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LORENT SALEH/ ACTIVISTA VENEZOLANO DE DERECHOS HUMANOS

"Es una burla que el gobierno español trate igual a verdugos y víctimas del chavismo"

El ex jefe del Sebin y ministro favorito de Hugo Chávez se afinca en España tras ser liberado con la mediación de Zapatero

Lorent Saleh, activista venezolano

El venezolano afincado en España Lorent Saleh, activista por los Derechos Humanos. SALEH INSTITUTE

Para el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, Miguel Rodríguez Torres, el ex ministro del Interior de Hugo Chávez, que llegó el domingo a Madrid tras ser excarcelado, «es uno más de los 70.000 venezolanos que han venido a nuestro país gracias al esfuerzo que ha hecho el gobierno español». Para Lorent Saleh, defensor de los derechos humanos venezolano que vive en España desde 2018, el ex jefe del Sebin (Servicio de Inteligencia bolivariano) es «responsable de crímenes de lesa humanidad, no es como los venezolanos que huyen de la pobreza, del hambre, de la persecución, de la delincuencia, de la dictadura y su violencia, ellos no tienen nada que ver con un general que lleva toda su vida asesinando». 

Para el ministro Albares, Rodríguez Torres, que estaba al mando cuando se creó la Tumba, la siniestra cárcel bajo tierra donde pasó dos años y seis meses Lorent Saleh, se podrá beneficiar del estatuto que rige para los venezolanos que «permite la residencia casi de forma automática». Para el activista venezolano, Rodríguez Torres es «un militar golpista, como Franco, que tomó el poder por la fuerza». Explica Lorent Saleh, Premio Sajarov en 2017, cómo quien fuera el ministro favorito de Chávez «aplastó a las voces disidentes en Venezuela; creó el Sebin, órgano que tortura y asesina, según el Alto Comisionado de Derechos Humanos». 

Rodriguez Torres llevaba cinco años encarcelado. Tras la muerte de Chávez, se enemistó con su heredero, Nicolás Maduro, y dejó el gobierno en 2014. En 2017 creó el Movimiento por la Democracia. La rivalidad llegó hasta su arresto por «acciones contra la paz». Le atribuyeron delitos de instigación a la rebelión, traición a la patria, espionaje y socavamiento de la institución militar. El ex jefe del Sebin agradeció las gestiones al ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero en un mensaje en video tras su liberación.

«Este recibimiento por parte del gobierno español demuestra que Rodríguez Zapatero tiene mucho poder2, apunta Saleh. «Es el embajador de las dictaduras latinoamericanas, especialmente de la dictadura venezolana y de sus redes de narcotráfico y extorsión». 

No es coherente que el gobierno español, en lugar de lograr la libertad de españoles, vele por un torturador»

Para Lorent Saleh, quien se curtió en la lucha estudiantil contra el régimen chavista desde antes de su mayoría de edad, la liberación y acogida en España del ex ministro chavista es «una burla». «No puedes meter en el mismo espacio y quieras igualar a un militar con un gran historial de crímenes de lesa humanidad con miles de víctimas. No es coherente el gobierno de España en lugar de lograr la libertad y las garantías de españoles presos vele por un torturador. ¿Cómo se sentirá si estuviéramos hablando de un general franquista o del pionero de la tortura del franquismo?», añade.

María Auxiliadora Delgado, Ángela Expósito y Jorge Alayeto Bigot son tres presos españoles que permanecen en las cárceles de Maduro, según confirma el Foro Penal venezolano. Los tres tienen doble nacionalidad venezolana y española. María Auxiliadora Delgado ha pasado un calvario, incluida una simulación de liberación. Junto a su esposo, el militar Juan Carlos Marrufo, fue arrestada por financiación del terrorismo, acusación que se desestimó por falta de pruebas. Expósito, dedicada a la docencia, fue condenada a 24 años en un juicio sin pruebas. Alayeto lleva desde 2017 encerrado. Por ellos debería luchar el gobierno español, y Zapatero, y no por el represor de Hugo Chávez, dice Saleh.

Aclara el activista que personalmente no tiene queja del gobierno español, que ayudó en su liberación y le acogió en octubre de 2018. Siempre se ha sentido protegido y goza del pasaporte español. Si tuviera ocasión, le explicaría personalmente al ministro Albares quién es realmente el último excarcelado del chavismo. Justo en la rueda de prensa del martes, Albares, que se verá con una delegación de la oposición venezolana el domingo, subrayaba que el diálogo ha de conducir a la liberación de todos los que no tengan crímenes a sus espaldas.

Recuerda Saleh cómo los escoltas personales de Miguel Rodríguez Torres son los responsables del asesinato de estudiantes el 12 de febrero de 2014. Y menciona a Jorge Redman y Bassil da Costa Frías, a quienes mataron cuando se manifestaban en las inmediaciones de la Fiscalía General. «Aquí en España están la fiscal general de Chávez y Maduro, la Defensora del Pueblo y el jefe del Sebin, tres creadores del sistema de violación de derechos humanos establecido en Venezuela», señala. «Son los archienemigos de los defensores de los derechos humanos. Están aquí. Es muy loco». Y, según indica, viven a todo lujo, en los mejores barrios de Madrid.

Con ellos podría encontrarse Lorent Saleh, que vive en Ribadeo desde hace dos años y medio, con su familia. «Lo peor del caso es que están en España como unos privilegiados, no sufren las penurias de la mayoría de los venezolanos que viven aquí. Debería seguir la pista del dinero de estos criminales, no son venezolanos cualquiera».

Cuando recibió el Premio Sajarov, Lorent Saleh, que tiene vocación artística, realizó una performance en la que quiso transmitir cómo fue su vida, o su no vida, en la Tumba. En White Torture describe cómo fue sometido a un método de presión psicológica que busca que el individuo enloquezca y pierda su identidad.

«Aguanté por mi fe en Dios y por mi madre, una mujer inspiradora», cuenta Saleh. «Cuando vino a verme la primera vez estaba en los huesos y no me tenía en pie. Hice esfuerzos para que no lo notara, pero me derrumbé. Y ella me dijo: ‘No te quiebres. De esta salimos'».

En su representación, Saleh clama: «Habría deseado la muerte antes que traicionar la causa. Por ello dicen que estoy loco».

De allí salió, como todos, «cuando a ellos les da la gana porque no hay orden jurídico». Fundador de Operación Libertad, participó en las protestas sobre todo desde el cierre de Radio Caracas TV, en 2007. Logró salir a Colombia pero en 2014 fue deportado por el gobierno de Juan Manuel Santos. «Yo sabía que estaba enfrentando una dictadura y que eso tiene un precio. Creía que el precio valía la pena».

Millones de personas sentimos odio por la política. Es tan injusto»

Ahora contempla la política venezolana con repulsión. «Millones de personas sentimos odio por la política. Es tan injusto. En esas celdas hay gente que es totalmente inocente, que eran vecinos de alguien que era opositor, y se preocupan por Miguel Rodríguez Torres, que fue víctima de un ajuste de cuentas entre bandas criminales, pero en ningún caso es una persona inocente».

Reconoce que se siente «impotente y decepcionado». Nacido en 1988, de Venezuela solo ha conocido la dictadura. Nunca ha militado en ningún partido político, sino que su compromiso es con los derechos humanos. Ha creado el Saleh Institute. Es implacable con «la complicidad» de la oposición venezolana, a la que acusa de haberse apropiado de dinero destinado a la ayuda humanitaria, y con los medios de comunicación que han mirado a otro lado y no han hecho caso a las denuncias de distintas organizaciones.

«La oposición vive del conflicto y no refleja las inquietudes de la mayoría. La crisis venezolana es un negocio. Y el diálogo es un show. Todos quieren salir de Maduro pero no cambiar el sistema, por eso los venezolanos estamos al borde de la resignación. No quiere decir totalmente resignados», concluye desde su retiro entre ovejas y caballos en Galicia.

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