La mirada de Europa cada vez se dirige más hacia África -pero con nuevos ojos. Estamos empeñados en elevar nuestra asociación al siguiente nivel. Queremos contar con los jóvenes de África, con esa juventud que está determinada a construir su propio futuro, idealmente en asociación con otros.

La Unión Europea quiere asegurarse de que lo hacemos juntos: no por África sino con África. Este es también nuestro planteamiento en la propuesta hacia una nueva estrategia global con África. La estrategia es un punto de partida para un intenso diálogo sobre nuestras prioridades comunes, que culminará en la Cumbre de la Unión Europea y la Unión Africana del próximo octubre.

En la Cumbre deberíamos acordar de forma conjunta unos resultados concretos que mejoren las vidas de los ciudadanos africanos y europeos por igual. La Cumbre debe servir de catalizador. 

Los nuevos líderes de la UE han puesto a África en lo más alto de sus agendas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, han estado en África a las pocas semanas de acceder a sus cargos. La semana pasada fuimos a Mauritania, Burkina Faso, Etiopía y Sudán. 

Mientras tanto, África también está cambiando, y este cambio está impulsado por el dinamismo económico y la población más joven del mundo. También progresa la integración regional: con la zona de libre comercio continental africana (ACFTA), el continente está buscando crear la mayor zona de comercio desde la fundación de la Organización Mundial del Comercio. 

Nuestro continente hermano es el lugar del futuro: es en África donde se van a tomar las decisiones importantes a nivel planetario

Nuestro continente hermano es sin duda, en muchos sentidos, el lugar del futuro: es en África donde se van a tomar las decisiones importantes a nivel planetario, ya sea en materia de cambio climático, «digitalismo», crecimiento sostenible, economía justa o seguridad. 

Lamentablemente, el multilateralismo está siendo menoscabado justo cuando más falta nos hace. Las dos mayores tendencias que configuran nuestro mundo – el cambio climático y la revolución digital – están cambiando los dos continentes. Esta es la razón por la que África y Europa deben defender un modelo de cooperación internacional, fundamentado en un multilateralismo basado en normas, en la libertad política, la solidaridad y la dignidad humana.

La inclusividad nos permitirá aprovechar todo el potencial de nuestros ciudadanos, especialmente de los jóvenes y de las mujeres.

Otros actores tienen una participación cada vez más activa en África. Pero lo que distingue a la Unión Europea es que nosotros situamos el desarrollo humano y la sostenibilidad en el centro de nuestra visión del mundo: el derecho de la gente a dar forma a sus propias vidas en libertad y con sus derechos protegidos. 

El progreso en África es real, pero quedan todavía muchos desafíos: la persistencia de la pobreza y los conflictos y los derechos democráticos que están amenazados. La duplicación prevista de la población de África ofrece oportunidades reales, aunque también exige adoptar medidas. Tenemos que ser ambiciosos pero también realistas y centrarnos en lo que funciona. 

El principal factor que nos impulsa a renovar nuestra asociación es nuestro futuro común y los intereses que compartimos

El principal factor que nos impulsa a renovar nuestra asociación no es nuestra proximidad geográfica, nuestro pasado común ni nuestros vínculos personales. Lo que impulsa realmente nuestra asociación es nuestro futuro común y los intereses que compartimos. 

¿Qué conforma la esencia de una asociación UE-África con vocación de futuro? Esta semana la Comisión Europea presenta su propuesta para una estrategia de asociación con África. El orden del día se organiza en torno a los siguientes elementos:

1. La transición ecológica y el acceso a la energía. La crisis del clima hace imperativa una ambiciosa acción por el clima. Pero la transición verde es también una nueva estrategia de crecimiento. Trabajemos juntos para crear empleos verdes en energías renovables y en el desarrollo urbano sostenible. 

2. La transformación digital. África ya está adoptando la revolución digital. Basta con mirar los efectos transformadores de los sistemas de pago electrónico. Aprovechemos al máximo su potencial para dar un salto adelante y usar la economía digital para impulsar el crecimiento económico. 

3. Crecimiento sostenible y empleo. El dinamismo económico en África es real. Trabajando juntos podemos desarrollar el potencial existente, sobre todo el de los jóvenes y las mujeres. La zona de libre comercio (ACFTA) tiene el potencial de convertirse en un punto de inflexión. 

4. Paz y gobernanza. Acallar las armas fue el tema de la última cumbre de la UA. Al paso que la UA se consolida, la UE está lista para hacer más cosas. El nuevo Fondo Europeo de Apoyo a la Paz nos permitirá hacer más, juntos. Para que la paz sea sostenible ha de estar anclada en la dinámica de la política local. 

5. Migración y movilidad. Es un hecho que se está produciendo una migración a una escala sin precedentes – principalmente dentro de África. Las tendencias demográficas y económicas sugieren que este seguirá siendo un elemento importante en la agenda europeo-africana. Necesitamos un enfoque global y equilibrado, basado en la asociación y en la responsabilidad conjunta. 

Por encima de todo, África y la Unión Europea necesitan ser socios para el multilateralismo, defendiendo una visión sostenible de la forma de organizar las sociedades y el orden internacional, basada en los derechos humanos y los objetivos de desarrollo sostenible, e interactuando con los jóvenes. Precisamente porque estos principios están siendo abiertamente cuestionados.

Estamos preparados para dar un gran salto hacia adelante en las relaciones Europa-África. Las dos partes tendrán que invertir en ello. Europa, por su parte, es ambiciosa y está impaciente por tratar con nuestros socios africanos cómo dar forma juntos a nuestro futuro común. 


Josep Borrell es el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y es Vicepresidente de la Comisión Europea. 

Jutta Urpilainen es la Comisaria europea de Asociaciones Internacionales