El debate dentro del PSOE se va centrando y girando hacia el gran dilema de la vida política nacional: investidura o terceras elecciones. El secretario general, Pedro Sánchez, mantiene su propuesta de celebrar primarias para elegir al líder del partido el 23 de octubre, con la esperanza de renovar en el cargo e intentar formar un Gobierno alternativo antes del día 31, cuando acaba el plazo legal. Por su parte, Susana Díaz defiende que la elección del secretario general se realice una vez que haya constituido un Gobierno en España.

Así lo ha aprobado este jueves el Comité Director andaluz, máximo órgano entre congresos, en el que la secretaria general del PSOE-A ha exhibido su poderío orgánico. A mano alzada y sin ninguna voz crítica (los pocos pedristas andaluces no asistieron), todo el partido secundó a la baronesa y aprobó llevar al Comité Federal una propuesta para que el Congreso Federal se celebre después de la formación de un Gobierno.

El PSOE no es sólo patrimonio de sus militantes, defiende Díaz

«Lo que tiene que entender el PSOE es que no es sólo patrimonio de sus militantes, sino de millones de hombres y mujeres que nos dan su voto para que hagamos su vida mejor”, ha asegurando durante el cónclave, para defender el retraso de la elección del nuevo líder del partido por parte de la militancia.

Plazos personales

En ambos casos, el calendario elegido se adapta a las necesidades de cada líder. Pedro Sánchez sabe que tiene que renovar como secretario general para intentar formar un Gobierno alternativo, ya que sus barones se lo intentarán impedir como han hecho hasta ahora, muchos de ellos sin admitir que prefieren la abstención y dejar gobernar a Rajoy. Si no lograra ser presidente y después se presentara a las primarias, tendría muy difícil la reelección con los aparatos en contra de seis poderosas federaciones regionales.

Por su parte, Díaz, mujer de aparato, rechaza los plazos impuestos por Ferraz porque le obligarían a abandonar la Junta de Andalucía, que tiene 31.800 millones de presupuestos y miles de cargos de confianza a su disposición, la base del poder del PSOE en la comunidad. Díaz se resiste a dejar ese poder tremendo y quiere compaginar la Secretaría General del PSOE con la Presidencia de la Junta hasta que se celebren nuevas elecciones. En ese tiempo, mientras sigue gobernando Rajoy, le haría la oposición desde esa plataforma privilegiada y organizaría su propia sucesión antes de unas nuevas elecciones, en las que ya daría el salto. Por eso insiste en retrasar la convocatoria de primarias.

Dos comités diferentes

Ambos sectores defenderan su postura en el Comité Federal del sábado, que cada uno interpreta de forma diferente. El PSOE andaluz acudirá a la primera convocatoria realizada por Ferraz, antes de la dimisión de 17 miembros de la Ejecutiva, ya que la segunda convocatoria no la considera legítima al entender que la dirección federal es «ilegal» tras la marcha de la mitad más uno de sus miembros.

En este sentido, el PSOE-A entiende que se trata de un comité ordinario en el que la Presidencia de la Mesa, ostentada por la secretaria general de Sevilla, Verónica Pérez, puede alterar el orden del día.

Por su parte, Ferraz mantiene la segunda convocatoria, un Comité extraordinario, que impide cambiar el orden del día, que se limita a votar la propuesta de las primarias exprés el 23 de octubre. En esa línea, la dirección federal entiende que el único margen de maniobra de los críticos sería intentar cambiar las fechas de esa propuesta.

Mientras el PSOE-A acude a los tribunales e incluso se plantea pedir medidas cautelares contra la dirección federal, la cuestión tendrá que dirimirse a través de los votos. Ambos sectores aseguran que ganarán la votación.

El ambiente será tenso y se puede caldear aún más si grupos de militantes se concentran a las puertas de la sede para apoyar a un sector y recriminar al contrario.