Tomo un café con el embajador de Palestina, Husni Abdel Wahed, el día que acaba el Ramadán y nos llega la noticia de que, con un ataque aéreo, Israel ha matado a tres hijos del líder de Hamás Ismail Haniya. En declaraciones a la cadena Al Yazira desde Qatar, donde vive, Haniya dijo que varios de sus nietos también han muerto en el ataque.

Mientras, las cifras que nos llegan desde Gaza nos hablan ya de 33.500 palestinos asesinados, entre los cuales 14.000 son niños. "Son 186 días. Y cada día nos trae nuevas masacres y nuevas víctimas", explica. "El lenguaje es una forma maravillosa de expresión. Sin embargo hay también un uso muy malévolo, manipulador del lenguaje. En este caso, hablar de guerra es inadecuado, equivocado,  porque se trata de un genocidio. Muchos vocablos están siendo mal empleados en esta situación para manipular a la opinión pública. También las cifras, y lamento hablar de cifras, porque se trata de seres humanos. Esta cifra de 33.500 asesinados es correcta, pero tiene en consideración solo los cadáveres que han pasado y han sido registrados en hospitales". 

Pregunta.- ¿Hay otra cifra no oficial?

Respuesta.- Hoy mismo, de los escombros del hospital Al-Shifa, lograron rescatar 409 cadáveres. Cada día se sacan muertos de los escombros. Hay por lo menos 8.000 desaparecidos. Los palestinos asesinados en este genocidio son muchos más de lo que dicen las cifras oficiales. Y más del 70 por ciento de las víctimas, tanto mortales como heridos, son niños y mujeres.

P.- Recientemente hemos asistido al asesinato de siete cooperantes de la ONG del cocinero José Andrés. La administración norteamericana ha tomado, por lo menos aparentemente, una actitud más crítica con Netanyahu. ¿Cree que habrá un cambio radical de Biden al apoyo total que se está dando a Israel?

R.- Esta acción criminal ha abierto los ojos a la opinión pública y a los  políticos que no querían ver la realidad, para darse cuenta de que la de Israel es una política sistemática de asesinar a civiles inocentes, porque el 90 por ciento de las víctimas palestinas son civiles. Antes de los siete cooperantes hubo otros 196 cooperantes o funcionarios de ONGs y de las Naciones Unidas que fueron asesinados, pero nunca se habló de ellos. Además han sido asesinados más de 400 sanitarios y 141 periodistas. En la mayoría de los casos han sido asesinatos intencionados, premeditados. Dicen que no hay mal que por bien no venga. Y lamento que el coste sea en vidas humanas. Pero este hecho de alguna forma ha despertado al mundo de la gravedad de lo que está ocurriendo en la franja de Gaza y en Cisjordania también, que es otro episodio medio ignorado. Al día siguiente, el gobierno israelí anunció ciertas medidas para facilitar la entrada de ayuda humanitaria, la apertura del paso de Eretz y el puerto de Ashdod. Yo he dicho en algunas entrevistas que algunos líderes se van a conformar con el anuncio de Israel y que Israel no va a cumplir. Lamento decir que he tenido razón, porque hasta ahora es lo que está ocurriendo.

P.- España está teniendo una actitud diferente. ¿Cómo ve la actuación de nuestro país y del Gobierno?

R.- Mire, estamos en una era donde los que actúan conforme al Derecho internacional y a los valores humanos son considerados una excepción. En este caso, el gobierno de España es un ejemplo digno que ha demostrado una gran capacidad tanto de gestión como de iniciativa y de liderazgo. Y afortunadamente esta política del presidente Sánchez y su Gobierno ha tenido un efecto positivo, porque hay otros países que han seguido su ejemplo.

P.- En los últimos días también han pasado cosas en Israel. Hemos visto algunas manifestaciones en Tel Aviv, en Jerusalén y parece que más de 50.000 israelíes han salido a la calle pidiendo, por supuesto, la liberación de los rehenes en manos de Hamás, pero a la vez criticando a Netanyahu y pidiendo elecciones. ¿Qué impacto cree que puede tener la protesta interna?

R.- Que no se entienda que lo que voy a decir desmerece las movilizaciones populares en Israel, pero nosotros hemos apostado durante mucho tiempo por un cambio en la posición popular israelí. De hecho, hemos creado una instancia palestina para trabajar con la sociedad israelí. Y quiero recordar que desde 1976, Yasser Arafat tuvo la visión y el valor de empezar a construir relaciones con la sociedad israelí. Por desgracia, lo poco que se había avanzado lo estamos viviendo en este momento. Todo se esfumó. Y es porque ha habido una política sistemática de adoctrinamiento en la sociedad israelí. A juzgar por la composición del parlamento y por las leyes que aprueba, la mayoría absoluta de la sociedad israelí es una sociedad adoctrinada, apoya la guerra, la ocupación y no está a favor de una solución política. Estos manifestantes que exigen y reclaman la liberación de los rehenes y la destitución de Netanyahu siguen apoyando la guerra. Es una paradoja, pero es lo que hay. Tenemos que hacer un esfuerzo para hacer ver a los ciudadanos y los políticos israelíes que lo que está pasando,  lejos de beneficiar a Israel, les perjudica en el corto, el medio y el largo plazo.

P.- Hace pocos días Israel ha atacado Siria, asesinando a diferentes representantes del consulado de Irán. ¿Es una manera de que EEUU y otros estados occidentales sigan apoyando la guerra? 

R.- Israel siempre ha sido un factor desestabilizador de la paz y la seguridad, no solamente en la región, sino a nivel mundial. Por tanto, ha mantenido una política que, por desgracia, cuenta con el apoyo de grandes actores en la política internacional como EEUU, Alemania o Gran Bretaña. Siempre se ha salido con la suya y nunca ha tenido que pagar un coste. La guerra es lo único que mantiene la cohesión de este gobierno de extrema derecha fundamentalista. El día que se ponga fin a este genocidio tendrán que rendir cuentas, no solo por las vidas de palestinos que mataron, sino por los excesos y los errores que han cometido hacia sus propios ciudadanos. Con el objetivo de perpetuar la guerra Israel va golpeando aquí y allá. EEUU está muy involucrado en esto y no solamente con el blindaje de Israel, el uso del veto en Naciones Unidas y el suministro de armas que matan a los palestinos. También está involucrado directamente en la guerra en Yemen y en Irak. Hay que tener mucho cuidado, porque en algún momento esta política asesina israelí podría involucrar a otros actores. El bombardeo al consulado iraní en Siria tiene como objetivo involucrar a Irán y esto provocaría una respuesta por parte de EEUU y otros actores. 

P.- ¿Cuál es en este momento la relación entre OLP, la Organización de Liberación de Palestina, y Hamás, el grupo terrorista?

R.- La OLP es el representante legítimo y único del pueblo palestino. Durante mucho tiempo funcionó como un frente amplio donde se integraban todos los componentes políticos de nuestro pueblo. Hasta el día de hoy, la mayoría de los componentes políticos están dentro de la OLP, con la excepción del islam político que es Hamás y Yihad. Lógicamente, sean unos u otros, todos somos palestinos, todos somos parte del tejido social y nacional palestino.

P.- Pero la OLP está trabajando para la paz y Hamás parece tener otros objetivos.

R.- Son proyectos políticos distintos. Nuestro proyecto ideológico es totalmente distinto.

P.- ¿Y quién está detrás de Hamás? Porque nadie duda, evidentemente, que lo que pasó el 7 de octubre ha provocado esta situación. ¿Cuáles son las mentes pensantes? ¿Hay países extranjeros que están apoyando a Hamás en sus políticas criminales?

R.- Yo no soy de Hamás y no conozco muchos detalles de Hamás, pero es algo de público conocimiento que Hamás no es un movimiento aislado. Es parte de un conglomerado que trasciende las fronteras, una organización multinacional, que comprende el movimiento de Hermanos Musulmanes, que fue fundado hace casi 95 años y funciona en todos los países donde hay musulmanes. Y el proyecto de Hamás es parte del proyecto de este conglomerado. Yo no puedo afirmar con quién tienen mayor o menor relación, pero lejos de acabar con Hamás, con este genocidio se está haciendo lo contrario. Hay que tener siempre presente que las ideas no se matan, y convertir a alguien en víctima significa contar con la simpatía de más gente. Lamento decirles que hoy estamos muy lejos de acabar con el proyecto de Hamás y lo que representa, porque hoy muchos manifiestan su simpatía con Hamás y su proyecto.

P.- ¿Cuál es la situación en Cisjordania?

R.- Antes del 7 de octubre había una campaña, entre comillas, israelí, que había costado la vida de cientos de palestinos, el encarcelamiento de miles, la confiscación de enormes porciones territoriales y una ampliación de la política de colonización y de judaización del territorio palestino. Y esto es una constante de la política israelí, más anexión de tierras y más expulsión de ciudadanos palestinos con el mismo objetivo fundacional del Estado de Israel. En Cisjordania, desde el 7 de octubre hasta la fecha, se han instalado 11 nuevas colonias en territorio palestino ocupado. Se ha ampliado la política de expansión y de judaización del territorio palestino, al punto que el último viernes de Ramadán el ejército israelí lanzó desde el aire bombas lacrimógenas a los fieles que acudieron a la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén, donde fue restringido el acceso. Y también se impidió el acceso a los cristianos que celebraban la Semana Santa. A los 470 palestinos que fueron asesinados en Cisjordania desde el 7 de octubre hasta la fecha hay que sumar 8.800 secuestrados. Porque no hay otro vocablo que pueda describir esto. Aunque sea el ejército, cuando tienen a uno por meses detenido sin cargos, sin juicio, sin ir a tribunales, sin acusación, es un secuestro.

P.- Pese a todo usted sigue siendo optimista.

R.- Yo soy heredero de un pueblo, de una cultura y una civilización milenarios. A lo largo de miles de años mi pueblo ha sufrido episodios similares, y a lo largo de toda la historia mi pueblo ha permanecido en su tierra, y esta no va a ser la excepción. Vamos a permanecer en nuestra tierra, vamos a resistir y no le tememos a las palabras. Vamos a resistir el genocidio, vamos a resistir la ocupación y vamos a seguir clamando por los valores humanos de justicia, libertad, paz y futuro. Y sabemos, la experiencia nos ha enseñado, que no hay mal que dure 100 años. Puede durar 100 años, pero en algún momento se acabará. La voluntad de los pueblos es invencible, y nuestro pueblo está decidido a obtener su libertad y a vivir como el resto de los pueblos.


Días después de nuestra conversación tiene lugar el penúltimo episodio bélico en la región, el ataque de Irán a Israel. Pregunto al embajador al respecto. Esta es su respuesta:

“Israel ha intentado expandir la guerra a todo costa e implicar a otros, especialmente a sus aliados. De esta forma Netanyahu sigue con su gobierno de extrema derecha fundamentalista y él está a salvo de la justicia por los casos de corrupción además de las acusaciones a que se enfrenta por su responsabilidad en los acontecimientos del 7 de octubre. Si esta respuesta iraní produce la escalada que busca Israel, estaría logrando otros objetivos entre los cuales puedo mencionar el desvío de atención del genocidio que comete en contra del pueblo palestino en Gaza, además de recuperar el apoyo y la ayuda de EEUU y los demás aliados que han manifestado algunas discrepancias con él. También se recupera la unidad de la sociedad israelí que en los últimos días había registrado manifestaciones que llegaron a demandar la dimisión de Netanyahu y nuevas elecciones”.