Los caucus de Iowa tienen un vencedor inesperado. La carrera por la nominación demócrata ha arrancado con un caos de tal calibre que el único que ha resultado beneficiado es Donald Trump. Malos augurios en este 2020.

«Hemos encontrado inconsistencias en el reporte de una serie de datos. La aplicación no funciona. No se trata de un hackeo o intrusión. Nos llevará tiempo confirmar los datos», ha señalado Mandy McClure, responsable de comunicación del Partido Demócrata en Iowa, según informa The Guardian.

Son los partidos a nivel estatal los que gestionan las primarias presidenciales. En Iowa el Partido Demócrata creó una aplicación para móviles para que los responsables de cada caucus enviara los datos y si fallaba lo confirmara telefónicamente. El software ha fallado y las líneas telefónicas se han saturado.

Por esa razón, cuando ya debería estar claro quién arranca en posición de salida entre los 11 candidatos demócratas que aspiran a disputar la Presidencia a Trump lo único definido en el horizonte es que Trump se apunta una simbólica victoria en campo ajeno.

En su cuenta de Twitter, la red social que le sirve de altavoz a sus pensamientos, sentenciaba: «¡Gran VICTORIA para nosotros en Iowa!». Los republicanos también lidiaban por su la candidatura pero en realidad Trump se refiere a la contienda demócrata.

Después de un año de campaña, millones de dólares invertidos por los candidatos, debates interminables, la expectativa en este singular proceso electoral era máxima. Iowa decide apenas 40 delegados, pero quien gana aquí y en New Hampshire o queda en segunda posición parte en posición de clara ventaja. El caso más relevante fue el de Jimmy Carter en 1976, que saltó de Iowa a la Casa Blanca para sorpresa de la gran mayoría.

En este caso, sea quien sea el ganador, su victoria queda ensombrecida por este retraso a la hora de conocer los resultado y el caos que se ha generado.

Partía como favorito en los sondeos el izquierdista Bernie Sanders, de 78 años, quien ya en 2016 intentó ser el aspirante para combatir contra Trump. Finalmente la elegida fue Hillary Clinton, quien acabó ganando en voto popular pero perdió la Presidencia por los votos electorales. Nunca en Estados Unidos una mujer estuvo tan cerca de la Casa Blanca.

«Hoy es el principio del fin de la Donald Trump», ha señalado Sanders, quien pese a su edad denota una gran ingenuidad y una gran confianza en sus propias fuerzas.

Según los datos de la campaña de Sanders, basándose en el 40% de los datos, el senador por Vermont habría obtenido un 30% de los votos, seguido por el centrista Pete Buttigieg, con un 25%, y la senadora Elizabeth Warren, con un 21%. De acuerdo con este recuento, la noche habría sido nefasta para el ex vicepresidente Joe Biden.

Buttigieg, con apenas 38 años, sería la gran revelación de esta jornada. Con una experiencia política que se reduce a la alcaldía de South Bend, Indiana, pero con galones militares en Afganistán, Buttigieg sería un candidato totalmente opuesto a Donald Trump que ofrecería juventud, cambio y moderación como alternativa al presidente.

«Nos encaminamos victoriosos a New Hampshire», ha señalado Buttigieg, quien sería el primer aspirante a la Casa Blanca que se ha declarado abiertamente homosexual. En New Hampshire votan el 11 de febrero.

La siguiente etapa, y realmente la más relevante, es el llamado SuperMartes, cuando serán elegidos un 40% de los delegados. Es entonces cuando entrará en liza Michael Bloomberg, el único candidato que ha financiado su campaña de su propio bolsillo. Este gran fiasco en Iowa juega a su favor.

Este martes Trump da su discurso del Estado de la Unión, ocasión que va a aprovechar para presumir de los buenos datos económicos. El miércoles va a conocerse el veredicto del impeachment, que se saldará con la absolución de Trump. De momento el viento sopla a su favor con vistas a la reelección.

El presidente que nunca quiso serlo va camino de revalidarse. Quedan nueve emocionantes meses.