El día que la Justicia belga da carpetazo al caso Puigdemont, el ex president de la Generalitat y número uno de la candidatura de JxCat en las elecciones del 21-D ha cambiado el enfoque de sus mensajes. Ha recuperado el clásico de «España nos roba» en versión instrumental médico.

En Cataluña se tiene que «jurar la Constitución para comprar un estetoscopio», ha dicho el ex president en el último vídeo que ha colgado en sus redes sociales, grabado por cierto en una estética claustrofóbica como si quisiera que pareciera que él también está a ratos en prisión. La suya más que cárcel parece más bien un calabozo para youtubers en el que sí dejan hacer campaña.

No le funciona ya al ex president el victimismo de exiliado político porque su relato compite contra el del también candidato Oriol Junqueras, a quien el juez del Supremo Pablo Llarena ha confirmado que va a pasar la Navidad en prisión, acompañado de Forn, Sànchez y Cuixart. Y la suya sí es una prisión de verdad y no cuatro paredes desamparadas elegidas por un director de campaña para transmitir estoicismo. Se están encargando de dejar claro los de ERC que «si el precio de la libertad es seguir en prisión», están dispuestos a ello. Una forma de dejar de cobardes o, al menos, de poco defensores de la libertad a quienes optaron por no hacerlo yéndose a Flandes.

Por eso, no fuera a ser que su exilio autoimpuesto dejase de importarle a la ciudadanía cuyo voto aspira a conseguir, Puigdemont ha cambiado el discurso. En vez de centrarlo en cómo el 155 amenaza su ombligo, quiere ahora hacer protagonista a los servicios públicos catalanes. Y de ahí los estetoscopios, que si faltan en los quirófanos es por culpa del 155.

«Queremos construir un país que tenga un estado del bienestar de primer nivel y puntero en Europa», ha dicho Puigdemont, algo que según él conseguirán con su «esfuerzo y trabajo, sin tener que depender de las migajas que nos da el Estado español». Es decir, que ahora el 155 amenaza el Estado del Bienestar de los catalanes en general y el de los estetoscopios en particular.

El candidato youtuber al que tanto le gusta comentar sentencias judiciales no ha dicho ni mu de la condena del TSJ a la Generalitat por impago de guarderías

No sé yo a cuántos votantes está a tiempo de convencer de que los temas sociales esta vez sí que le importarían si volviera a estar al frente del Govern, teniendo en cuenta que los dos años que ocupó la Generalitat lo dejó todo de lado para priorizar su plan independentista. Si tanto le importara, podría haber aprovechado su mensaje de hoy para comentar otra de las resoluciones judiciales que se ha conocido. Él que es tan dado a comentar lo que hacen y dicen los jueces aún no ha dicho ni mu de la condena a la Generalitat del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) a pagar cientos de miles de euros al Ayuntamiento de Cornellà de Llobregat en impagos a las guarderías públicas del curso 2011-2012 al curso 2014-2015.

Ha dejado el Govern de pagar hasta 826.800 euros del primer curso y el equivalente a 1.300 euros por alumno por los otros tres cursos, más los intereses de demora. Eran recortes de los tiempos de Artur Mas, pero sería interesante saber qué opina su sucesor, el candidato youtuber del 21-D, de que tengan que intervenir los tribunales que tanto critica para velar por los servicios sociales de los que de repente se ha acordado en campaña electoral.