A los Trump les gustan el dinero, el lujo y las mujeres con largas melenas. Trump jr sigue la estela de su padre. Ni el presidente ni su primogénito se sienten obligados a respetar límites morales en su conducta. Viven sin límites. Y les encanta disfrutar de placeres costosos sin gastarse un dólar. Gracias al oligarca ruso Umar Kremlev, del círculo íntimo de Putin, Trump jr, de 48 años, y su esposa, la modelo Bettina Anderson, de 40 años, disfrutaron de una celebración de ensueño en dos islas exclusivas de las Bahamas, según publicó Propublica. Donald Trump no asistió por problemas de agenda, pero ha reconocido que Kremlev es "amigo personal" de su hijo mayor.

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Kremlev pagó el alquiler de las islas privadas y otros gastos importantes, como un espectáculo de fuegos artificiales y la organización de eventos, según ProPublica, que cita registros y entrevistas con tres fuentes anónimas.

A la boda asistieron unos 50 invitados. La mayoría formaban parte de la familia de los contrayentes como Jared Kushner e Ivanka Trump, Eric Trump, Tiffany Trump y su marido Michael Boulos. La presencia de Kremlev es llamativa en entorno tan íntimo. Elena Sobol, mano derecha del oligarca en la Asociación de Boxeo, también asistió a las celebraciones.

Quién es Umar Kremlev

Kremlev habría pagado miles de millones de dólares para financiar parcialmente la segunda boda del primogénito del presidente de Estados Unidos. El oligarca preside la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), entidad expulsada por el Comité Olímpico Internacional por problemas de gobernanza y corrupción.

La IBA está financiada po la compañía estatal de energía rusa Gazprom. Para efectuar los pagos, utilizó una entidad afiliada con sede en Dubái, según informa la agencia Efe.

Kremlev mantiene una estrecha relación con el presidente ruso, Vladimir Putin. Poco antes de la boda de Donald Jr. formó parte de la delegación de Putin en un viaje a China. A principios de este año Putin le concedió el honor de la Orden de la Amistad, y ha sido sancionado por Ucrania por sus vínculos con Putin.

Los demócratas activan una investigación

Los demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes han pedido que se investigue este "regalo", ya que "plantea serias preocupaciones en materia de seguridad nacional y corrupción pública". En una carta remitida el lunes por el líder demócrata en esta comisión, Robert García, a la jefa de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, se exigen varios documentos para indagar en los datos revelados por ProPublica.

"La estrecha y opaca relación entre el hijo de un presidente de los Estados Unidos en ejercicio y un miembro del círculo íntimo del dictador ruso Vladímir Putin suscita graves preocupaciones en materia de seguridad nacional y corrupción pública", apunta Robert García en la misiva.

En un extenso comunicado en Instagram, la pareja explica que su "querido amigo" Umar Kremlev "muy generosamente organizó dos noches increíbles de celebraciones para nosotros DESPUÉS de nuestra boda". Considera que el gesto es un "regalo de boda extraordinariamente generoso de un amigo". Puntualizan que la boda tuvo lugar de forma privada antes del viaje a Bahamas.

'No hay nada gratis'

Los vínculos entre el círculo cercano a Trump con Putin y los oligarcas que actúan a su servicio son numerosos. De hecho, Steve Witkoff, enviado de Trump para las negociaciones sobre Ucrania, y Jared Kushner, mediadores del presidente para Ucrania, mantenían buena relación con el negociador ruso, Kiril Dmtriev, quien conoce a fondo la mentalidad occidental. Trabajó en la consultora McKingsey. Sabían los tres cómo se mueve el mundo de los negocios y así trataban sobre la guerra en Ucrania.

En el caso de Donald Jr. suscita muchas dudas de cómo puede alguien tan cercano a Putin apoyar económicamente a un miembro de la familia presidencial. Además, Trump Jr tiene un papel político destacado: actúa de portavoz de la campaña de su padre, e incluso se le ha señalado como un posible heredero político.

Donald Sherman, presidente y director ejecutivo de Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington (CREW), ha dicho que el Congreso debería considerar seriamente la posibilidad de exigir declaraciones de patrimonio a los hijos mayores del presidente, además de al propio presidente, según The Guardian.

El quid de la cuestión es la naturaleza de la amistad y si la entrega de regalos es genuina o está pensada para influir, sostiene Sherman. "Sabemos que empresas privadas y gobiernos extranjeros han estado tratando de ganarse el favor de Don Jr. para servir a sus propios intereses económicos. Por eso, es importante que haya cierta transparencia cuando personas vinculadas al Gobierno ruso colman de costosos regalos al hijo mayor y adinerado del presidente". Y añade: "La mayoría de nosotros aprendemos de niños que 'no hay nada gratis'. Una cosa es que, por la naturaleza de esta amistad, haya un intercambio mutuo de regalos lujosos. Y otra muy distinta es que el padre de alguien se convierta en presidente y, de repente, este nuevo amigo empiece a hacer regalos; ese contexto es muy importante".