«La historia nos está mirando». El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin III, ha sido contundente ante los representantes, en su mayoría ministros de Defensa, de los más de 40 países que forman el Grupo de Contacto para Ucrania. La gran decisión que esperaba Ucrania de esta reunión en Ramstein, la puesta en marcha del Plan Leopard, de momento no tiene el visto bueno de Alemania, que sigue deshojando la margarita: Leopard sí, Leopard no.

Todos los focos estaban fijos en el nuevo titular de Defensa alemán, Boris Pistorius, ya que los países dispuestos a enviar los Leopard, de fabricación alemana, precisan su licencia para reexportarlos. Los socialdemócratas alemanes, que forman gobierno con Verdes y Liberales, han sido reticentes hasta ahora debido a que temen que conduzca a una escalada. Pistorius ha remarcado en Ramstein que «hay argumentos a favor y otros en contra para enviar los Leopard». Señala ahora que la prioridad es centrarse en la defensa aérea.

El secretario de Defensa de EEUU, Lloyd Austin III, ha destacado lo que hace Alemania, no lo que no ha hecho. «Todos podemos hacer más», ha dicho. Y ha subrayado que los alemanes «son un socio fiable y lo llevan siendo mucho tiempo».

El canciller federal, Olaf Scholz, ha remarcado insistentemente que Alemania no puede adoptar sola la decisión de enviar los carros de combate de primera línea, aunque ha desmentido que su decisión esté vinculada al envío de Abrams estadounidenses. Scholz mantiene que se guía por tres criterios: la protección de Ucrania, evitar una escalada que implique a la OTAN y no actuar en solitario. Polonia se ha mostrado dispuesta a dar Leopard a Ucrania sin la luz verde de Berlín. Está por ver si Alemania se opondrá a que otros lo hagan.

El ministro polaco de Defensa, Mariusz Blaszczak, se ha mostrado esperanzado. «Estoy convencido de que la construcción de la coalición acabará en éxito». Y ha argumentado que su evaluación positiva se basa a que 15 ministros de Defensa han hablado en Ramstein sobre los Leopard.

Aún así, el secretario de Defensa de EEUU, Lloyd Austin III, ha remarcado que los países que conforman el Grupo de Contacto han aprobado nuevos envíos a Ucrania, incluidos los Challenger 2 británicos, los primeros carros de combate de primera línea que llegarán al frente. «No se trata de la seguridad de Ucrania, sino de la seguridad de Europa, y del mundo. Se trata de que defendamos un mundo basado en reglas», ha dicho Austin, en la rueda de prensa posterior a la reunión. Francia, Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido han donado sistemas de defensa aérea.

El jefe del Estado Mayor Conjunto, Mark A. Milley, ha subrayado que es muy difícil que este año se logre expulsar a la Federación Rusa de «todos los territorios ocupados». Ha destacado que hay que forzar la situación para que el Kremlin no vea otra manera que sentarse a la mesa de negociaciones.

Estamos en un momento crucial. No es el momento de ir más lento. Es el momento de ir más allá»

lloyd austin III, secretario de defensa de eeuu

«Estamos en un momento crucial. Rusia se está reagrupando, está reclutando y está tratando de contar con más equipamiento. No es el momento de ir más lento. Es el momento de ir más profundo», ha señalado Lloyd Austin III a primera hora en Ramstein. «Nos está mirando el pueblo ucraniano. El Kremlin nos está mirando y la Historia nos está mirando. Así que no cejaremos en nuestro empeño. Y no cejaremos en nuestra determinación de ayudar a Ucrania a defenderse de la agresión imperial de Rusia», ha añadido.

EEUU anunció poco antes del encuentro en Ramstein una ayuda de 2.500 millones de dólares en armamento. En este paquete se incluyen 90 vehículos de combate Stryker y 50 Bradley, pero no carros de combate de primera línea Abrams. El titular de Defensa de EEUU ha remarcado que el paquete total es muy relevante y que si se usa adecuadamente será de gran utilidad a Ucrania. «No solo se trata de un tipo de armamento», ha dicho Austin con intención de minimizar el hecho de que no se haya aprobado la entrega de los Leopard 2.

El Compromiso de Tallín

Para impulsar la reunión de Ramstein, el ministro británico de Defensa, Ben Wallace, y el estonio, Hanno Pevkur, han promovido el llamado Compromiso de Tallín al que se han sumado también Polonia, Lituania, Letonia, República Checa, Eslovaquia y Países Bajos, para anunciar más ayuda militar a Ucrania. Destacan los Challenger 2 británicos, unos carros de combate de primera línea como los Leopard 2. En un comunicado conjunto, se comprometen a entregar de forma colectiva una cantidad de donaciones sin precedentes».

A esta reunión en Ramstein ha asistido el ministro ucraniano de Defensa, Oleksy Reznikov, el recién llegado ministro alemán, Boris Pistorius, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. En representación de España ha asistido el director general de Política de Defensa, el teniente general Fernando López del Pozo. La ministra española de Defensa, Margarita Robles, ha dicho que las decisiones se adoptarán en la cumbre de mitad de febrero de la OTAN. Ha recordado la ministra que «España no es EEUU en cuanto a su capacidad de envío».

España se ha desmarcado en principio del Plan Leopard, ya que los carros de combate que había ofrecido, almacenados en Zaragoza, se han quedado totalmente obsoletos. Tendría que comprometer otros y de momento no se contempla su modernización.

Desde Madrid, el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, ha dicho que hay que dar a Ucrania «las armas necesarias no solo para repeler los ataques, sino para ganar terreno. Creo que Ucrania necesita carros de combate pesados. El Parlamento Europeo se mostró favorable a la entrega de Leopard 2 a Ucrania esta semana.

Ante los ministros congregados en Ramstein ha intervenido el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, de forma virtual. «Hay que actuar rápido. La guerra de la Federación Rusa no admite dilación. Sois personas fuertes de países poderosos. Os animo a tomar decisiones que permitan que Rusia no ejerza el poder. Tenéis el poder de garantizar artillería y aviones que aplasten el terror. Está en vuestro poder lograr la victoria. Rusia debe perder».

Rusia, en su línea, ha advertido de que la OTAN está propiciando una escalada bélica, un discurso que sostiene desde el primer minuto en el que Ucrania empezó a recibir ayuda de los países occidentales, encabezados por Estados Unidos. Al agitar el miedo pretende parar los pies a los que ayudan a Ucrania, mientras el gobierno de Kiev insiste en que Rusia no se va a parar si no es derrotada. Y el Kremlin lo confirma. Sus planes siguen inalterables.