El atentado de Barcelona que ha tenido como resultado al menos 13 muertos y un centenar de heridos es el segundo más sangriento que ha sufrido la Ciudad Condal desde el atentado de ETA en 1987, con 21 muertos y 45 heridos. Los parámetros del atentado terrorista son similares a otros perpetrados en Europa, y cuya autoría ha reclamado el autodenominado Estado Islámico (Daesh).

Con los datos disponibles, que se actualizan constantemente, se hace imprescindible realizar un análisis técnico inicial respondiendo a algunas preguntas: ¿quién?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo? y ¿para qué?

La primera pregunta que nos hacemos es quién es el autor y quién lo respalda: el Estado Islámico o Daesh se ha atribuido la autoría del atentado a través de sus medios habituales Al Jazeera y la agencia de noticias Amaq. Básicamente ha sido perpetrado por una célula residente en diferentes localidades de Cataluña, para evitar su ubicación, e inspirada en el Daesh.

No es una sorpresa. Cataluña concentra un gran número de mezquitas salafistas, y en una proporción mayor que otras zonas de España. Además, una pequeña parte de los 450.000 musulmanes que viven en Cataluña, en su mayoría jóvenes, está muy radicalizada.

La segunda pregunta es cómo, es decir, el modus operandi. Ha sido un ataque con furgoneta, el método preferido por el Daesh, junto con el atentado suicida, por la facilidad para obtener el mayor número de posible víctimas inocentes, incluyendo a ser posible niños. Así genera terror y hace que domine la incertidumbre. Como ya hicieron en Niza hace algo más de un año, el día de la fiesta nacional, cuando murieron 86 personas. Repitieron la fórmula en Berlín y dos veces en Londres. 

La elaboración del atentado y el hecho de tener reconocidas rutas de escape nos indica que ha habido una preparación previa. No es un atentado improvisado. No se trata de un lobo solitario, pero tampoco es de enorme elaboración, por lo que probablemente será una célula. Tendría ramificaciones y financiación en varias localidades de las provincias de Barcelona, Gerona y Lérida, como Vic donde se ha localizado el segundo vehículo implicado, o Ripoll donde residían dos de los detenidos.

No se trata de un ‘lobo solitario’ y es probablemente obra de una célula con ramificaciones en Barcelona, Lérida y Gerona

El dónde, Barcelona, está claro.  ¿Por qué en Barcelona? La razón está en la propia esencia del terrorismo, que pretende afectar a un público mucho más amplio que las propias víctimas del atentado. La propaganda –a nivel global- es esencial: el Estado Islámico (Daesh) necesita titulares.

Barcelona, por razones que no tienen nada que ver con las causas del atentado, ha estado en el foco de la información de los medios de comunicación más influyentes del mundo, que han recogido en sus medios su deriva nacionalista, los ataques de grupos anarquistas contra turistas, o los problemas de seguridad en el aeropuerto. La presencia de reporteros de los principales medios en Barcelona era muy alta, algo tentador para los yihadistas.

El cuándo es sin duda un aspecto crítico. ¿Por qué ahora? El Ramadán había terminado el 24 de junio y la fiesta del Sacrificio (Eid al-Adha) no comienza hasta el 31 de agosto, las dos fechas tradicionales en las campañas terroristas del Daesh. Tampoco parece estar relacionada con la celebración del acceso al trono del rey Mohamed VI, celebrada en Tarragona el día 4 de agosto.

Hay que buscar la oportunidad más en otras razones de la estrategia de Daesh en el porqué. Los principales atentados en Europa, el tercer frente tras el de Siria-Irak y los de las Wilaya asociadas, se han producido en momentos de debilidad del núcleo central. El núcleo central se encuentra ahora en un momento de extrema debilidad, con la fuerza aérea siria bombardeando sus posiciones, y su ejército aproximándose a su principal feudo, Raqqa. Necesitaba demostrar que mantenía su capacidad de actuar, que estaba aún vivo.

Con el núcleo central de Siria e Irak debilitado, Estado Islámico necesita demostrar que mantiene su capacidad de actuar”

Barcelona concentra un enorme volumen de turistas y de múltiples nacionalidades, pero no es la única ciudad de España que reúne unas características similares. De hecho, la réplica de la madrugada Cambrils, donde murió al menos una persona, así lo confirma, pero la dimensión mediática es diferente, como lo es el hecho de que podrían portar cinturones explosivos, falsos, según las últimas informaciones. Es dudoso que tuvieran un mismo origen: los planes eran menos elaborados, y posiblemente tratarían de aprovechar el momento de oportunidad.

El gran éxito que había tenido hasta hoy la lucha contra el terrorismo en España se ha basado esencialmente en la coordinación de la inteligencia, y los Mossos d’Escuadra catalanes, responsables de la lucha contra el terrorismo en Cataluña. Si bien trabajan con una gran profesionalidad, como lo han demostrado ante la réplica de Cambrils, donde fueron abatidos cinco terroristas, y cooperan de forma satisfactoria, no lo hacen al mismo nivel que lo hacen otros cuerpos de seguridad. La principal herramienta ante la incertidumbre es la inteligencia; la inteligencia coordinada y compartida.

No hay que olvidar que los terroristas alcanzan su objetivo con un solo atentado. Actúan sin limitaciones legales, y modifican sus modus operandi. Para las fuerzas de seguridad, incluyendo los Mossos, un solo atentado es un cierto fracaso, tiene que actuar dentro del Estado de Derecho, y deben adaptarse al entorno cambiante del enemigo terrorista. Las lecciones aprendidas son esenciales.

La lucha es larga, pero el final se conoce de antemano, el terrorismo saldrá derrotado.

Emilio Sánchez de Rojas es coronel, doctor en Derecho, experto en terrorismo islamista.