Estados Unidos | Internacional | Política

Trump anuncia duras sanciones económicas contra Irán tras el ataque con misiles a bases de EEUU en Irak

El presidente de EEUU asegura que las tropas americanas están "preparadas para todo", pero que Irán parece que está reculando, "lo que hará el mundo mejor"

Donald Trump, durante su intervención sobre los ataques iraníes. WHITE HOUSE

Guerra o paz. Durante unas horas el mundo ha contenido la respiración pendiente de las palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha optado por más sanciones pero no más misiles. El presidente se ha felicitado de que no haya que lamentar víctimas mortales, «gracias a las precauciones adoptadas».

Ha asegurado que Irán ha sido el patrocinador del terrorismo y EEUU no va a dejar que pase para ello EEUU llevará a cabo nuevas represalias económicas, que se impondrán de inmediato.»Los estadounidenses deberían estar muy agradecidos y felices», ha dicho al empezar sus declaraciones.

«Nuestras grandes fuerzas americanas están preparadas para cualquier eventualidad. Irán parece que está reculando, lo que es bueno para todas las partes y hará el mundo mejor», ha señalado.

«Bajo mi dirección, las tropas de EEUU han eliminado al terrorista Qasssem Soleimani, responsable de innumerables atrocidades… Ha matado a miles de militares y civiles», ha declarado Trump, flanqueado por el vicepresidente Pence, y el secretario de Estado, Mark T. Esper. «Deberíamos haber acabado con Soleimani hace mucho tiempo».

Irán ha de dejar sus ambiciones nucleares y dejar de apoyar el terrorismo… Ha llegado la hora de que los aliados reconozcan esa realidad»

«Irán ha de dejar sus ambiciones nucleares y dejar de apoyar el terrorismo. Ha llegado la hora de que los aliados reconozcan esta realidad. Hemos de trabajar juntos para hacer el mundo más seguro… Un acuerdo que permita a Irán ser un gran país y dejar de fomentar la violencia y la guerra», ha señalado el presidente. También ha pedido a la OTAN que se implique más en Oriente Próximo.

Donald Trump ha realizado esta declaración en el Grand Foyer de la Casa Blanca apenas unas horas después del ataque de Irán con dos decenas de misiles en la base militar estadounidense de Ain al Asad, en la provincia de Al Anbar, y Erbil, en el Kurdistán iraquí. Nada más conocerse el ataque, en la madrugada del miércoles, escribió en Twitter que todo iba bien. Es decir, no habría que lamentar víctimas mortales.

Trump mantuvo una reunión en la Casa Blanca nada más conocerse los ataques. Han asistido el secretario de Defensa, Mark T. Esper, y el general Mark A. Milley, jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor. A primera hora también se ha visto con el vicepresidente, Mike Pence. Los misiles se han lanzado a la 1.20 de la madrugada, hora iraquí, justo a la misma hora en la que Soleimani saltaba por los aires el viernes en un ataque con factura estadounidense.

Una acción plena de simbolismo

La acción ha tenido un marcado carácter simbólico. Por la hora a la que se ha ejecutado, y también porque apenas horas antes los restos de Soleimani se depositaban en su tierra natal. La operación se ha denominado Mártir Soleiman, en homenaje al héroe caído. A su vez, ha sido calculadas sus consecuencias.

Irán informó al gobierno iraquí de que iba a realizar estos ataques. La oficina del primer ministro ha señalado que no hubo víctimas iraquíes. En estas bases no hay militares españoles. Unos 500 se emplazan en Besmayah, al sureste de la capital iraquí. Apenas quedan tres en Bagdad, tras desplazar la OTAN a otros diez a Kuwait.

Fuentes de la Inteligencia de EEUU mantienen que Irán ha evitado intencionadamente ocasionar víctimas mortales con el fin de responder con contundencia pero minimizar los riesgos de una vuelta de tuerca de Donald Trump. El momento es muy delicado, dado que Trump está inmerso en un proceso de impeachment en el Senado en un año electoral.

Significativos demócratas, como el senador Richard J. Durbin de Illinois, han abogado por reivindicar el papel constitucional del Congreso a la hora de declarar la guerra.

«La feroz venganza de la Guardia Revolucionaria ha comenzado», ha señalado en un comunicado difundido a través de Telegram este cuerpo del régimen de los ayatolás. Irán ha calificado como un crimen perpetrado por una «organización terrorista el asesinato» del general Qassem Soleimani, el pasado viernes en Bagdad. Ya es un mártir para el régimen que lidera Ali Jamenei.

Qassem Soleimani era considerado el número dos del régimen iraní. Estaba dedicado en cuerpo y alma a la expansión de la Revolución Islámica más allá de las fronteras de Irán. Es quien mantenía contacto directo con todas las facciones chiíes que combaten en Siria, Irak, Líbano o Yemen.

El viernes, nada más aterrizar en el aeropuerto de Bagdad, el vehículo en el que viajaba fue objeto de un ataque con drones. De su cadáver solo se encontró un dedo con un anillo que ayudó a identificarlo. Durante días los iraníes le han rendido homenaje. Justo el lunes Soleimani fue enterrado en su tierra natal, Kerman, donde había nacido hace 62 años.

Miles de personas tomaron parte en los oficios fúnebres en Kerman. Como consecuencia de una estampida, perdieron la vida 56 de los asistentes y más de 200 resultaron heridos.

«Una bofetada en la cara»

El Líder Supremo, Ali Jamenei, ha asegurado que los ataques son «una bofetada en la cara» de Estados Unidos. Jamenei mantiene que esta respuesta no es suficiente, porque su objetivo es que EEUU salga de la región, una región donde la inestabilidad es la norma.

Sin embargo, el ministro iraní de Exteriores, Mohamed Javad Zarif, ha escrito en su Twitter que el objetivo de Teherán no es una escalada bélica, si bien el asesinato de Soleimani exigía una respuesta.

Lo que advierten los analistas es cómo la medida del tiempo para los persas es diferente. La verdadera venganza puede tardar meses y ser sorprendente. Irán es consciente de su inferioridad frente a la maquinaria militar estadounidense, así que sus acciones no serán convencionales.

Trump llegó a advertir al régimen de los ayatolás que EEUU tenía en sus objetivo 52 lugares significativos de relevancia cultural en Irán. Serían 52 por los rehenes estadounidenses secuestrados en la embajada de EEUU en Teherán durante 444 días entre noviembre de 1979 y enero de 1981. Cualquier eventual ataque contra enclaves culturales en Irán provocaría una conmoción en todos los iraníes, también en los opositores al régimen.

El asesinato del general Soleimani, un paso que descartaron los predecesores de Donald Trump por sus previsibles consecuencias en la región, ha desencadenado la más grave crisis entre EEUU e Irán en décadas.

Comentar ()