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Mediaset y los límites de apretarse el cinturón

Con alzas del 28% desde el inicio del año, Mediaset se ha convertido en la estrella del Ibex en 2019, pese a que persisten las incertidumbres sobre su negocio

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Mediaset y los límites de apretarse el cinturón

Resumen:

Son muchos los datos que, desde hace tiempo, refrendan que el negocio tradicional de la televisión no atraviesa un momento alentador. El surgimiento de nuevos modos de consumir la televisión, con Netflix como ejemplo paradigmático, viene desde hace años restando audiencias a las televisiones tradicionales (la media diaria de consumo de televisión ha caído desde los 246 minutos en 2012 a 223 minutos en 2018) y haciendo así menos atractiva la inversión publicitaria a través de estos medios.

Los resultados de esta coyuntura han sido evidentes en la evolución de las grandes compañías televisivas de España. Mientras Atresmedia registró en 2018 un descenso del 1% de sus ingresos, para Mediaset el recorte se elevó al 1,5%. Sin embargo, para la primera esta situación se tradujo en un descenso del Ebitda del 11%, mientras que la matriz de Telecinco logró mejorar su resultado operativo en un 4,5%.

La disparidad entre una y otro puede encontrarse en el notable esfuerzo realizado por Mediaset en la contención de sus costes operativos, que se redujeron durante 2018 un 3,6%. La capacidad de la empresa que dirige Paolo Vasile para apretarse el cinturón ante las dificultades no pilla por sorpresa, en cualquier caso. No en vano, la compañía ha logrado reducir su base de costes desde los 920 millones de euros en 2011 hasta los 717 millones en 2018.

Mantiene una sólida posición de caja que le permite contar con uno de los dividendos más atractivos del mercado

Esta exitosa gestión lleva a los expertos a confiar en que este ejercicio Mediaset volverá a ofrecer buenas nuevas por el lado de los costes. Y esto contribuye a reforzar su holgada posición financiera, con una caja neta de 167,8 millones de euros, que le permite conservar un dividendo de 0,60 euros por acción, que, con una rentabilidad del 9, se sitúa entre los más atractivos de Europa.

A la compañía televisiva esta contención en su inversión no le ha supuesto una merma en su posición frente al resto de competidores nacionales. Al contrario, como observan en Bankinter, “Mediaset mantiene desde 2004 el liderazgo en inversión publicitaria en televisión y logra ampliar hasta máximos históricos la distancia con principal competidor (43,3% de cuota de mercado). En cuanto a la facturación publicitaria en el mercado audiovisual (televisión + soportes digitales), Mediaset logra el 60,6% del total del mercado español”.

Estos datos parecen suficientes para respaldar la buena evolución de la compañía en bolsa desde el inicio de 2019. Las acciones de la matriz de Telecinco y Cuatro acumulan una revalorización próxima al 28% que sitúa a la compañía como la más rentable del Ibex en el año y que le ha permitido recuperar todo los perdido desde el pasado julio. Las pérdidas del 26% aún acumuladas en los últimos 12 meses parecen ofrecer potencial para seguir ganando terreno.

Sin embargo, los expertos advierten de que para justificar una confianza sostenida en torno a Mediaset hace falta algo más que una buena gestión de costes. Entre otras cosas porque, como advierten en Barclays, la reducción de los gastos resulta cada vez más difícil y, para 2019, apenas esperan que se reduzca hasta los 711 millones. Entre otras cosas hay que considerar que para mantener contenidos sus niveles de inversión, la compañía audiovisual ha realizado una gestión muy austera de su programación, elevando los niveles de producción propia y limitando grandes inversiones en paralelo a sus competidores. Pero “en un mundo donde hay más y más alternativas no lineales no creemos que sea una estrategia sensata a largo plazo”, observan los analistas del banco inglés.

Una visión que es compartida por los analistas de Alantra: “Finalmente, Mediaset tendrá que mejorar su contenido para atraer nueva demanda y defender su cuota de audiencia de las plataformas OTT (las que ofrecen contenidos por Internet a la carta) lo que conduce a costes de programación más elevados”, comentan.

Sus esfuerzos para diversificar sus ingresos son aplaudidos por los expertos pero los ven aún limitados

Por todo esto los expertos centran más su atención en lo que podrá hacer el grupo televisivo para revitalizar unos ingresos publicitarios que no ofrecen por el momento señales de mejora. Ante eso, el anuncio de Mediaset de que está cerca de cerrar la adquisición de un pequeño periódico digital para reforzar su oferta en el entorno online y limitar así su dependencia de la publicidad televisiva. “Si bien esto no parece relevante a nivel de grupo (estimamos que representa el 1-2% de los ingresos del grupo), lo valoraríamos positivamente, ya que ganar más exposición a la publicidad digital es la manera de compensar las débiles perspectivas en su negocio principal”, señalan en Alantra.

Al fin y al cabo, la intención de la compañía es avanzar hacia un “grupo audiovisual más diversificado centrado en la creación de contenido solicitado por nuestros televidentes”, tal y como detallaron tras la presentación de sus cuentas. “Además de su negocio tradicional de televisión, Mediaset España está incrementando sus activos digitales, taquilla de cine, distribución de cine e inversiones en medios de comunicación”, en un esfuerzo para reposicionarse como un conglomerado audiovisual español con contenidos diversificados, resaltan en Barclays, donde aplauden el movimiento de la compañía.

Sin embargo, queda por ver si esta transformación llega a tiempo para Mediaset. Porque hoy en día hasta el 90% de los ingresos proviene de la publicidad televisiva, donde los expertos esperan pocas alegrías, y el margen para seguir reduciendo costes es limitado. Es cierto que la compañía muestra aún unas valoraciones atractivas y cuenta con unos flujos de caja elevados, que le permiten mantener sin apuros un atractivo dividendo.

El mercado parece haber comprado estos argumentos, alentado por la capacidad de la empresa que dirige Paolo Vasile para apretarse el cinturón. Pero cuando éste haya alcanzado su límite será necesario que Mediaset ofrezca algo más a los inversores para que estos refrenden su confianza en el valor.