hay que destacar un plan de acción de lucha contra el terrorismo, considerada la amenaza asimétrica más directa para los ciudadanos de los países miembros; avances en el intercambio de inteligencia; ayuda a los países socios en la lucha contra las amenazas, entre otros asuntos.

Los jefes de Estado y de Gobierno van a aprobar un paquete de capacidades de defensa para Mauritania, Túnez, y Jordania. A la OTAN también le preocupa el problema de la inseguridad alimentaria que puede afectar al flanco sur especialmente.

Si Rusia será definida como «amenaza» y China como «desafío» en el concepto estratégico, también es por su creciente influencia en el Sahel. El G-7 ha anunciado que movilizará 600.000 millones de dólares para infraestructuras con el fin de competir con China. De este modo, la visión 360 grados se justifica más que nunca en la OTAN que se refundará en Madrid.

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