Internacional

Así mueve los hilos el lobby marroquí en la política estadounidense para ganarse su favor frente a España

Donald y Melania Trump junto al rey Mohamed VI y el príncipe Moulay El Hassan en los actos conmemorativos del centenario del armisticio de la Primera Guerra Mundial en Paris.
Donald y Melania Trump junto al rey Mohamed VI y el príncipe Moulay El Hassan en los actos conmemorativos del centenario del armisticio de la Primera Guerra Mundial en Paris. | EFE
PUBLICIDAD

En este siglo las batallas no se libran sólo en el plano bélico. La lucha por el relato es igual o incluso más importante que las que se llevan a cabo con las armas. Por eso, los Estados dedican enormes esfuerzos a promover sus intereses en el extranjero, algunos con mayor o menor éxito. En el caso de España y Marruecos, vecinos enfrentados desde hace décadas por sus intereses territoriales, la pugna por hacer valer su postura ante Estados Unidos es especialmente importante. Y desde Rabat nos llevan ventaja. 

La inmensa mayoría de los países del mundo tienen intereses en Washington y prácticamente todos destinan cuantiosas sumas de dinero para lograr sus objetivos. Desde influir en la toma de decisiones hasta promover el turismo y acuerdos comerciales, la política estadounidense no es ajena a las injerencias de los grupos de interés extranjeros

PUBLICIDAD

Una cuestión que la organización Open Secrets monitorea exhaustivamente. Sus registros sobre este tipo de inversiones extranjeras en EEUU reflejan la enorme diferencia entre la cantidad de dinero que las autoridades españolas y marroquíes dedican a estos propósitos. Una realidad incómoda para España, que no puede competir con sus vecinos del sur.

Frente a los 6,9 millones de España, Rabat ha invertido 58,9 millones de dólares en la promoción de sus intereses en EEUU 

Aunque Marruecos no sea uno de los principales países que están haciendo valer sus intereses en EEUU mediante lobbies (no se sitúa ni entre los diez primeros), sus esfuerzos dan una pista de la especial atención que pone a esta tarea. Especialmente si se comparan con los de España. 

Las autoridades marroquíes destinaron el año pasado 3.489.833 dólares a la promoción de sus intereses en territorio americano. Mientras, el gasto desde España tan sólo alcanzó los 588.590, y ni siquiera llegó desde el conjunto del Estado. Fue el Gobierno catalán el que desembolsó la única partida registrada en 2025 por Open Secrets (que basa su monitoreo en datos del Departamento de Justicia). 

Si miramos los últimos diez años, la diferencia es aún mayor. Desde 2015, las autoridades españolas han invertido 6,9 millones de dólares para influir en la opinión pública estadounidense. En el caso de Marruecos, la cifra asciende a los 58,9 millones. Sólo en 2021, el régimen alauí más que duplicó el total que ha entrado desde nuestro país a EEUU en todo este tiempo. 

De hecho, la inversión más alta que ha llegado desde España no proviene de ningún organismo oficial, sino del Ifema en 2024. Por la parte marroquí, es el grupo estatal OCP -dedicado al negocio de los fosfatos- quien se sitúa a la cabeza en los pagos destinados a promover sus intereses en suelo norteamericano, con una partida de más de 12,7 millones de dólares hace seis años

Turismo y economía para influir en el plano político

El caso estadounidense no es único, ya que Marruecos se apoya en todo tipo de instituciones para influir en diferentes países mediante organizaciones culturales, políticas o económicas. Sin embargo, en EEUU el papel político de estas maniobras es “claro”, señala el director de Descifrando la Guerra, Alejandro López. Allí, la financiación electoral “es proclive a estas dinámicas”. 

Además, Rabat no necesita influir a nivel político de una forma directa. Si se consulta la web oficial de su oficina de turismo, las autoridades marroquíes publicitan la ciudad de Dajla como “un pequeño paraíso situado entre las aguas del Atlántico y las arenas del Sáhara al sur de Marruecos. Pero Dajla no es marroquí, sino una ciudad del Sáhara Occidental ocupada por el régimen alauí desde 1975. 

Así, las inversiones que cada año hace la citada oficina de turismo para favorecer sus intereses entre la opinión pública estadounidense se salen del plano económico y pasan al puramente político. Mediante la promoción del turismo, Marruecos impulsa también sus pretensiones imperialistas en el Sáhara Occidental

En Estados Unidos el funcionamiento de la financiación de partidos y candidatos permite que este tipo de relaciones con potenciales conflictos de intereses políticos no resulten tan escandalosas

No pasa desapercibido el papel fundamental que ha tenido EEUU en la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel. Como parte del acuerdo, alcanzado en 2020, Washington aceptó reconocer el reclamo de las autoridades marroquíes sobre el territorio saharaui. Ese mismo año se produjo la mencionada inversión millonaria del grupo estatal OCP para promover sus intereses en suelo americano. Esta empresa exporta los fosfatos que extrae del Sáhara Occidental

Imagen usada por Marruecos para promocionar el turismo en la ciudad ocupada de Dajla
Imagen usada por Marruecos para promocionar el turismo en la ciudad ocupada de Dajla | Oficina de Turismo de Marruecos

El lobbismo marroquí frente a la diplomacia clásica de España

Si hablamos de cómo Marruecos busca influir en la política de otros países, es paradigmático el caso del Moroccogate, por el que diputados del Parlamento Europeo recibieron pagos a cambio de defender intereses marroquíes. Un escándalo que tendría menos impacto en EEUU del que tuvo en la UE.

“En Estados Unidos el momento en el que se encuentra la política así como el funcionamiento de la financiación de partidos y candidatos permite que este tipo de relaciones con potenciales conflictos de intereses políticos no resulten tan escandalosas”, reflexiona Alejandro López, que ha escrito el libro 'La guerra del Estrecho' sobre el conflicto entre España y Marruecos.

Sobre la estrategia española frente a las fórmulas de control mediático que ejerce Rabat, el analista geopolítico apunta a una “diplomacia más clásica” alejada del lobbismo marroquí. Consistiría en un modelo menos agresivo, por el que “el nuevo statu quo permita influir en decisiones comerciales y migratorias sin escalar la tensión mediante la presión”. 

El lobbismo es una vía para aquellos Estados que no tienen otra manera firme de influir en otros países

Una opinión que comparte el analista argelino Akram Kharief. Como director del portal especializado Mena Defense, cree que nuestro país no debería involucrarse en las actividades de los lobbies en Washington dado que España “ya tiene una diplomacia robusta y posiciones internacionales claras”

“El lobbismo es una vía para aquellos Estados que no tienen otra manera firme de influir en otros países”, apunta Kharief. Así, la manera que encuentra Rabat de influir en las posiciones estadounidenses es la de hacer valer sus posiciones invirtiendo dinero para mover la opinión pública a su favor. 

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto