El príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman se mostró optimista durante una entrevista con Fox News en septiembre sobre el ritmo de las conversaciones de normalización entre Arabia Saudí e Israel: "Cada día estamos más cerca", dijo. Pero es probable que el estallido de la guerra entre Israel y Hamás haya eliminado la posibilidad de un acuerdo de normalización saudí-israelí, al menos por ahora.

El precio político nacional y regional que Riad tendría que pagar por buscar la normalización en medio del conflicto sería demasiado alto

Al tiempo que pide el fin de la escalada, Arabia Saudí se ha unido a Kuwait, Omán y Qatar para culpar de la violencia a la ocupación israelí. A pesar del beneficio estratégico que Riad podría obtener de unas relaciones más estrechas con Estados Unidos e Israel, el precio político nacional y regional que tendría que pagar por buscar la normalización en medio del conflicto sería demasiado alto.

En contraste con la postura saudí, Emiratos Árabes Unidos han redoblado sus relaciones con Israel, declarándose "horrorizados" por los ataques contra civiles israelíes. Abu Dabi mantiene una línea dura contra los Hermanos Musulmanes y grupos afiliados como Hamás, a los que considera una amenaza para su seguridad.

La implicación de Irán

Es probable que a los Estados árabes del Golfo Pérsico les preocupe que una escalada del conflicto se extienda a la región del Golfo. Una invasión terrestre israelí de Gaza podría desencadenar la implicación de Hizbulá, lo que provocaría la intervención de Estados Unidos. En represalia, Irán o sus grupos asociados podrían atacar bases estadounidenses en la región del Golfo, ampliando la escala del conflicto hasta convertirlo en una guerra regional.

El inesperado y temprano éxito militar de Hamás contra la principal potencia militar de Oriente Próximo, Israel, sugiere que la capacidad de Irán para proyectar poder a través de sus socios armados no estatales en la región ha alcanzado nuevas cotas.

Si Irán se beneficia de la aparición de una guerra larga y difícil entre Hamás e Israel, los Estados árabes rivales del Golfo se verán obligados a largo plazo a considerar cómo podrían limitar su capacidad de utilizar afiliados armados para trastornar los asuntos regionales.


Hasan Alhasan es investigador de Oriente Próximo del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos. Fue durante un lustro asesor en temas de política exterior y seguridad nacional del príncipe heredero de Bahréin.