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Internacional

Tras Rusia la OTAN apunta a China y dibuja un mundo en bloques

Stoltenberg asegura que "Pekín no es nuestro adversario pero debemos ser conscientes de los retos que representa"

El líder ruso, Vladimir Putin, y el chino, Xi Jinping, en Pekín

El presidente chino, Xi Jiinping, dcha, en su encuentro en febrero con Vladimir Putin. EUROPA PRESS

El mundo vuelve a estar dividido en dos bloques: Estados Unidos y Europa, por un lado, y Rusia y China, por otro. El Concepto Estratégico de Madrid así lo confirma al describir a Rusia como «la amenaza más importante para la seguridad para los aliados» y a China como una potencia que plantea un claro «desafío» a «nuestros intereses y valores». A su vez, preocupa «la asociación estratégica» entre Moscú y Pekín. Es la primera vez que la Alianza Atlántica se refiere a China en su hoja de ruta.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha dejado claro que la vuelta a la Guerra Fría no es consecuencia de una acción de los aliados. «No es la OTAN la que divide el mundo en bloques porque con Rusia intentamos la conciliación mucho tiempo. La relación está en el peor de los momentos desde la Segunda Guerra Mundial pero la responsabilidad es de Rusia». 

Las referencias a China en el Concepto Estratégico de Madrid fueron fruto de intensas deliberaciones entre los jefes de Estado y de gobierno de los aliados, que cerraron el documento el martes por la noche. En el texto China aparece nombrada en tres artículos de un total de 49. Un portavoz del Ministerio chino de Exteriores ha acusado a la OTAN de tener «una mentalidad de Guerra Fría».

China está aumentando sus fuerzas militares, incluidas las nucleares, amedrenta a sus vecinos y amenaza a Taiwán»

Jens stoltenberg, secretario gen. de la Otan

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha indicado en rueda de prensa que China «está aumentando considerablemente sus fuerzas militares, incluidas las armas nucleares, amedrenta a sus vecinos y amenaza a Taiwán. Invierte en infraestructuras críticas, incluso en países aliados. Vigila a sus ciudadanos y difunde mentiras y desinformación rusa». Insiste en que «China no es nuestro adversario pero debemos ser conscientes de los retos que representa».

«Tiene un gran significado el hecho de que la OTAN mencione a China de esta forma. Es el reconocimiento explícito de que es un protagonista mundial indiscutible. Hay que tenerlo en cuenta también en el ámbito de la seguridad. Hay matices en relación a Rusia, que es una amenaza y China como rival sistémico. Abre un tiempo de observación mutua para ver cómo evoluciona la situación», señala Xulio Ríos, director del Observatorio de Política China. Ríos apunta que la OTAN asume en este Concepto Estratégico el discurso de Estados Unidos de hace varios años.  

En el punto 13, la OTAN subraya que «las ambiciones declaradas y las políticas coercitivas de la República Popular China desafían nuestros intereses, seguridad y valores». Acusa a Pekín de querer aumentar su poder a través de diferentes herramientas políticas, económicas y militares y de ocultar su estrategia e intenciones.

En una de las alusiones más concretas, señala: «Las operaciones híbridas y cibernéticas maliciosas de la República Popular China, así como su retórica de confrontación y desinformación, tienen como objetivo a los aliados y perjudican la seguridad de la Alianza». Es decir, China está dañando a los aliados.

A su vez, denuncia cómo «pretende controlar sectores tecnológicos e industriales clave, infraestructuras críticas y materiales estratégicos y cadenas de suministro. Utiliza su influencia económica para crear dependencias estratégicas y aumentar su influencia. Se esfuerza por subvertir el orden internacional basado en normas, incluso en los ámbitos espacial, cibernético y marítimo».

Y la OTAN muestra su preocupación por «la creciente asociación estratégica entre la República Popular China y la Federación Rusa», ya que las dos potencias intentan socavar el orden internacional basado en normas, lo que es contrario a los valores e intereses de la Alianza Atlántica.

También se refiere en otro artículo al arsenal nuclear de China. «Está aumentando rápidamente su arsenal y está desarrollando sistemas cada vez más sofisticados, sin aumentar la transparencia ni comprometerse de buena fe con el control de armas o el riesgo».

China toma nota

Para aplacar esta retórica los aliados han incorporado un párrafo que viene a ser una especie de rama de olivo. Los aliados dicen a China que están abiertos «a un compromiso constructivo, que incluya la construcción de una transparencia recíproca, con vistas a salvaguardar los intereses de seguridad de la Alianza». Insiste en cómo China plantea «retos sistémicos», en un lenguaje que recuerda al utilizado por la Unión Europea que habla de «rival sistémico» a la par que «socio de cooperación».

En conclusión, la OTAN advierte a China que se mantiene unida y consciente de cómo usa «tácticas coercitivas» y cómo persigue «dividir la Alianza», de modo que reitera su compromiso con el «orden internacional basado en normas».

Hay un salto cualitativo en la percepción de la OTAN con respecto a China. Ahora se abre un periodo de observación. En la Alianza hay mayor cohesión con respecto a Rusia»

xulio ríos, observatorio de política china

Para Xulio Ríos, el documento de los aliados es muy preciso a la hora de identificar los problemas. «Hay un salto cualitativo en la percepción del diagnóstico de la OTAN con respecto a China. Ahora se abre un periodo de observación. Lo cierto es que en la Alianza hay mayor cohesión con respecto a Rusia, y eso deja espacio para el recorrido. Hay signos en ambos sentidos. Si bien parece que hay poco espacio para el compromiso, hay voluntad de apaciguamiento».

Desde Pekín, el portavoz de Exteriores, Zhao Lijian, acusó a la OTAN de recurrir a «la práctica de crear enemigos» y aconsejó a la Alianza de «no intentar ensuciar el mundo después de perturbar a Europa». Para China son los aliados los que crean tensiones y «provocan conflictos». El mayor riesgo sería que China actuara militarmente sobre Taiwán, principal foco de tensión con EEUU.

«China toma nota. Su preocupación será si va a suponer más OTAN en Asia o más Asia en la OTAN. Tratará de desarrollar su diplomacia para crear contradicciones en la Alianza, concluye Ríos.

Otra preocupación de Pekín es el control del Mar de China Meridional. Un caza chino interceptó recientemente un avión de vigilancia de Canadá en el espacio aéreo internacional. Australia también denunció cómo China cometió un acto de agresión a finales de mayo contra un avión de su fuerza aérea que realizaba labores de vigilancia en el Mar de China Meridional.

Los asociados del Indopacífico

La OTAN busca expandir su influencia en el Indo Pacífico, como ha quedado claro al invitar a esta cumbre de Madrid a Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda. Son países con los que los aliados comparten valores y pueden ayudar en este pulso que mantienen con China. Sus mandatarios han asistido a la segunda sesión del Consejo del Atlántico Norte, en la tarde del miércoles.

«La OTAN intensificará la cooperación con nuestros socios del Indo Pacífico.
También en materia de ciberdefensa, nuevas tecnologías, seguridad marítima, cambio climático y lucha contra la desinformación. Los problemas globales requieren soluciones globales», ha comentado Stoltenberg.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, derecha. / EFE

Como uno de los interlocutores está Japón. Su primer ministro, Fumio Kishida, es la primera vez que participa en una cumbre de la OTAN, aunque la cooperación entre Japón y la Alianza Atlántica data de 2014.

«Estamos intentando mejorar nuestra relación con la OTAN en general. Los países asociados acuerdan un programa individual de asociación y cooperación con la OTAN y hay varias áreas de interés que se identifican en un documento y puedo nombrar dos: la seguridad marítima y también la cibernética… Nos gustaría fortalecer nuestra asociación en el campo de las tecnologías emergentes porque éstas son muy importantes para asegurar la defensa de un país en el siglo XXI», señalan fuentes gubernamentales japonesas a El Independiente.

Japón está colaborando con la OTAN para comprender mejor la región. «Estamos aportando nuestra experiencia y nuestros conocimientos a la OTAN para que la organización pueda comprender mejor lo que está ocurriendo en la parte del mundo donde nos ubicamos. Hemos visto muchos casos de intentos unilaterales de cambiar el estado de las cosas por la fuerza. En mi país, los barcos de la guardia costera china han invadido nuestras aguas territoriales nueve veces este año, 35 veces el año pasado. Y afirman que nuestro territorio es suyo, lo cual es bastante absurdo», declaran estas fuentes.

Es muy pertinente tocar el tema de China en esta crisis porque estamos viendo que está construyendo una relación cordial con Rusia»

fuentes gubernamentales japonesas

Para Tokio «es muy pertinente tocar el tema de China en esta crisis porque estamos viendo que está construyendo una relación cordial con Rusia. Nos preocupa que estos dos países estén construyendo esta relación cordial en el mismo momento en que las acciones de Rusia están sacudiendo el orden internacional que hemos estado disfrutando durante los últimos 75 años», añaden desde el círculo cercano al gobierno japonés. A Tokio también le preocupa cómo China está difundiendo el relato del Kremlin sobre las consecuencias de la guerra en Ucrania. Es decir, la crisis alimentaria es fruto de las sanciones y no de la agresión rusa, por ejemplo.

En la misma línea del Concepto Estratégico, Japón cree que hay que combinar un mensaje contundente a China con una vía tendida al diálogo. «No es nuestra intención crear una actitud de confrontación con China. Nos gustaría resolver todas las cuestiones con China mediante el diálogo, de forma pacífica».

Conciliador se ha mostrado el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, a pesar de la dureza del Concepto Estratégico. «China es un miembro permanente del Consejo de Seguridad y la vocación de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad es favorecer, garantizar, promover la paz en el mundo, la estabilidad en el mundo. Ese es el papel que esperamos de China, que es una gran potencia y un gran país. Confíamos que su peso económico, su peso demográfico, su relación especial con Vladimir Putin ayude a esa paz que es la misión que tienen esos miembros. Eso es lo que esperamos todos», concluye el jefe de la diplomacia española.

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