"¿Qué conecta realmente una carretera? ¿Dos lugares? Tal vez. Pero las carreteras que dan forma a la historia conectan algo mucho mayor". El último movimiento propagandístico de Marruecos no ha dejado indiferente a nadie. Más de mil kilómetros de autopista que unen Tiznit, en el sur del país, con la última colonia de África. Un megaproyecto que llevará el nombre de un gran amante de este tipo de infraestructuras: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras conocerse la decisión de nombrar "Autovía Presidente Donald Trump" al nodo de comunicaciones que atravesará el Sáhara Occidental, el propio mandatario estadounidense ha acudido a las redes para mostrar su agradecimiento al "muy respetado" rey Mohamed VI. "¡Qué honor tan grande!", ha manifestado el inquilino de la Casa Blanca, que ha expresado su deseo de recorrer la autopista "algún día".
Objetivo conseguido: Trump ha quedado encantado. Y Marruecos está peleando con España para que la final del Mundial de Fútbol de 2030 se celebre en su territorio. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, con el que el presidente estadounidense exhibe muy buena sintonía, tendrá mucho que decir en este asunto.
Sin embargo, más allá de las negociaciones secretas en los despachos, con la decisión del reino alauí ha quedado claro que la figura de Donald Trump atraviesa de lleno la cuestión de la ocupación del Sáhara Occidental. Literal y metafóricamente. Fue el presidente estadounidense quien decidió reconocer la soberanía marroquí sobre el territorio saharaui en 2020.
"Bajo el liderazgo visionario del rey Mohammed VI y gracias al coraje histórico del presidente Donald Trump, el Sáhara marroquí ha entrado en una nueva era en la búsqueda de la paz, el diálogo y la prosperidad", señala el vídeo oficial. También el embajador estadounidense en el reino alauí , Duke Buchan, ha expresado la voluntad de estar "al lado de Marruecos por un Sáhara marroquí definido por la paz, la estabilidad regional y la prosperidad" por parte de su país tras darse a conocer la noticia.
Más de mil kilómetros de carretera para adular a Trump
El proyecto faraónico de las autoridades marroquíes pretende conectar, según el vídeo promocional, "las provincias del sur de Marruecos". Pero, según las Naciones Unidas, el Sáhara Occidental es un territorio pendiente de descolonización, y no parte de Marruecos, al menos de acuerdo al derecho internacional.
Sin embargo, EEUU ha sido el principal valedor de la causa marroquí desde que Trump reconoció la soberanía alauí sobre el territorio, a cambio de que Marruecos abriese relaciones con Israel. Ahora, las autoridades del país le devuelven el favor al presidente estadounidense, en un momento en el que su popularidad pasa por horas bajas.
Con las elecciones de medio mandato en noviembre, la guerra contra Irán y su actuación en el Mundial le están valiendo numerosas críticas a Trump. Frente a aquellos que le cuestionan, con su anuncia, Marruecos le ha comunicado al mandatario norteamericano "que sigue siendo un aliado fiel", explica a El Independiente Roberto Cantoni, de la organización Western Sahara Resource Watch (WSRW).
El proyecto de Marruecos
Según la información publicada, la "Autopista Presidente Donald Trump" ha costado 1.000 millones de dólares. El primer tramo va desde Tiznit, al sur de Agadir, hasta El Aaiún, en el Sáhara Occidental ocupado. "Una autovía, 16 estructuras de ingeniería y el viaducto más largo de Marruecos, que convierte un obstáculo natural en un enlace continuo", aseguran las autoridades alauís. El punto final de este primer eje, El Aaiún, es descrito como "una de las metrópolis atlánticas emergentes de África".
Marruecos va a poner el acento en la parte económica, nunca va a mencionar el tema del extractivismo y la ocupación
A continuación, la carretera sigue hacia el sur, hasta la ciudad ocupada de Dajla. Conocida como Villa Cisneros durante la época de la administración española, el régimen alauí habla la sitúa como "uno de los destinos más cautivadores de África y hogar del futuro puerto atlántico". En total, 1.055 kilómetros de autopista, un megaproyecto al más puro estilo Trump.
Los términos en los que las autoridades alauís hablan del territorio saharaui ocupado no sorprenden a Cantoni. "Marruecos va a poner el acento en la parte económica, nunca va a mencionar el tema del extractivismo y la ocupación. No me extraña que por parte de Marruecos haya este tipo de narrativa y que EEUU la retome y la haga propia", señala.
En este sentido, la mención de Dajla como destino turístico y puerto comercial en el vídeo no es casual. "Hay una estructura tanto gubernamental como corporativa que está intentando legitimar el estatus quo tanto a nivel comercial como a nivel turístico", subraya el experto de WSRW.
Apelar a la "megalomanía" de Trump
Cantoni pone de manifiesto la colaboración de empresas extranjeras en la ocupación del Sáhara Occidental, un territorio que Marruecos explota económicamente. Pese a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que confirma que los acuerdos comerciales con Marruecos en el Sáhara Occidental son ilegales, ya se han firmado precontratos con compañías internacionales con respecto a las instalaciones en el puerto de Dajla.
No es para fomentar el comercio con EEUU, sino para inflar el ego del presidente
Sin embargo, no cree que la decisión de nombrar a la autopista que comunica este territorio con el sur de Marruecos "Presidente Donald Trump" busque atraer a empresas estadounidenses. Esas relaciones comerciales ya existían y han florecido en los últimos años, independientemente de la nueva carretera. "Hay una continuidad histórica que hace que las relaciones sean excelentes. Luego, el que haya un autócrata en Marruecos y un casi autócrata en EEUU lo favorece", asegura.
Así, ve en el movimiento de las autoridades alauís una estrategia de adulación a Trump, a través de la "megalomanía" que tanto gusta al mandatorio estadounidense. "No es para fomentar el comercio con EEUU, sino para inflar el ego del presidente", sentencia.
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