La visita de Nancy Pelosi a Taiwán ha encendido las alarmas en casi todo el mundo después que el gobierno chino anunciara que tomaría las medidas correspondientes por la vulneración del espacio aéreo, de la integridad de China, a la vez que avisaba que el Ejército Popular de Liberación estaba preparado. A pesar de las advertencias, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aterrizó en el aeropuerto de Taipéi escoltada por aviones de la República de China. Como respuesta a tal hecho, Pekín cerró el espacio aéreo del estrecho de Taiwán, y anunció maniobras militares sin precedentes alrededor de la isla. Pero la situación en Formosa, (hermosa) llamada así por los portugueses en 1542, se remonta a décadas atrás.

Pero entender el conflicto actual hemos de partir de la segunda fase de la Guerra Civil China (1945-1949) para entender el conflicto actual. Después de diferentes ofensivas de las milicias comunistas, el ejército de la República de China, encabezado por el generalísimo Chiang Kai-shek se desmoronó y tuvo que retirarse a la isla de Taiwán. Con la proclamación de la República Popular de China en Pekín, el Estado chino se dividió en dos. Por un lado, la llamada China Continental que quedaba bajo control del nuevo gobierno comunista. Por otro, Taiwán y las diferentes islas a su alrededor, que quedarían bajo el gobierno del Kuomintang.

Mapa China y Taiwan

El 20 de mayo de 1949 el gobierno del Kuomintang (KMT) proclamó la Ley Marcial. El 1 de marzo de 1950, Chiang subió al poder como presidente de la República de China, y el Yuan Legislativo (cámara legislativa de Taiwán) avaló dicha proclamación el 14 de marzo. Estuvo vigente hasta el 14 de julio de 1987 en el período llamado el Terror Blanco.

A pesar de la proclamación de Mao Zedong, el gobierno legítimo en aquel momento era el que se estableció en Taipéi. La cuestión pues, quedaba reducida a un asunto interno chino. Pero la incursión militar china en Corea cambió las tornas alrededor de la República de China.

Con el desarrollo de la guerra de Corea, y luego Vietnam, Taiwán se convirtió en un símbolo frente al comunismo»

El gobierno de Estados Unidos, viendo la capacidad de movilización que tenía el nuevo gobierno comunista creyó que pasaría lo mismo en Taiwán, y así, aprovechó la dictadura militar y su situación para crear una posición de control. El presidente Harry S. Truman mandó la 7ª Flota a Taiwán por si Mao Zedong atacaba también la isla. Es entonces cuando Estados Unidos establece una base constante para presionar a China, y al mismo tiempo tener un pie en Asia. Con el desarrollo de la guerra de Corea, y posteriormente Vietnam, Taiwán se convirtió en un símbolo frente el comunismo. Pero la situación en la isla distaba mucho de ser una democracia liberal. 

A pesar de que el Kuomintang no dejaba de ser el gobierno legítimo de toda China, y no Pekín, las políticas de control social impulsadas por el gobierno de Chiang iban más allá del temor rojo, o cualquier infiltración. Taiwán era una isla donde había nativos cuyas costumbres eran poco vinculadas a China, como también había japoneses del período que Taiwán fue japonesa. Así pues culturalmente Taiwán era muy diversa en 1949.

La Ley Marcial y la reivindicación nacional china tuvieron un efecto negativo sobre esta diversidad. Bajo el KMT se impusieron leyes y decretos de chinanizar la isla. El nombre seguía siendo República de China, cuya capital era Taipéi. Durante décadas Taiwán solo expresaba una realidad geográfica, nada más. 

En 1971 todo cambió. El 15 de julio de 1971, 17 miembros de la ONU pidieron revisar los derechos de representación de China en Naciones Unidas. Esto implicaba que se presentaría a votación si la República Popular de China era considerada como la China legítima, en lugar de la República de China ubicada en Taiwán. Y el 25 de octubre de 1971, con 76 votos a favor, 35 votos en contra, 17 abstenciones y tres ausencias, se aprobó la Resolución 2758 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. El gobierno de Pekín era el representante político legítimo de China en Naciones Unidas. Y a pesar de los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, quien votó en contra y pidió en mociones posteriores que la República de China continuara siendo representada, todas fueron desestimadas.

Las repercusiones fueron externas e internas: externas porque el reconocimiento de Taipéi como capital de China quedó relegado a pocos Estados, y porque internamente empezó a surgir el nacionalismo taiwanés como oposición del Kuonmintang. 

La identidad propia de Taiwán

Según el KMT, China es una, que incluye los territorios continentales, sin reconocer las concesiones hechas por la República Popular de China, como también los territorios insulares. Pero después de sufrir ese revés, la oposición al KMT empezó a defender la identidad propia de Taiwán. Y empezó a utilizar la identificación de taiwanés como diferencial de chino. El motivo era que si se identificaban como chinos, daban apoyo indirecto al KMT en sus reivindicaciones y su papel legitimista. Mientras que si no lo hacían, podían crear un relato propio. Así pues, como alternativa a reivindicar toda China como legítima, como hacía Chiang, surgió promover la identidad propia de Taiwán.

Chiang Kai-shek murió en 1975, pero la dictadura unipartidista bajo la Ley Marcial continuó con su hijo, Chiang Ching-kuo. A pesar de la rigidez autoritaria del régimen, cambió muchas políticas de su padre, entre las que estuvo nombrar a Lee Teng-hui, quien fue su vicepresidente y posterior presidente, autóctono de Taiwán, nacido en Sanzhi, y legalizar la oposición. El Partido Progresista Democrático (DPP) surgió como alternativa política al KMT entonces. Mientras el KMT seguía defendiendo la legitimidad de Taipéi como capital de toda China, el DPP no. En aquel entonces era un partido independentista, que quería la secesión de China.

Chiang murió de un ataque al corazón en 1988, y fue sustituido por Lee. Un hecho importante entonces fue la taiwanización. Se promovió alrededor del mundo la marca Taiwán, como también el hecho diferencial. Mientras aspiraba a la unificación china, por otro lado promovía los particularismos al tiempo que se erigía como un lugar donde invertir, establecerse y prosperar. En 1991 derogó las Disposiciones Temporales contra la Rebelión Comunista. 

En 1996 Pekín lanzó misiles balísticos en el estrecho de Taiwán porque veían que Lee quería avanzar hacia la independencia»

En 1996, la República de China hizo sus primeras elecciones democráticas con las elecciones presidenciales de marzo. Debido a la Tercera Crisis del Estrecho en 1995 y 1996, donde Pekín ordenó lanzar misiles balísticos contra la República de China en el estrecho de Taiwán porque veían que Lee quería avanzar hacia la independencia de la isla. Lee ganó con el 54% de los votos.

Estados Unidos se movilizó, como también hizo en las anteriores crisis del Estrecho, para prestar su apoyo militar al gobierno de Taipéi. La situación no fue a más que una demostración de fuerza. Cabe destacar que el apoyo a la independencia como tal es muy bajo, pues siempre ha rondado sobre el 6%. En 2007 llegó al 10%.  

Ascenso del Partido Democrático Progresista

En las elecciones de 2000 subió al poder Chen Shui-bian, primer presidente de un partido que no fuera el KMT. Pertenece al Partido Democrático Progresista (DPP) cuyas declaraciones van a favor de establecer algún día un Taiwán independiente. Más allá de declaraciones, las políticas de Chen no fueron más allá. Consolidó el apoyo de Estados Unidos a Taiwán, como un territorio democrático, al mismo tiempo que jugaba con la ambivalencia respecto el independentismo.

Existe cierta consciencia mayoritaria en reivindicar los símbolos, cultura, historia e ideas nacionales propias, diferenciadas de las de la China continental. En 2008 volvió a subir el KMT, y en 2016, el DPP, con Tsai Ing-wen subió al poder. A diferencia de los anteriores presidentes, Tsai no ha ocupado la alcaldía de Taipéi antes de ser presidenta de la República de China. 

Tsai ha rechazado las ideas de unidad de China bajo la visión de Pekín de “un país, dos sistemas”. En 2021 se opuso a la unificación completa de China de manera clara, en respuesta a la carta de Xi Jinping de enero de 2019 proponiendo el modelo de Hong Kong para la isla. A diferencia del KMT, el DPP ha reconocido la importancia del hokkien, el hakka, como también las diferentes lenguas y dialectos propios, estableciendo una igualdad entre el mandarín y ellos.

De la misma manera que Lee, quien acabó en la alianza pan-verde y por eso fue expulsado del KMT, Tsai también ha hecho una política de expansión económica y reconocimiento de la marca Taiwán en contraposición a la China.

El gobierno de la presidenta Tsai quiere promocionar el nacionalismo taiwanés y ganar aliados y reconocimiento»

 

Es en esta expansión económica donde el gobierno de Taiwán con Tsai busca promocionar el nacionalismo taiwanés, como también ganar aliados y reconocimiento. Pero a pesar de su victoria electoral, el papel de Pekín tajante contra el independentismo taiwanés, con las consecuencias económicas, civiles y militares que tendría, provoca que tampoco exista una agenda independentista en Taipéi. El 56,9% está a favor de mantener el statu quo actual. Y escala hasta el 82,1% si sumamos los que están a favor del statu quo pero reivindicando Taiwán. El apoyo a la unificación bajo el mandato de Pekín es del 1,3% en junio de 2022, según el NCCU. Y es que económicamente la China continental y Taipéi están muy vinculados.

La República Popular de China es el principal importador y exportador de las mercancías de la isla. Casi el 37% de exportaciones de Taiwán van a la China continental, y el 22.1% de las importaciones de Taiwán provienen de China. Tal como señala el Observatorio de Complejidad Económica (OEC).

Así pues, si volvemos a la situación actual, en plenas maniobras militares del Ejército Popular de Liberación alrededor de Taiwán después de la visita de Nancy Pelosi, y después que el G7 haya condenado tales maniobras como intimidatorias, podemos entender porque el gobierno chino considera que se trata de un asunto interno, mientras que para Estados Unidos lo que sucede en Taiwán también les compromete. Desde 1971 el gobierno de Estados Unidos ha mantenido una política ambivalente, sobre todo a partir de 1979 cuando con Jimmy Carter, EEUU se adscribió al Comunicado de Shanghái donde se afirma que Taiwán forma y formará parte de una única China, cuya capital es Pekín. A pesar de ello, relegaron las actividades con Taiwán al terreno económico, aprovechando este marco para desarrollar su diplomacia y colaboración. 

En conclusión, tendremos que fijarnos hacia dónde evoluciona la cuestión nacional en Taiwán, pues ni Nancy Pelosi, ni nadie de la Administración Biden muestra su apoyo a la secesión de la isla. Y sigue reconociendo el principio de Una sola China, y que Taiwán es parte de ella. Por otro lado, hemos de seguir qué sucede con la diplomacia de Estados Unidos sobre Taiwán, pues su discurso ambivalente de reconocer que es China y al mismo tiempo no tratarlo como un asunto doméstico tensa las relaciones con China. Y por último el panorama electoral de Taiwán habrá que ver qué sucederá si gana el KMT de nuevo, y si habrá un retroceso en la retórica presidencial de Taipéi. 


Guillem Pursals es politólogo, máster en Seguridad, especialista en conflictos, seguridad pública y Teoría del Estado.