Se sorprendían los comentaristas de que el Real Madrid intentara agarrarse a la Liga sustituyendo a Hazard, Asensio y Benzema por Vinicius, Arribas y Mariano. Zidane es muy dado a esa estrategia de untarse las manos en mantequilla mientras cae por un barranco e intenta agarrarse a un saliente. Solo que tampoco hay saliente porque tampoco hay Liga. Ha pasado otras muchas veces en la historia del club cuando un resultado, un momento o un leve gesto en el mes de noviembre sentencian que ese año no se ganará nada y todo se convierte entonces en una temporada Globetrotter. El espectador seguirá arruinando tardes soleadas por la promesa vaga de un cierto espectáculo, que por lo general no encontrará satisfactorio.

Por supuesto, el aficionado invierte ese tiempo bajo la ilusión de que los jugadores recuerden a Fabio Capello y la Liga del Clavo Ardiendo y sufran un momento de revelación como Ricardo Darín en El Secreto de Sus Ojos: «Cómo puede ser, cómo puede ser que no haga nada… Hace 25 años que me pregunto y hace 25 años que me contesto lo mismo: ‘Déjalo, fue otra vida, ya pasó, no preguntes, no pienses…’ No fue en otra vida, fue ésta, es ésta. Ahora quiero entender todo, cómo se hace para vivir una vida vacía, cómo se hace para vivir una vida llena de nada. ¿Cómo se llena?»

Aparte del escudo, de aquella plantilla sobreviven Sergio Ramos y Marcelo. Pero el speech lo tendría que dar Chendo, que fue el encargado de poner un poco de orden en ese banquillo de La Romareda cuando lo del Tamudazo mientras Miguel Torres se empujaba con Raúl, Emerson pegaba saltos de un lado a otro, Cicinho se abrazaba con Gago y Robinho entraba en éxtasis pegado al transistor. Va a hacer 14 años de aquello. Otra vida.

A este Madrid falto de alternativas, de ilusiones y de fútbol le falla especialmente el carisma. Eso sólo se lo podrá dar el tiempo, como a un cromo o a un compañero olvidado de tu clase de Primaria. Por insistir en la obra maestra de Juan José Campanella, yo mismo podría encontrarme dentro de 45 años en la barra de un bar, ayudando a resolver el crimen encriptado en las cartas de un asesino a su madre:

-Quedáte tranquila vieja, en eso soy como Case y no como Vini. Escribano, por favor.
+Carlos Henrique Casemiro, se lo compramos a los tricolor por dos duros y resultó ser un jugador extraordinario para su época. Increíble. ¿Vinicius Junior? Puntero izquierda, jugó tres temporadas entre el 2018 y 2021 negado para el score.

Otras escenas de esta época convulsa se recordarán más vivamente. Como ese culmen de la historia del antimadridismo que supondrá el traspaso de Luis Suárez al Atlético de Madrid o el contrato de Leo Messi, una jaula de oro multimillonaria en la que no se sabe si está más encerrado el argentino o el club.

Algunas pocas neuronas sueltas por ahí, algunas con pluma y oficio en la profesión periodística, insinuaron que la exclusiva la improvisó El Mundo para tapar la derrota del Real Madrid. Más allá de la imbecilidad, habría que decir que en muchos pudo producir el efecto contrario: desear que Florentino ponga encima de la mesa 550 millones, o 1100, para que vuelva Cristiano Ronaldo.