El Concepto Estratégico de Madrid 2022, la hoja de ruta de 49 puntos que guiará la Alianza Atlántica, cambia radicalmente la mirada hacia Rusia en plena guerra en Ucrania. «La Federación Rusa es la amenaza más importante y directa para la seguridad de los Aliados y para la paz y la estabilidad en la zona euroatlántica», establece el documento, presentado a primera hora de la tarde de este miércoles y cerrado anoche. La organización acusa a Moscú de «intentar establecer esferas de influencia y control directo mediante la coerción, la subversión, la agresión y la anexión». La declaración política de los aliados va en la misma línea. Rusia era un socio estratégico en el anterior Concepto Estratégico, que data de 2010 y se acuñó en Lisboa.

En su intervención, el secretario general, Jens Stoltenberg, ha asegurado que Ucrania recibirá ayuda «el tiempo que sea necesario». Y ha añadido: «Nuestro compromiso es inalterable». La OTAN se ha adaptado a la nueva arquitectura de seguridad y va a reforzar el flanco oriental al potenciar su capacidad de disuasión y defensa.

Ha confirmado que estarán en alerta 300.000 efectivos. «Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que tenemos estos planes», ha señalado Stoltenberg. Estarán en sus países pero listas para intervenir en un tiempo récord.

Ha subrayado cómo por primera vez se considera a China «un desafío» a nuestros valores y nuestra seguridad. Ha dicho que los aliados han reforzado su compromiso de cumplir con el mínimo del 2% del PIB a defensa, ya acordado en la cumbre de Gales en 2014. Ahora solo lo cumplen o exceden nueve países. Otros 19 tienen planes de alcanzarlo en 2024. Y otros cinco se comprometen a hacerlo lo antes posible. «El 2% es el mínimo, no el máximo».

A su vez se tiene en cuenta la amenaza del terrorismo y la atención al flanco sur. También se ha referido a cómo impacta el cambio climático en nuestra seguridad.

El texto del nuevo Concepto Estratégico certifica que «la zona euroatlántica no está en paz. La Federación Rusa ha violado las normas y principios que contribuyen a un orden de seguridad europeo estable y predecible. Nosotros no podemos descartar la posibilidad de un ataque contra la soberanía y la integridad territorial de los aliados. La competencia estratégica, la inestabilidad generalizada y los choques recurrentes definen nuestro entorno de seguridad más amplio. Las amenazas a las que nos enfrentamos son globales y están interconectadas».

Rusia «utiliza medios convencionales, cibernéticos e híbridos contra nosotros y nuestros socios. Su postura militar coercitiva, su retórica y su probada disposición a utilizar la fuerza para perseguir sus objetivos políticos socavan el orden internacional basado en normas», subraya el Concepto Estratégico, que advierte además del nuevo impulso que el conflicto en Ucrania representa para las capacidades militares del régimen de Putin, incluidas las nucleares. «La Federación Rusa está modernizando sus fuerzas nucleares y ampliando sus novedosos y perturbadores sistemas vectores de doble capacidad, al tiempo que emplea una señalización nuclear coercitiva».

A juicio de la OTAN, el propósito de Rusia es «desestabilizar a los países del Este y del Sur» mientras en el norte intenta «interrumpir los refuerzos aliados y la libertad de navegación». «El fortalecimiento militar de Moscú, incluido en las regiones del Báltico, el Mar Negro y el Mediterráneo, junto con su integración militar con Bielorrusia, suponen un reto para nuestra seguridad e intereses».

La OTAN insiste en su Concepto Estratégico que «no busca la confrontación ni supone ninguna amenaza para Rusia», que ha dejado de ser un socio estratégico por sus propias acciones hostiles. Sin embargo, mantiene «los canales de comunicación abiertos con Moscú para gestionar y mitigar los riesgos, prevenir la escalada y aumentar la transparencia». Y remarca que «cualquier cambio en nuestra relación depende de que la Federación Rusa detenga su comportamiento agresivo y cumpla plenamente con el derecho internacional».

Los intentos de China y Rusia de socavar el orden internacional basado en normas son contrarios a nuestros valores e intereses»

El debate ha sido intenso en relación a China, según fuentes españolas, y se ha querido subrayar que la cooperación con Pekín es posible. La nueva hoja de ruta de los aliados dice: «Las ambiciones declaradas y las políticas coercitivas de la República Popular China desafían nuestros intereses, seguridad y valores. La República Popular China emplea una amplia gama de herramientas políticas, económicas y militares para aumentar su presencia global y proyectar poder, al tiempo que mantiene la opacidad sobre su estrategia, sus intenciones y su acumulación militar». Y añade: «Utiliza su influencia económica para crear dependencias estratégicas y aumentar su influencia. Se esfuerza por subvertir el orden internacional basado en normas, incluso en los ámbitos espacial, cibernético y marítimo». Y advierte que «la profundización de la asociación estratégica entre la República Popular China y la Federación Rusa y sus intentos de socavar el orden internacional basado en normas, que se refuerzan mutuamente, son contrarios a nuestros valores e intereses, son contrarios a nuestros valores e intereses».

Pero subraya que los aliados siguen «abiertos a un compromiso constructivo con la República Popular de China, que incluya la construcción de transparencia recíproca, con vistas a salvaguardar los intereses de seguridad de la Alianza». A su vez se comprometen a trabajar para «abordar los retos sistémicos que plantea China para la seguridad euroatlántica».

En relación al inminente ingreso de Suecia y Finlandia, Stoltenberg ha destacado que es «un buen acuerdo para Turquía, para Suecia y Finlandia y para la OTAN». Turquía ha obtenido garantías sobre la lucha contra el terrorismo, acuerdos de extradición, el fin del embargo de armas, y se ha sabido que EEUU va a facilitar la modernización de los F-16.

Ha señalado Stoltenberg que confía en que el ingreso de los dos países se consume lo antes posible. Todo indica que será así, dado el nivel de sus Fuerzas Armadas y su alto nivel de interoperabilidad. Fuentes españolas señalan que la adhesión podría ser efectiva el 5 de julio. El Parlamento español votará lo antes posible sobre el ingreso de Suecia y Finlandia.

Apoyo a Ucrania el tiempo que necesite

Sobre la agresión que está sufriendo Ucrania ha girado y gira esta cumbre “transformadora” de la OTAN. Stoltenberg ha subrayado que Ucrania recibirá ayuda de los aliados (no de la Alianza) el tiempo que sea necesario. En la declaración política, los aliados señalan: «Apoyamos plenamente el derecho inherente de Ucrania a la autodefensa y a elegir sus propios acuerdos de seguridad. Acogemos con satisfacción los esfuerzos de todos los aliados comprometidos en la prestación de apoyo a Ucrania. Les ayudaremos adecuadamente, reconociendo su situación específica».

Andrey Yermack, asesor del presidente Zelensky, se ha dirigido el Foro Público sobre la OTAN, organizado por el Real Instituto Elcano, el German Marshall Fund, The Atlantic Council y el Munich Security Council, ha advertido que si Rusia gana en Ucrania, seguirá con los mismos planes en otros países.

«Nos gusta que la OTAN será cada vez más fuerte y que ingresen Suecia y Finlandia, pero nosotros necesitamos más garantías de seguridad”, ha dicho, a la vez que ha reclamado más armas, sobre todo sistemas de defensa antiaérea, sanciones contra el Kremlin y que se den pasos para que Rusia quede aislada y expulsada de las instituciones internacionales. Zelenski se ha dirigido a los líderes aliados a puerta cerrada previamente. Zelenski ha instado a la OTAN a «ser valiente» y «actuar con fuerza» frente a Moscú. Ha recordado cómo Ucrania aún tienen una gran desventaja en el campo de batalla, sobre todo tiene dificultades con la artillería rusa. Ha insistido en que el Kremlin sigue ingresando dinero de Occidente que emplea en la guerra mientras Kiev necesita 5.000 millones de dólares al mes para sus gastos en defensa.

EEUU, más presente en Europa

Justo antes de la primera reunión del Consejo del Atlántico Norte, el secretario general de la Alianza se ha reunido con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien ha anunciado un nuevo despliegue de efectivos estadounidenses en Europa. Con el aumento de 20.000 soldados poco después de la invasión rusa de Ucrania, ya son 100.000. 

EEUU va a crear una base permanente del V Cuerpo del Ejército en Polonia. El gobierno de Varsovia es uno de los que reclamaba mayor presencia aliada en su país, tan cercano a Rusia. También habrá una brigada rotativa en Rumanía, con unos 3.000 soldados y se reforzarán los despliegues en los Países Bálticos. Dentro de estos planes se va a aumentar de cuatro a seis el número de destructores en la base de Rota, lo que requiere la aprobación del Parlamento español. 

En suma, el objetivo de los aliados es aumentar la disuasión. El ingreso de Suecia y Finlandia también contribuye a este fin. Son dos países con un sistema defensivo bien preparado que fortalece a la OTAN y a su vez se beneficiarán de la cláusula de seguridad colectiva (artículo 5). Como ha dicho Biden, «Putin trataba de finlandizar Europa y lo que ha conseguido es que se organice». Serán en breve 32 aliados y cuenta con 40 asociados en todo el mundo. 

Esta cumbre, tantas veces calificada como «histórica», da paso a una OTAN más unida, más amplia y que vuelve a sus orígenes, a la disuasión frente a la amenaza que viene del Este.