El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, adoptó el tono más conciliador y dialogante de todos los posibles en su discurso de investidura de este miércoles, en el que pasó del “España nunca ha estado en funciones” a un “no podemos estar cinco meses en funciones” sin solución de continuidad. Toda vez que, según el candidato popular, España “no ha atravesado la barrera de lo irremediable”, estos fueron los principales puntos de acuerdo propuestos para avanzar en la legislatura a partir del sábado.

  • Empleo. Rajoy ha pedido no dar marcha atrás en las reformas que han permitido y ha señalado que la creación de empleo es la “meta de la política económica y requisito imprescindible para mantener el Estado del bienestar”. Tras recibir los aplausos de la bancada popular, su líder ha incidido en que los dos objetivos básicos inseparables son el empleo y el mantenimiento del Estado del bienestar y ha recordado que mientras en 2011 se destruían 1.400 empleos, hoy encuentran trabajo más de 1.400 personas. “Se ha dado la vuelta a la tendencia”, ha dicho tras incidir en que “de ser el país de la UE donde más empleos se destruía hoy lideramos la creación de puestos de trabajo, pero no podemos abandonar este objetivo”. En este sentido, ha pedido no dar marcha atrás a las reformas laborales acometidas ya que todavía son demasiadas las personas que buscan una oportunidad, y ahora tienen más esperanza de encontrarla. Rajoy ha señalado que el 63% del gasto público total es gasto social y que más de 14 millones de personas reciben a final de mes algún tipo de prestación pública.
  • Presupuestos. El presidente del Gobierno en funciones ha reclamado acuerdos para poder sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2017, porque son “la pieza clave de la política económica” de España. El líder del PP ha afirmado que las cuentas del Estado determinan el destino del 43% de la riqueza que “somos capaces de generar entre todos cada año”, en referencia al PIB, y ha incidido en que los presupuestos resumen en cifras la orientación que asegura el crecimiento y la creación de empleo. Además, ha reiterado el compromiso de que si gobierna respetará la senda de consolidación fiscal pactada con la Unión Europea y de controlar el déficit público. Ha aseverado que “es lo mejor para España porque ya conocimos lo peor de sus consecuencias en términos de pérdida de confianza y de destrucción de empleo”. Por todo ello, ha dicho que el próximo Gobierno remitirá a ambas Cortes el anteproyecto de Ley de presupuestos de 2017 así como los objetivos de estabilidad y deuda pública y el límite de gasto no financiero. “Los asuntos que no eran urgentes han acabado siendo apremiantes y los que ya lo eran, lo son aún más”, ha aseverado.
  • Pacto educativo. Rajoy fijó en seis meses el plazo para que una subcomisión parlamentaria elabore un acuerdo consensuado con vistas a un pacto educativo, que también debe contar con la comunidad escolar. “Se abre ante nosotros la oportunidad de lograr definitivamente un pacto nacional por la educación”, ha enfatizado. Por ello, ha invitado a los grupos parlamentarios a trabajar todos con “ánimo constructivo” a favor de un modelo “estable” que atienda las necesidades de cada uno de los alumnos, que garantice la igualdad de oportunidades, pero, sobre todo, que ponga el acento “en la eficacia y en la calidad”. Según Rajoy, el acuerdo debe incluir, entre otras cuestiones: un estatuto del personal docente, la reforma del sistema de gobernanza de las universidades y un programa de refuerzo educativo para luchar contra el fracaso escolar. Además del impulso de la FP, de manera que cien mil alumnos más puedan acceder a la de tipo dual por sus buenos resultados.
  • Financiación. El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno ha invitado a las fuerzas políticas, de manera singular al PSOE, a negociar un sistema de financiación autonómico que sea estable y suficiente, y ha anunciado que convocará cuanto antes una reunión de la Conferencia de Presidentes. Además, se ha referido a la necesidad de reformar el sistema de financiación de las comunidades ante la importancia de garantizar una buena calidad de los servicios públicos básicos a los que los ciudadanos puedan acceder en igualdad de condiciones. Por ese motivo, ha sugerido que se abra la negociación para reformar el actual modelo, de manera que se asegure la igualdad y la solidaridad entre los españoles y se preserven los servicios públicos de contingencias como los ciclos electorales o económicos.
  • Corrupción. En otro momento de su intervención, ha invitado a los partidos a enriquecer el pacto anticorrupción, “desde la humildad y el reconocimiento de los casos que han protagonizado personas” de su partido, aunque con la “certeza” de que “nadie puede presumir de infalibilidad”. Rajoy ha asegurado que “en España no existe impunidad para la corrupción” ya que se han adoptado medidas que “hacen más eficaz la tarea de los jueces”, una labor de la que nunca hay que sentirse “plenamente satisfechos”. Por ello, ha explicado que está abierto a que se hagan las reformas necesarias en este campo para “hacer de la política una actividad cada vez más transparente”. Ha recordado las medidas anticorrupción acordadas con Ciudadanos, un pacto que sigue vigente pero que se puede modificar si los partidos aceptan su “oferta” de enriquecerlo con sus aportaciones. Rajoy ha hecho esta propuesta “desde la humildad y el reconocimiento de los casos que han protagonizado” miembros del PP, pero también “con la certeza de que en este campo, como en ninguno en la vida, nadie puede presumir de infalibilidad”.