Javier Fernández se resiste a adelantar los acontecimientos y, en la rueda de prensa que ha ofrecido en el Congreso, ha evitado hasta en tres ocasiones dar respuesta a la pregunta que reina entre los socialistas desde el Comité Federal: qué pasará con los diputados que rompan la disciplina de voto. En el caso del PSC, que este martes por la tarde se reúne para adoptar una posición, el presidente de la gestora ha reiterado su intención de «persuadir» a los catalanes para que adopten la decisión del partido y no ha querido pronunciarse sobre las medidas que se adoptarán a nivel interno, que podrían ir desde una multa económica hasta la expulsión del Grupo Parlamentario Socialista.

«En ningún caso estamos pensando en qué tipo de medidas de carácter ejecutivo podríamos tomar, ojalá no tengamos que tomar ninguna», ha señalado en la rueda de prensa en el Congreso tras su reunión con el Rey, donde sólo ha avanzado que «todo será muy meditado». El presidente de la gestora ha apuntado a que le PSC «es un partido distinto aunque integrado orgánicamente en el PSOE», y ha vuelto a insistir en que «el domingo participaron en un órgano decisorio y en sus votaciones», y que ahora deberán acatar la postura tomada para que no haya un conflicto entre «dos legitimidades», la de la formación catalana y la de la Comisión Federal del PSOE, «de la que el PSC participa», ha recordado Fernández.

El presidente de la gestora ha negado, eso sí, que se estén produciendo presiones a los diputados que tienen intención de votar ‘no’ a la investidura de Mariano Rajoy. «No me consta que nadie esté lanzando ningún tipo de amenaza punitiva en relación al PSC o a otros compañeros. No se está haciendo desde la comisión que presido», ha zanjado.

El Grupo Parlamentario Socialista se reunirá este miércoles a las 16 horas, poco antes de que comience el Pleno de investidura, para tratar de cerrar filas en torno a la abstención, en un último intento por «persuadir» a los socialistas díscolos.

«Podemos estará en las calles. PSOE, en la oposición»

El presidente de la gestora ha explicado, en poco más de treinta segundos, en qué ha consistido la conversación con el Rey en el marco de la ronda de contactos que mantiene esta semana, y ha evitado pronunciarse sobre los detalles y términos de la reunión: «Le he trasladado formalmente la posición del PSOE de cara a la investidura para fijar el acuerdo del Comité Federal del domingo, por la que en primera convocatoria el Grupo Socialista dirá ‘no’ y en una segunda se abstendrá, ¿algo más?”, ha comenzado su intervención.

A preguntas de los periodistas, Fernández sí ha querido echar por tierra las últimas tesis adoptadas por Podemos, que en los últimos días se ha autoproclamado primera fuerza de la oposición. «Estoy convencido de que Podemos tomará la calle y que el Grupo Parlamentario Socialista liderará la oposición», ha señalado. También ha marcado distancias con la afirmación del propio Pablo Iglesias este martes, que ha augurado una «legislatura larga» en la que la «tripe alianza» esté de acuerdo en las decisiones estratégicas. Javier Fernández ha negado la mayor: «En ningún caso estamos planteándonos proporcionar estabilidad al Gobierno».