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Boris Brexit contra Corbyn cambio, la pugna por el 10 de Downing Street

Empate entre los líderes de los principales partidos británicos tras el primer debate a dos en televisión

Boris Johnson y Jeremy Corbyn

El primer ministro británico, Boris Johnson, y el líder laborista, Jeremy Corbyn, en un momento del debate de ITV. EFE

La cuenta atrás para las elecciones legislativas en el Reino Unido avanza a pasos agigantados. A tres semanas del 12-D, los dos principales contendientes han luchado en su primer combate televisado, el primer debate a dos en el Reino Unido. Empate técnico es el balance generalizado.

Boris Johnson ha convertido al Brexit pactado con la UE en su principal eslogan electoral. El laborista Jeremy Corbyn vende cambio, sin concreción. Quien debería haber sido la tercera en liza, la liberaldemócrata europeísta Jo Swinson, ausente en este combate, gana sin pegar un puñetazo.

El foco de la campaña electoral en cada partido está muy claro. Boris Johnson, primer ministro conservador desde julio pasado, se aferra al Acuerdo de Retirada de la UE alcanzado con los Veintisiete.

«Hagamos realidad el Brexit para dedicarnos a nuestras prioridades», reitera Boris Johnson, que se presenta como el único capaz de lograr el Brexit el próximo 31 de enero. Arremete contra los laboristas, que significan caos y desbarajuste. Y acusa a Corbyn de estar dispuesto a pactar con los independentistas escoceses (europeístas) para llegar al poder.

El laborista Jeremy Corbyn, líder de la oposición, sin embargo, elude hablar del Brexit, y prefiere presentarse como el hombre del cambio. «Un cambio real y una esperanza real» es su lema. Su punto débil es su falta de claridad sobre el Brexit. Su grito de guerra: hay que acabar con esta miseria propiciada por los conservadores.

Asegura que, si es el próximo inquilino del 10 de Downing Street, será el pueblo quien tenga la última palabra sobre el Acuerdo de Salida. Pero no aclara, pese a la insistencia de Boris Johnson, su posición sobre el Brexit, si apoyaría salir o quedarse en esa hipotética consulta.

En las encuestas, los conservadores aventajan claramente a los laboristas por al menos 15 puntos. Boris Johnson tiene posibilidades de lograr una mayoría «operativa», especialmente después de que el Partido del Brexit, liderado por Nigel Farage, se haya echado atrás en circunscripciones cruciales para los tories. Pero queda mucho juego por delante.

En el debate en la cadena privada de televisión ITV, el primero de esta campaña, Boris Johnson y Jeremy Corbyn lidiaron con ganas pero sin hacerse sangre. Boris Johnson trató de reconducir cualquier pregunta al camino del Brexit, mientras que Jeremy Corbyn trató de hablar de todo lo demás. Sobre todo de la desigualdad creciente en el Reino Unido, y del sistema sanitario público (NHS). Corbyn acusó a Johnson de querer vendérselo a Trump, algo que negó el primer ministro categóricamente.

Quedó claro que los ciudadanos ya saben con quién están tratando. La audiencia participó con preguntas pero también con sus carcajadas, cuando Boris Johnson se presentó como un líder que respeta la verdad (risas) o Jeremy Corbyn habla de la necesaria claridad (más risas).

La periodista Julie Etchingham supo cómo ponerles frente al espejo y aprovechar un formato muy dinámico. «Me pregunto si han encontrado el árbol mágico para financiar todas sus promesas», dijo Etchingham con sorna.

Según la encuesta de YouGov para Sky News, el 51% de los encuestados considera que ganó Boris Johnson y el 49% atribuye la victoria a Jeremy Corbyn. El referéndum del Brexit, realizado el 23 de junio de 2016, terminó con este mismo resultado.

Swinson, la tercera en liza

Jo Swinson, la líder liberaldemócrata, peleó hasta el final, incluso en los tribunales, por participar en el debate pero no lo consiguió. Su argumento era que los partidarios de la permanencia en la Unión Europea no tenían representante en ese formato a dos.

Finalmente se quedó fuera, pero los liberaldemócratas defienden a ultranza que el Reino Unido siga en la UE y buscan a ese electorado europeísta para lograr ser fundamentales a partir del 13 de diciembre.

Los liberaldemócratas estuvieron en el gobierno cuando su líder era Nick Clegg, viceprimer ministro en el primer gobierno de David Cameron. Clegg sí participó en un debate en 2010 y fue el ganador.

En 2015 los liberaldemócratas recibieron un severo varapalo en las urnas, y ahora aspiran a recuperar fuelle. Swinson, la única líder mujer y muy joven, 39 años, asegura que ella lucha por ser primera ministra.

Los sondeos anticipan que duplicará el número de escaños. Su papel dependerá también de los resultados de los dos «viejos partidos», como Jo Swinson los define.

Boris Johnson, más creíble como premier

Después de este primer debate, los conservadores dan por ganador a Boris Johnson y los laboristas a Jeremy Corbyn. Dada la impopularidad del líder laborista, casi es un triunfo que haya aguantado todos los asaltos.

Los ciudadanos consideran más fiable a Corbyn que a Johnson (45% frente a un 40%, según YouGov), y creen que está más en contacto con la calle (59% frente al 25%). Sin embargo, Johnson gusta más (54% contra un 37%), y lo más importante, es más «primer ministrable» (54% contra un 29%).

El encuentro televisivo de Boris Johnson y Jeremy Corbyn tuvo momentos memorables, como las preguntas sobre la monarquía, una institución que precisa mejoras, según el líder laborista, y que va más alla de todo reproche, según el primer ministro conservador.

Incluso se mencionó al príncipe Andrés y su relación con el millonario estadounidense Jeffrey Epstein, que murió en la cárcel cuando iba a ser juzgado por tráfico de mujeres y pederastia. Las víctimas son la prioridad, coincidieron ambos. Tampoco la periodista enfiló la carretera del morbo.

La última pregunta de un joven tenía sabor navideño. ¿Qué regalarían a su rival en estas fiestas? ¿Qué colocarían en su árbol de Navidad? Jeremy Corbyn, que elogió la pasión lectora de Johnson, dijo que regalaría al actual primer ministro un libro, el Cuento de Navidad, de Charles Dickens. Y Boris Johnson, erre que erre, daría a su contendiente un ejemplar de su amadísimo Acuerdo de Salida.

Boris Brexit contra Corbyn Cambio. El 12-D sabremos quién llega al 10 de Downing Street.

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