«Nunca me imaginé que iba a estar aquí postulando mi candidatura a primera ministra. Pero cuando veo a Boris Johnson y a Jeremy Corbyn, me doy cuenta de que puedo ser mejor que ellos a cargo del gobierno británico». Jo Swinson, de 39 años, es la líder del Partido Liberaldemócrata, la esperanza de los partidarios de la permanencia en el Reino Unido y quien puede tener en sus manos la llave del futuro gobierno.

La campaña electoral británica ha comenzado la pasada medianoche con un Brexit aun pendiente de resolver como telón de fondo. Swinson es la más firme defensora de un segundo referéndum para revocar el artículo 50. Aun confía en que el Reino Unido siga en la Unión Europea. Las elecciones se celebran en el Reino Unido el 12 de diciembre.

El primer ministro, Boris Johnson, necesita la mayoría absoluta para hacer realidad el Acuerdo de Salida al que han dado su visto bueno los Veintisiete y el Parlamento tiene pendiente de tramitación. Si lo logra, el Brexit se hará efectivo el 31 de enero de 202o. Su bestia negra es el Partido del Brexit, de Nigel Farage, que aboga por una salida sin acuerdo y cuanto antes.

Frente a Boris Johnson, compite por el 10 de Downing Street el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, quien trata de que el Brexit no sea el monotema de la campaña electoral. La razón: su posición sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea nunca ha sido clara. Corbyn no es un europeísta convencido, a diferencia de Swinson.

La esperanza de Corbyn es captar a ese británico harto del Brexit y necesitado de que los políticos se ocupen de sus preocupaciones del día a día: la sanidad, la protección de los trabajadores, la crisis que viene… En las últimas elecciones, en junio de 2017, frente a la entonces primera ministra Theresa May quedó muy por encima de las expectativas. Confía en repetir o mejorar los resultados. Según los sondeos, lo tiene difícil.

Los sondeos apuntan a una victoria clara de los conservadores, liderados por Boris Johnson, que se sitúan a 15 puntos de los laboristas. El Partido del Brexit es una seria amenaza para los tories, ya que si no tienen la mayoría absoluta será por su ascenso. Rondan el 10% en los sondeos, lejos de su gran éxito en las europeas, pero con expectativas de crecimiento.

Los liberaldemócratas, que ahora tienen una veintena de diputados tras la incorporación de un diputado conservador, pueden duplicar sus resultados de 2017. Jo Swinson no se conforma con estas buenas perspectivas.

Como liberaldemócrata, lo que ofrezco a los ciudadanos es un gobierno liberaldemócrata. Puedo ser la próxima primera ministra», dice Swinson

«Como liberaldemócrata, lo que ofrezco a los ciudadanos es un gobierno liberaldemócrata. Puedo ser la próxima primera ministra. El cambio es posible. Depende de ti», ha dicho Swinson en el arranque de la campaña electoral.

En el discurso en Westminster, justo el día en que terminaba sus sesiones el Parlamento, Jo Swinson ha dejado claro que aspira a la mayoría, y por ello reclama un puesto en los debates parlamentarios. El primero será el 19 entre Johnson y Corbyn.

Con esa idea de que la victoria es posible, Jo Swinson no se decanta ni por Johnson ni por Corbyn. De Johnson le distancia el Brexit. Swinson quiere que el Reino Unido siga en la Unión Europea. De hecho, ha dado la vuelta al mensaje de Johnson sobre las ventajas económicas de la salida en la campaña de 2016.

Swinson habla del «bono de la permanencia», es decir, de todo lo que se puede hacer con los 50.000 millones de libras esterlinas que el Reino Unido no tendría que abonar a la UE si finalmente se revocara el Brexit.

Precisamente con el objetivo de un segundo referéndum los liberaldemócratas han sido, junto con los nacionalistas escoceses, quienes han hecho posible el adelanto electoral que reclamaba Boris Johnson desde que accedió al liderazgo conservador y a la jefatura del Gobierno.

Cuando ya estaba encaminado el Acuerdo del Brexit, decidieron apoyar la vuelta a las urnas para plantearlas como un ensayo de referéndum sobre la Salida de la UE. Y los defensores del sí a la UE son los liberaldemócratas.

Con Jeremy Corbyn es muy dura. «No está preparado para ser primer ministro. Aún hoy,si le preguntas si apoya la salida o la permanencia no es claro… Y en economía nos quiere llevar de nuevo a los años 70… No vamos a llevarle al 10 de Downing Street», ha dicho Swinson, según informa The Guardian.

Tampoco se fía de Boris Johnson, a quien ve inquietantes similitudes con Donald Trump. «Sus falsedades, sus promesas incumplidas, sus actitudes hacia las mujeres, parecen hechos con el mismo molde».

Los liberaldemócratas gobernaron con los conservadores entre 2010 y 2015. Con David Cameron como primer ministro, el líder liberaldemócrata Nick Clegg fue viceprimer ministro. Luego pagaron esta alianza en las urnas porque en 2015 se hundieron. Sus 65 diputados quedaron reducidos a la sexta parte.

‘Baby of the House’

Jo Swinson llegó al liderazgo liberaldemócrata el pasado verano, al mismo tiempo que era elegido Boris Johnson como sucesor de Theresa May en el Partido Conservador. Cuando fue elegida, Swinson clamó: «Este país merece algo mejor que Boris Johnson».

Fue la diputada más joven del Parlamento a los 25 años. Era la Baby of the House. Se había enrolado en el Partido Liberal Demócrata a los 17 años y después había estudiado gestión de empresas en la London School of Economics.

Su voz se alzó contra la guerra de Irak tanto como ahora contra el Brexit. También ha sido una gran defensora de la igualdad de género. Es autora de Igualdad y cómo puedes hacer que ocurra. Su imagen en los Comunes con su hijo Gabriel le hizo ganar muchas simpatías. Está casada con el también diputado liberaldemócrata Duncan Hames y son padres de dos criaturas.

Próxima a Nick Clegg, admiradora de la economía del bienestar que propugnaba Anita Roddick y corredora de fondo, Jo Swinson es una escocesa vehemente, convencida de que el presente del Reino Unido es liberal y está en la Unión Europea. Recuerda a Byrgitte Nyborg, la protagonista de la serie danesa Borgen. Como ella, no da una carrera por perdida.