Internacional

Rusia admite errores en la movilización mientras siguen las huidas hacia Georgia o Kazajistán

Ciudadanos rusos huyen a Georgia a través del paso fronterizo de Verkhnii Lars.

Ciudadanos rusos huyen a Georgia a través del paso fronterizo de Verkhnii Lars. EFE

Vladimir Putin admitió este jueves «errores» en la movilización parcial de reservistas, con la que pretende mandar a más de 300.000 ciudadanos a la guerra en Ucrania, donde su Ejército profesional sigue acumulando derrotas, como la que está a punto de sufrir en Lyman, en pleno Donbás, pese a haber firmado hoy mismo su anexión.

«Hay que tratar cada caso individualmente, y si hemos cometido este error, repito, hay que corregirlo, y traer de vuelta a casa a los que han sido reclutados en contra de los requisitos de movilización», admitió Vladimir Putin, que admitió que se ha movilizado a padres de familias numerosas, personas con enfermedades crónicas o por encima de la edad de movilización.

Mientras tanto, miles de ciudadanos siguen intentando escapar del país y formando grandes colas en las fronteras con Georgia o Kazajistán, así como en los aeropuertos donde siguen operando vuelos internacionales.

Reservistas con su propio kit de primeros auxilios

Parte de los reservistas llamados a filas en los últimos días por Rusia han recibido órdenes de incorporarse a las Fuerzas Armadas con su propio paquete de primeros auxilios, ante la aparente falta de recursos por parte de las autoridades rusas, según los servicios de Inteligencia de Reino Unido.

Los hombres convocados en el marco de la movilización parcial decretada por el presidente ruso, Vladimir Putin, apenas reciben formación para responder a emergencias y llegan al frente de combate portando en ocasiones recursos que le son propios.

Las autoridades les recomiendan incluso que se aprovisiones de productos de higiene menstrual como una opción barata frente a posibles necesidades médicas, recoge la Inteligencia militar británica en un informe publicado este viernes.

Algunos militares han obtenido cintas para torniquete «de tipo occidental», pero las estarían atando con cables a sus equipos, en lugar de con el velcro habitual, por el temor a que otros compañeros puedan robárselas. Los expertos británicos advierten de que estas carencias retrasan e incluso imposibilitan una actuación de urgencia.

Londres ve como «casi seguro» que los problemas en el aprovisionamiento de medicinas y equipos a las tropas rusas «están contribuyendo a un estado de ánimo en declive y a una falta de voluntad (por parte de los militares) para emprender acciones ofensivas».

El Gobierno ruso apenas da datos sobre bajas en sus filas, pero la semana pasada, tras el anuncio de la movilización, reconoció que ya había perdido en Ucrania a casi 6.000 efectivos. Las Fuerzas Armadas ucranianas, en cambio, han elevado este viernes a más de 59.000 las bajas rusas desde febrero, con más de 500 fallecidos en el último día.

Te puede interesar

Comentar ()